Un mensaje recibido en su teléfono móvil empuja a Carlos a un duelo contra el tiempo. Desde la desaparición de su novia, dos años antes, ha estado esperando que una pista apareciera en su horizonte y por fin ha sucedido. Tirando de ese hilo invisible llega hasta Vigo, donde se reunirá con su mejor amigo y socio en un turbio negocio. También conocerá a Dena, la enigmática chica portuguesa que le alquila el piso en el que se alojará durante su estancia en Galicia, y en el que el fantasma de una niña y su misterio lo aguardan, interfiriendo su búsqueda personal y mostrándole que a veces a la verdad le gusta hacer ejercicios de funambulismo, arriesgándose a caer por su propio peso.
Darío Vilas (Vigo, 1979) es escritor y guionista, labores que suele compaginar con su profesión de técnico en comercio. Ha ejercido como articulista en diversos espacios culturales y publicaciones periódicas, como las webs Cultura Hache u Ociozero, o las revistas impresas Scifiworld y Transparencias.
Ha publicado relatos en numerosas antologías de relatos y ha sido galardonado con varios premios de literatura fantástica, siendo el más prestigioso de ellos el Premio Nocte 2014 concedido a su novela El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas (2013).
Babujal es su octavo libro en solitario y su primera incursión en el drama costumbrista con tintes de misterio.
Es genial como escribe Darío, la trama te mantiene atrapado. Me encanta además como va enlazando obras y por aquí sale de refilón el Babujal. Otra cosa que me gusta es la duración, en un mercado en el que parece que tienen que salir tochos y claro luego a eso le sobran hojas, el libro tiene la duración que debe sin estar alargada, y podría porque lleva varias tramas y fácilmente se le podrían meter páginas.
Esta es mi segunda toma de contacto con el autor y en esta ocasión me quedo más que encantada. Así que....Darío mil gracias por hacerme llegar tus obras y gracias por confiar en mí para reseñarlas.
Con este libro he podido ver en profundidad el estilo que tiene a la hora de escribir este maravilloso autor. Anteriormente leí "Cacahuete" que es un libro de relatos (que recomiendo muchísimo). Aunque el estilo es el mismo en una novela propiamente dicha queda más perfilado y puedes recrearte con mayor satisfacción. Y de lo que me he dado cuenta es de que este Señor maneja la intriga muy, muy bien. Y sabe tocarte la fibra (en ambos sentidos, en el sentido de bienestar y malestar) y dejarte el cuerpo con ese regusto de congoja.
La novela nos presenta una historia de lucha interna y dejar partir de Carlos. Tiene sus propios demonios con los que luchar y a los que muchas veces nos aferramos para sentir que seguimos existiendo y no perdernos. Y... tiene un fantasma. ¡Todo mejora cuando entra en escena un fantasma! 🤣🤣 Pero así y todo no es una historia de terror, es una historia de misterio en la que la aparición de esa niña fantasma lo guían a entender. Por tanto la novela queda dividida entre lo que le va aconteciendo a Carlos, la historia de la niña fantasma y la aparición del personaje de Dena. Y...¡vaya tela con la historia de Dena! Me ha encantado. No esperaba una historia así y me ha maravillado lo que su cabecita ha creado.
Otro aspecto que me gusta mucho de Darío es que a la hora de describir no se anda por las ramas y describe escenas espeluznantes con cierto tono poético que no le resta en absoluto aversión. Adoro este tipo de descripciones jajajaja
Con una prosa tan cuidada como detallista, Darío Vilas nos desgrana el viaje de búsqueda y redención espiritual de Carlos, con un punto de partida tan sugerente como el siguiente: Después de que el amor de su vida, Julia, desapareciera dos años atrás, Carlos recibe un mensaje de texto desde un número desconocido diciéndole que el tren va con retraso; minutos después, ocurre el trágico accidente ferroviario de A Grandeira en 2013. Carlos decide mudarse a Vigo entonces, con la esperanza de poder encontrarla entre las víctimas aunque sabiendo que es poco probable en realidad.
En Vigo le espera Raúl, su amigo y socio en la empresa que ambos han montado de cosméticos naturales… y algo más. Carlos conocerá también a Dena, su casera, la lusa a la que al principio de la novela conoceremos mientras entierra una maleta en el bosque antes de rehacer su vida, asqueada con lo que había sido antes.
El tiempo como enemigo es una novela de misterio en la que también tenemos la presencia de un fantasma. Porque Carlos tiene un don (o una maldición), y en el piso en el que recae en Vigo también hay una niña que quiere contarle algo. Una niña que es un eco de tiempos pasados, con un destino marcado y trágico.
