No voy a negar qué, en algunos momentos, pensé que esto lo había escrito alguien tras ponerse mucho, pero mucho mucho. Pero después, con las delicadas referencias a Raymon Chandler, a Philip Marlow, quizá al maestro Alvite y algún detallito más, me dejé llevar por la historia y me gusto. Haré una reseña un poquito más larga en mi blog, en cuanto abra las puertas, y os la dejaré aquí.