Hay autores a los que ves pasar por redes sociales, ves las cubiertas de sus libros, los títulos... y dices: «algún día». Lees buenas opiniones sobre sus trabajos que refuerzan ese algún día, pero por uno u otro motivo, siempre hay otros títulos que se adelantan.
Luis A. Santamaría ha sido mi «algún día» durante mucho tiempo. Siempre me han llamado mucho la atención las cubiertas de sus novelas, todas ellas dignas y del perfil de las grandes editoriales. Hace poco, pasando las páginas de la biblioteca de mi Kindle, vi aquella novela que me cautivó hasta el punto de comprarla: El secreto de Oli. Leí (releí) la sinopsis, y me dije: «Hoy es el día».
Si hay algo que me ha quedado claro, es que la espera ha merecido la pena. Como habéis leído en la sinopsis, en esta novela nos encontraremos con un rompecabezas familiar digno de un culebrón de sobremesa, pero narrado a niveles inconcebibles para algo de ese tipo. No se habla de romances, aunque los hay (y de lo más recónditos), y las intrigas y secretos entre cada uno de los miembros de su familia hacen que, tras cada esquina, nos aguarde una nueva sorpresa. Tenemos entre manos una novela de las que te mantiene con el culo inquieto durante toda su lectura.
Si hay algo que quiero destacar por encima del resto son los personajes. Los tenemos de todo tipo. Nos encontraremos al villano, que pese a serlo, tiene sus motivaciones para comportarse como lo hace, y lleva sus acciones hasta la última de las consecuencias. Algo que, dentro de todo, es de elogiar. Personalmente, me quedo con la figura del 'Yayo', protagonista y partícipe de buena parte de lo que leeremos en El secreto de Oli. Los padres del niño son los grandes personajes a tener en cuenta, por supuesto, pero en muchas ocasiones, son vistos desde la perspectiva del niño, lo que dota al manuscrito de una riqueza que no es muy habitual.
Ese es otro de los puntos fuertes: el manejo de los puntos de vista y los tiempos. Nos vamos a meter de lleno en una novela que alterna narraciones en 1983 y en 2006. El inicio de la relación que provoca esta historia, y su final desenfrenado. La viviremos desde la perspectiva de Alfonso (padre), Oli, Sara (médico), el 'Yayo' y algún otro que seguro, se me está quedando en el olvido. Esa variedad, esa elección de qué información dar en un momento y, sobre todo, cuál no dar, es la que propicia que nos mantengamos en tensión a toda hora.
Para concluir, y porque me gusta dar toda la información necesaria, os diré que El secreto de Oli es la primera parte de una trilogía ya publicada por completo.
1. El secreto de Oli.
2. El aleteo de la mariposa.
3. Veinte veintitrés.
No sé cuándo, pero, desde luego, que no me voy a perder los dos libros que me faltan.