Eso es, en la superficie, la nueva novela de Darío Vilas, sin desvelar nada importante de la trama. Leyendo el libro uno se da cuenta de varias cosas: la primera, Vilas es un escritor de carácter, de los que faenan con las palabras con la pericia de un buen escultor. A nadie puede extrañarle que venga de ganar el premio Nocte con El hombre que nunca sacrificaba a las gallinas viejas (Tyrannosaurus Books), al igual que a nadie debería extrañarle si El tiempo como enemigo acabara ganando premios este año. Merecidos serían, desde luego. Su capacidad para maravillar con el texto, para hilar una trama bien llevada, interesante e intrigante, es digna de elogio. Y lo hace desde el principio, te das cuenta de que estás ante un escritor con mayúsculas desde el instante en que a la llegada de Carlos a Vigo nos describe esa ciudad como una especie de ente caníbal que va alimentándose de los alrededores para crecer. De aplauso. Maravillosa, también, esa forma de separar la realidad, en tercera persona, de los contactos de Carlos con el fantasma que habita en su piso, en segunda persona.
La segunda, no es una novela de terror. Quien busque terror aquí se estará equivocando. El tiempo como enemigo es una historia de misterio. Con fantasma, sí, pero no uno que produce temor sino uno que es clave para saber lo que ocurre. Existen referencias al Babujal, una especie de demonio cubano (creo), pero como digo, el terror no es la línea de esta historia. Aunque, admito, el trabajo de Dena se torna bastante más aterrador que novelas que hablen de zombies, demonios y posesiones. Pero es que la realidad, en muchas ocasiones, da más miedo que la ficción.
Respecto a los personajes, la novela llega a presentar a cuatro importantes y dos o tres más que apenas rozan la historia por cercanía. Esos cuatro personajes principales están tan bien dibujados como lo está el resto de la historia. Carlos es un tipo con motivaciones, con pasado y trasfondo, miedos e intereses. Lo mismo ocurre con Dena, probablemente el personaje más complicado a la hora de escribir. También tiene un dibujo claro Raúl, ese hombre que sigue viviendo en sus dieciocho años y se niega a madurar. Y por último, esa niña.
Leer a Darío Vilas siempre ha sido leer literatura con clase, en mi opinión, pero la verdad es que El tiempo como enemigo me ha sorprendido porque en apariencia es una historia sencilla, pero al mismo tiempo no lo es, y me ha resultado absorbente y mágica. Desde luego, es un imprescindible de este 2015 y deberíais haceros con esta novela. Y adentraros en Vigo de la mano de Carlos. Escucharéis esa campanilla que le atormenta… y no os arrepentiréis.
Llegué a Darío Vilas por la curiosidad que despertó en mí un título tan largo como interesante: “El hombre que nunca sacrificaba a las gallinas viejas”. Quedé tan prendado de este autor que después le siguió “Instinto de superviviente”, “Piezas desequilibradas” y ahora ésta, la editada con mucho mimo y calidad (en la portada, en el papel, en el tamaño de letra...) por Base. El motivo es sencillo: su forma de contar historias me absorbe por completo. Vilas es un encantador de serpientes y lo sabe, aunque lo hace patente donde debe: en las novelas y relatos. Es capaz de Continuar leyendo
Darío Vilas se supera y crea una novela absorvente y complicada. Desde el inicio no da por tonto al lector y va tejiendo un misterio que obliga a seguirlo atentamente. Magnífico el uso de la tercera y, en especial, de la segunda persona. Además logra un final redondo. Sin olvidar que, como siempre, construye personajes muy reales y muy complejos. Genial.
Segunda novela que leo de Darío Vilas y segunda que me gusta. Aunque es una novela dramática sobre la pérdida tiene un fantasma rondando entre sus páginas. Os recomiendo leer antes Babujal, otra novela del autor ya que, aunque son independientes, tienen una cosilla en común.
"El tiempo como enemigo" no es una historia de terror como pueda hacer pensar en un primer momento, al tener un fantasma pero que es la clave para resolver la trama de la historia. Es una relato de misterio y drama que se conjugan de forma magistral para mantener en vilo al lector durante toda la novela. A pesar de ser una novela corta la intensidad es arrolladora y consigue construir una historia compleja llena de tramas y con unos personajes como Carlos y Dena marcados por su pasado.
Me ha sacado varias sonrisas y he vuelto por momentos a esa niñez al recordar ese anuncio y la serie que marcó a mi generación. Una época en la que crecimos con televisores con tubo de imagen y con solo 2 canales.
A partir de ahora, el ¡ding, ding! de una campanilla tendrá otro significado. Estaré atenta por si suena.
«El tiempo se percibe como enemigo cuando el balance de una vida arroja saldo negativo. »
Darío nunca defrauda, en cada novela se supera. Una historia cargada de emociones, misterios y cómo siempre rodeado de una atmósfera que te atrapa desde el primer párrafo. Gran novela de un gran escritor.
