Escrita con un humor corrosivo, esta noveleta indaga en las posibilidades de la expresión fragmentaria, o en la lúdica alternabilidad del discurso narrativo, ofreciéndonos uno de los libros más intensos y divertidos de los últimos años.
Con este trabajo, Zupcic confirma el vigor y el resurgimiento de la nueva narrativa venezolana, surgimiento ya reseñado por autores de la talla de Salvador Garmendia, José Balza y Milagros Mata Gil, entre otros.
Slavko Zupcic (Valencia, 1970) es un psiquiatra y escritor venezolano hijo de un emigrante croata de los años 50. Ha practicado varios géneros literarios. Entre sus títulos, destacan la dramática evocación de la figura paterna en Dragi Sol, el tono escatológico de la novela Barbie y las peripecias de una detective singular en Giuliana Labolita: El caso de Pepe Toledo. Sus cuentos forman parte de diversas antologías del cuento venezolano e hispanoamericano.
No sabía qué esperar cuando me prestaron este libro, pero nada se habría acercado a lo que encontré. Tengo dos posibles interpretaciones de lo leído, de allinque sea tan interesante personal mismo tiempo complicado
Lo que si puedo afirmar, sin cuestión a dudas, es que se trata de un trabajo muy alejado de todo lo que había leído a nivel venezolano. No solo por la temática tratada, sino, también, por la manera en la cual está es abordada.
Me continua gustando encontrar en libros referencias, directas o indirectas, a lugares, personas o situaciones que puede reconocer, puesto que se dan en mi país; así como también, el tema del lenguaje o expresiones tan propias de nosotros.