Un asesino en serie está eliminando a los más conocidos periodistas de tele-basura. El principal sospechoso es Diosito, un freak de efímera fama desaparecido hace tres años tras ser ridiculizado en directo por esos mismos periodistas. Diosito aseguraba ser el hijo pequeño de Dios, venido a la Tierra para superar la fama de su hermanastro Jesús, a quien detestaba por obsecuente. Sólo un viejo amigo, al que llaman El Poe, cree en su inocencia y recorre las calles de Madrid para hallar al hijo pequeño de Dios antes que los policías corruptos que quieren matarlo. Cuenta con la ayuda de El Perro, un romántico y brutal policía enamorado de una puta virgen, y del detective Arregui, contratado por el Vaticano para evitar el escándalo. En su camino para demostrar que Diosito no es un asesino, el Poe se cruzará con sus antiguos "apóstoles" (antes fracasados músicos de rock y ahora prósperos empresarios); con su temible madre; con su padrastro el empresario de televisión George S. Atan; y con Magdalena, un transexual colombiano que fuera el gran amor del fugitivo. Tal vez logre salvar a Diosito, o tal vez no. Pero cumplirá con la promesa que le hiciera cuando eran inseparables: escribir, a partir de sus andanzas en busca de fama, un Evangelio de Cerveza-ficción.
Salem es una garantía saludable de buen humor, aquí está más que presente en una historia de un asesino en serie de presentadores de Tele-basura, muy reconocibles ya que sus nombres se basan en las variaciones de los nombres de aquellos que conocemos sobradamente (Jaime Cantimpalo, Padre Rapeles…); la novedad en este caso es, además, que el argentino pone como máximo sospechoso a Diosito, hijo de Dios, y adereza el relato con innumerables referencias al nuevo testamento creando una irreverente vida alternativa de Jesucristo (muy a lo Monty Python y La vida de Brian); es indudable que el autor es muy creativo y consigue momentos hilarantes además de crear una buena trama con un buen giro final para dejarlo todo atado. Siempre recomendable.
No voy a negar qué, en algunos momentos, pensé que esto lo había escrito alguien tras ponerse mucho, pero mucho mucho. Pero después, con las delicadas referencias a Raymon Chandler, a Philip Marlow, quizá al maestro Alvite y algún detallito más, me dejé llevar por la historia y me gusto. Haré una reseña un poquito más larga en mi blog, en cuanto abra las puertas, y os la dejaré aquí.
Malo es poco. Un bajo 100. No voy a perder el tiempo en semejante adefesio. PD: Ya os vale, editorial Navona, publicar semejante sandez. Y a mí por haberlo leído.
Divertida hasta rabiar. Muy sencilla de leer (lo que puede ser una lectura de transporte público) y con una premisa cuanto menos curiosa. Por su extensión de paginas lo recomendaría a adolescentes que quieran iniciarse en la lectura pero no estén preparados para seguir un hilo argumental complejo.
Divertida y tierna (los capítulos sobre Flor tienen una cuota importante de dulzura). Por momentos, la exageración en buscar la comicidad parece molesta, pero son pocos casos. El resto se lee bien y con buen ritmo.