"El tiempo como enemigo" es la quinta obra que leo de este escritor, y todas me han parecido formidables. Aunque he de reconocer que esta ha conseguido colarse por derecho propio entre mis favoritas, ya no solo por el tipo de historia que nos cuenta, también por el modo en que lo hace.
En ella, Darío vuelve a demostrar que domina las artes de la narración y controla a la perfección sus tiempos. Lo hace usando como escenario su ciudad natal, Vigo, y nos narra una historia cargada de suspense y misterio que queda resumida a la perfección en una sinopsis además de atractiva, perfecta en ejecución, y que me permite la licencia de no tener que ahondar en la trama de la novela.
El autor crea ya en los primeros compases de la obra ese halo de misterio que la envuelve de principio a fin y que hace que el lector quiera saber más y más a medida que avanza gracias a una estructura sólida y unos personajes perfectamente construidos, sobre todo en el plano psicológico.
En cuanto al estilo de Vilas, me ha parecido menos directo que en otras obras que he leído suyas (no he leído todas), lo que ha derivado en que me resulte una lectura más cómoda. Aunque creo que quizá eso tiene más que ver con la naturaleza de la historia que con su estilo propiamente dicho. Del mismo modo, me ha llamado la atención su enorme adaptabilidad. Sin ir más lejos, es capaz de alternar la tercera con la segunda persona como voz del narrador en algunos de los capítulos del libro otorgándole de aún más credibilidad a la situación en la que se hallan los distintos personajes. Y lo hace de manera sobresaliente.
Me han gustado mucho los guiños a su novela “La leyenda del Bajubal” o “Bajubal”, ya que aprecio cuando un autor es capaz de crear sus propios escenarios y líneas temporales y de transportarnos a ellos con esa audacia.
No me gustaría acabar esta reseña sin mencionar la sensacional y cuidada portada en tonos mates y fríos, y que resume a la perfección el conflicto que nos encontraremos cuando nos adentremos en la trama.
Desde su salto a la palestra del panorama literario patrio con su estupenda novela Z Instinto de Superviviente. El vigués Darío Vilas, ha ido ganándose a pulso un nombre y reputación en este mundillo con cada publicación. Por lo que nunca hay que dejar pasar ninguna oportunidad de seguir leyendo a este escritor. Con este El Tiempo Como Enemigo, la cosa no cambia ni un ápice.
Darío nos presenta una historia compuesta a base de retazos de su propio pasado y el de otros, leyendas urbanas, mitos y sucesos para componer su particular historia de personajes rotos que buscan con más o menos desesperación una nueva oportunidad.
Se nota un gran mimo y cuidado a la hora de escribir por parte del autor. Seguramente ayude el ambientar la novela en su ciudad natal: Vigo. Ciudad que se amolda a las exigencias del escritor para ser el marco perfecto de esta historia que se siente como la más personal de la autor (al menos, de lo que llevo leído de él hasta ahora). El aura de suspense logra estar presente la mayor parte del relato, pero por encima de todo se siente que prima un tono dramático y emocional que compensa la habitual mala baba del escritor.
Conviene no desvelar mucho del argumento, que resulta ocultar más de lo que parece a simple vista en sus pocas más de 150 páginas. Pero sí comentar que, para aquellos seguidores de Darío, esta novela resulta tener conexión con un relato de su antología Piezas Desequilibradas. De hecho, el autor readapta esta historia en esta novela, Por lo que no importa mucho el no haber leído el relato. Pero, desde luego, para aquel que lo hizo, le alegrará encontrar esta conexión y ver como Vilas tira más de la madeja argumental que existía en este para integrarlo a todo el conjunto que es este El Tiempo Como Enemigo.
La prosa de Darío es de las directas. De las que enganchan con un simple párrafo. Y esto funciona a la perfección con el tipo de historia que cuenta esta novela y que supone otro tanto en el envidiabñe curriculum de este autor.
El tiempo como enemigo, de Darío Vilas, es una novela corta muy difícil de clasificar para mí; mejor leedla y lo intentáis.
Aquí el autor nos regala una historia de búsqueda personal envuelta en suspense, y en la que no podía faltar un espíritu, con un estilo menos duro de lo que es habitual en sus novelas, que resulta por tanto más cómoda de leer, aunque no por ello pierde un ápice de la crudeza que caracteriza su obra.
Carlos busca una pista que le ayude a cerrar un duelo que le acompaña desde hace ya dos años y poder continuar con su vida. Dena busca encontrar su propia identidad que le fue negada aun antes de nacer. Y de repente los destinos de ambos coinciden junto con el del fantasma de una niña y... Y hasta aquí puedo contar. Pero no es romántica, que releyéndome para corregir parece que es lo que quiero expresar, o quizá sí que tenga mucho de romanticismo puro o amor sin más, del bueno y del malo.
