"En las esquinas de la ciudad se hallaban los contenedores de basura rebosando de envases. Esos desechos de fiestas eran todo lo que la buena sociedad les tenía reservado".
Este libro no viene a contar nada nuevo. Al revés. Cubre la historia de un tiempo a esta parte. Un tiempo de gloria y su fracaso. Una probada que tuvo España en el 92, con Curro en Sevilla y Cobi en Barcelona a dos cosas muy distintas. Cobi, emblema de la modernidad ("Barcelona, posa't guapa", menuda campaña). Curro, emblema de lo que fuimos (¿quiénes?), con las carabelas de Colón de la Expo, à la mode Imperio español. Imperio que, como su homólogo británico, se resiste a desaparecer del todo, siempre presente en el corazón de la carcunda.
De eso va este libro. De historia moderna. De la corrupción y la mezquindad. De las acampadas en la Puerta del Sol ahora que Iglesias se fue por la puerta de atrás, ahora que el rector de la Complutense es Goyache, por obra y gracia de mues'ama generosa, la señá presidenta. No viene a contar nada nuevo. Pero es un revulsivo potente al emético intelectual de anarosas y ferreras, con sus embustes burdos, pero vamos con ellos, qué se le va a hacer. Es el relato que supimos todos, pero callamos. No estoy de acuerdo con los comentarios de que es desorganizado, va construyendo un cuadro a pinceladas hasta que, en el capítulo 18 (chapter/chapitre/cxapitro 18, para las internacionales) se ve la imagen completa y clara de nuestra miseria. No me extraña que ganara el premio Lletraferit. Senyor Vicent, no mos coneixem, però vostè és mel de romer de la terreta. Permeteu-me una altra cita, que crec que constitueix una mena de resum de la novel.la:
"La socialdemocracia se ha jodido. Viva Chicago. Muera Sansón con todos los filisteos"
Pos açó