Normalmente los libros de Eva Gonzay y Julia C. Brown me gustan mucho y, además, esta saga me estaba gustando especialmente, así que tenía bastantes ganas de conocer la historia de Pontia. Por eso me da un poco de pena decir que, para mí, este ha sido el libro más flojo de la serie.
Tengo la sensación de que la historia se ha desarrollado demasiado rápido y que le ha faltado profundidad. Me habría gustado conocer mucho más a Pontia y entender mejor su historia, porque siento que apenas se profundiza en ella y que algunas cosas suceden demasiado deprisa.
También me ha costado conectar con Lily. La forma en la que está planteado su personaje y, sobre todo, la manera en la que los demás la tratan, me ha resultado un poco incómoda en algunos momentos. No he terminado de sentirme cómoda con esa dinámica y me ha dificultado bastante conectar con ella.
Aun así, la lectura es ágil y se lee fácilmente, y sigo teniendo cariño a esta saga y a la forma de escribir de las autoras. Simplemente, en esta ocasión, esperaba bastante más y creo que se ha quedado por debajo de los anteriores.
Una historia muy bonita, pero sobretodo de respeto hacia las personas que son diferentes como Lily. Pontia Taylor eleva la vara de mujeres que quisiéramos en nuestra vida. Las autoras me siguen sorprendiendo con cada hermana Taylor.