Los personajes se salen de la historia, saltan de las páginas y se sitúan cerca de ti, donde puedes "verlos y escucharlos".
En el prologo ya nos despierta la necesidad de saber qué nos quiere contar, y después el argumento se va desarrollando sin prisa y sin pausa, a un ritmo perfecto para que no puedas dejar de leer y quieras saber más. Si conocéis su novela Babujal vais a disfrutar con ésta, y si no, os va a abrir el apetito para leerla.
La narrativa es intensa, directa, y crea un clima que te adentra en una espiral de angustia creciente. Me ha gustado mucho cómo cambia de la tercera persona a la segunda, aludiendo al lector como parte de la historia, porque me parece algo muy difícil de hacer y que resulte bien y no te saque de la trama.
El desenlace, como hace siempre, te deja listo para que entren moscas en tu boca, pero me encanta porque deja cerrado el puzzle en el que nos ha estado encerrando.
Tres horas creo que me duró. ¡La recomiendo mucho!
Darío Vilas es uno de los nombres que más suenan en el panorama de género español en los últimos años. Ganador del premio Nocte 2015, todo apunta a que su carrera despega finalmente con la fuerza suficiente como para llevarlo bien alto. Su nueva novela El tiempo como enemigo (2015) reúne tintes de misterio, drama y cierto terror, en un cóctel que hace difícil etiquetar la historia, como suele ser habitual en sus trabajos.
Qué mejor que aprovechar la sinopsis de la propia novela para entrar en materia. Un mensaje recibido en su teléfono móvil empuja a Carlos a un duelo contra el tiempo. Desde la desaparición de su novia, dos años antes, ha estado esperando que una pista apareciera en su horizonte y por fin ha sucedido. Tirando de ese hilo invisible llega hasta Vigo, donde se reunirá con su mejor amigo y socio en un turbio negocio. También conocerá a Dena, la enigmática chica portuguesa que le alquila el piso en el que se alojará durante su estancia en Galicia, y en el que el fantasma de una niña y su misterio lo aguardan, interfiriendo su búsqueda personal y mostrándole que a veces a la verdad le gusta hacer ejercicios de funambulismo, arriesgándose a caer por su propio peso.
Novela corta, con un ritmo rápido que se acentúa con la sencillez del autor a la hora de transmitir sus ideas. Personajes bien definidos, sin entrar muy en profundidad dentro de sus psiques, aunque el protagonista goce de mayor atención en este aspecto. La ambientación es sencilla, cercana a las vivencias del autor, y a la vez cercana al lector por su carácter cotidiano. Todos estos elementos hacen de El tiempo como enemigo una historia fácil de digerir, entretenida y bien elaborada. Pero hay más.
Lo mejor de la novela es, sin duda, el misterio que encierra toda la trama. El lector palpa cierta sospecha latente desde la primera página, y sabe que tarde o temprano algo sucederá. Esta sensación le acompaña hasta el final, y crece en intensidad, lo que hace que devore la novela en apenas una tarde. El gran acierto de Vilas es, por tanto y en mi humilde opinión, atrapar al lector.
Así que tenemos ante nosotros una historia sin ambiciones pero que a la vez cumple muy bien con las expectativas, una historia que funciona, bien trazada y que engancha. Quizás peque de sencillez, de ser una novela demasiado lineal y de poder ser algo más de lo que ha terminado siendo. A mí me ha gustado, y creo que eso ya es un tanto a favor muy bueno.
Acabo de terminar El tiempo como enemigo de Darío Vilas.
El protagonista de la historia, Carlos, recibe un mensaje en su móvil de su novia desaparecida y decide dejar su vida en Madrid y marcharse a Vigo tras esa pista que llevaba dos años esperando. Allí se encontrará con su amigo y socio, Raúl, y también con Dena, la enigmática lusa que le alquila el piso en que vive junto al fantasma de una niña.
Y hasta aquí puedo leer…
Es el primer libro que he leído del autor y he de reconocer que la historia me ha sorprendido mucho por la originalidad del argumento y por lo bien narrada que está.
Utilizando, en parte, dos noticias que fueron cabecera de periódicos y telediarios durante varios días el autor nos sumerge en una tela de araña en la que, más o menos, pareces tener claro que está pasando hasta que llegas al capítulo final y te das cuenta de que estabas totalmente equivocado…. Un jaque mate al lector de los que pasarán a la historia de la literatura.
La historia es algo más que una historia de tintes sobrenaturales. Toca temas como la tanatoestética, la amistad incondicional, las extrañas drogas que se venden por Internet y muchas otras cosas que tendréis que descubrir vosotros mismos si os animáis a leer el libro. ¡Y espero que sí!
Sólo un consejo… Tened cuidado cuando oigáis sonar una campanilla…