Gaturro ganó un viaje a París y, por supuesto, le pidió a Ágatha que lo acompañara. Visitar juntos el museo del Louvre, conocer la Torre Eiffel, caminar por Montmartre... Todo prometía ser MA-RA-VI-LLO-SO. Pero algo sucedió en el museo y sorpresivamente ¡Ágatha se convirtió en un bebé! ¿Cómo es que ocurrió eso? ¿Y cómo hacer para que ella vuelva a ser la misma Ágatha de siempre? ¡¿O es que ahora Gaturro deberá cambiarle los pañales y prepararle la mamadera por el resto de su vida?! Y hay algo más: al parecer, la transformación tiene que ver con un antiguo pacto secreto entre cinco sabios inmortales. Gaturro contará con una sola posibilidad: reunirlos en la Sala de la Estrella Pitagórica antes de que finalice el eclipse, pero... Mon dieu! ¿Podrá lograrlo a tiempo?
Nik, menos conocido como Cristian Dzwonik, nació en Buenos Aires, Argentina. Es egresado del Colegio Nacional de Buenos Aires y Diseñador Gráfico recibido en la UBA. Completó, además, estudios de publicidad, computación gráfica y fotomontaje digital. Dibuja desde la más temprana edad. A los 11 años ingresa en la escuela de dibujo de Carlos Garaycochea y Eduardo Ferro, publica sus primeros dibujos como profesional a los 17 años en la revista Muy Interesante de García Ferré. Trabajó además en la editorial Kapelusz, el diario El Cronista , y otros medios. A los 21 años ingresa en el diario La Nación y desde entonces se desempeña como humorista gráfico de actualidad en varias secciones. Desde 1992 el chiste político del cuerpo del diario, la foto que habla o la página dominical de la revista son considerados verdaderos editoriales de la realidad argentina. Desde 1994 colabora con el semanario Noticias. En 1996 Gaturro y su familia toman cuerpo en la tira diaria de la última página. Desde ese mismo año todos sus dibujos, pueden seguirse en www.lanacion.com y posteriormente en www.gaturro.com el site oficial.
¡Hola a todos! Tercera y última reseña de este miércoles. Gaturro y el secreto de los inmortales es un libro lleno de aventuras. La historia me hizo acordar cuando en 1998 me gané Coca-Cola un viaje a Francia. La historia nos lleva por un montón de lugares emblemáticos de París que los conozco muy bien gracias a ese viaje. El libro es divertido tiene varias escenas graciosas pero lo que prevalece es la aventura, todo lo que tiene pasar gaturro para sobrevivir a una banda de gente inmortal que los quieren usar para unos planes malignos. Estuvo muy divertido. Lo único que me cansó es la palabra "Mon Dieu" la deben haber dicho un millón de veces!!! Ah! Me encantó el aviso antes de empezar el libro. Decía algo así: para una experiencia más realista pronunciar la r como una g para sentirte un francés nato.