El mundo del flamenco des del siglo XIX a nuestros días. En las letras del flamenco hay un poso de rebeldía, fruto de un origen de persecución y marginación. Arte oral, preservado durante mucho tiempo en el seno de las grandes dinastías gitanas andaluzas, se ha transmitido de generación en generación, fundamentalmente en el ámbito familiar y en el barrio. Del duro trabajo en el campo y las noches en vela cantando para los señoritos en las ventas, los flamencos pasaron a los tablaos y los festivales veraniegos, y después a los teatros. Hoy, los profesionales del arte jondo gozan de mayor consideración social que nunca, aunque en el camino se hayan perdido muchas cosas. La crónica de esta evolución la hacen aquí sus propios protagonistas: Antonio Mairena, El Sordera, Farruco, Juan Habichuela, Juan Varea, Rancapino, Fernanda de Utrera, Enrique Morente, Paco de Lucía..., figuras incuestionables del flamenco cuyos testimonios ha recogido Alfredo Grimaldos en este libro que, con ritmo periodístico y rigor en clave de tragicomedia, transita desde la pena de la seguiriya al envolvente compás de las alegrías de Cádiz
es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense. Director de la revista de información flamenca Cabal (1982-1985), y director y presentador de los programas radiofónicos La hora del duende (1984-1990) y A compás (1991-1996), ha publicado numerosos artículos sobre flamenco en los diarios Liberación y La Tarde y en las revistas Actual, Interviú, Artículo 20, Injuve y XL Semanal, entre otras. Desde 1989 es el crítico de flamenco del diario El Mundo. Ha escrito, entre otros libros, La sombra de Franco en la Transición, La CIA en España, Luis de la Pica: el duende taciturno, La Iglesia en España (1977-2008) y Claves de la Transición 1973-1986 (para adultos).
El título engaña: el periodista Alfredo Grimaldos tiene poco que decir sobre los orígenes de esta música en el s. 19, ni de como adquirió el peculiar nombre de "flamenco", ya que no tiene nada que ver con Flandes. Lo que sí ofrece, y esto es interesantísimo para cualquiera interesado en esta música, no es una historia, coherente e integrada, sino muchísimas historias o anécdotas sobre los artistas de los últimos 30 años y su modo de ver su arte. En su larga carrera periodística, Grimaldos ha pasado incontables horas en los tablaos, en las casas de los músicos, y en cualquier lugar donde podía conversar con ellos. Antonio Mairena, Camarón de la Isla, Enrique Morente, la Tía Ana de la Piriñaca y muchísimos otros, gitanos y no gitanos, algunos comercialmente exitosos y otros indigentes. Así nos da una idea de la variedad del medio y de como esta música y su recepción han ido cambiando desde los días, no tan lejanos, cuando algún peón con talento para cantar o tocar era requerido por el señorito para actuar en sus fiestas, por ninguna recompensa más que un día libre de las labores del campo y la comida que allí se ofrecía. Algunos de estos cantaores, tocaores y bailaores se rebelaban, prefieriendo cantar sólo por sí mismos y sus amigos y familiares. Grimaldos cuenta como, en los últimos años del franquismo, se crearon algunos tablaos donde el artista sí podía cobrar por su trabajo, aun sí fuera poco. Y más tarde, los guiris descubrieron esta música y pagaban por los espectáculos, pero como un guiri difícilmente podía entender las letras de estas canciones — en su mayoría protestas o lamentos — se daba más atención y reconocimiento a la guitarra y, en menor grado, el baile, y estas artes sufrieron las modificaciones que los artistas creían convenientes para complacer a los nuevos patrones. Grimaldos, como muchos de los artistas que entrevistó, favorece el flamenco más clásico y primitivo, donde lo principal siempre ha sido el cante. Y también ve con muchísima simpatía los artistas que han tomado posiciones de izquierda, como José Mercé y otros, algunos comunistas, otros socialistas o anarquistas, en la oposición a Franco y posteriormente. El libro tiene muchos momentos de encanto, por la manera entrañable de estos artistas de ver sus vidas y de explicarse en sus diversos dialectos provincianos. Pero para la verdadera historia social, de los origenes y evolución de lo que llegó a llamarse "flamenco", el lector tendrá que recurrir a José Manuel Caballero Bonald, a quien Grimaldos cita frecuentemente y que escribió el prólogo de este libro.
"Tengo la voz ronca de haber andao tanto tiempo descalzo", dice Rancapino. Este libro no es un tratado antropológico ni explica el flamenco desde una posición gitanista o paya. Es un compendio de anécdotas, hechos y claves para comprender cómo se ha configurado socialmente lo jondo en el siglo XX, como género musical y como forma de entender la vida. Cómo lo flamenco ha estado presente en la cotidianidad, en el trabajo, en las posiciones políticas y en la forma de responder a las opresiones. 🔸 También ayuda a dar el salto a otras lecturas más profundas y completas sobre lo que significa un universo que habitamos sin ser demasiado conscientes.
A pesar de qué el título dé lugar a equívocos (el libro no es un registro histórico sistemático de la sociología del flamenco; sino un registro periodístico-anecdotico y, en algunos puntos, efectivamente historiografico del arte flamenco) lo considero un libro de sumo interés. Es habitual que escritores no aficionados a esta disciplina escriban sobre ella con evidente desacierto. Grimaldos confirma ser un gran flamencólogo entrelazando las vivencias de las grandes figuras del flamenco (Rancapino, el Torta, Mairena, Menese, Gades...), muchas letrillas condenadas al olvido y la historia política reciente de nuestro país. A pesar de ello, me resultan excesivas las referencias constantes a supuestas cualidades inherentes al "flamenco" y sus artistas, marcan una visión, por momentos, conservadora de este arte.
El mayor problema de este libro es su título: no es una historia social, sino una antología razonada y fusionada de reportajes, entrevistas y anécdotas de Alfredo Grimaldos. En este último sentido, es un éxito. Grimaldos conoce el ambiente flamenco, las historias de los artistas y los asuntos más y menos místicos, aunque escriba desde un mairenismo moderado e inteligente. Creo que aquí se nota su origen madrileño y sus experiencias institucionales, puesto que sabe explicar sin excesiva cerrazón diferentes categorías y movimientos. Además, cae simpatiquísimo.
Ha sido muy interesante la lectura. El libro está dividido en muchos pequeños capítulos, cada uno de los cuales está dedicado a uno de los grandes flamencos o una etapa histórica importante para la formación del flamenco. Para mí a veces ha lo sido difícil seguir el hilo, ya que se salta de un personaje a otro. De allí 4 estrellas. Sin embargo, hay muchas anécdotas interesantes y sí que cuenta la historia social del flamenco, por lo que está bien el libro.
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Creo que el nombre es un poco engañoso, al no ser una crónica sino más bien una recopilación de historias que el autor, periodista, ha recopilado a lo largo de sus años.
Aún así, está bastante interesante el acercamiento, valiéndose principalmente de los relatos de los propios artistas.
Un libro bastante entretenido que además me ha servido para conocer muchos nombres y ciertos aspectos que desconocía del flamenco, así que bastante chulo.
Excelente libro tanto para el poco docto en flamenco que pretenda conocer sus orígenes y razones de ser como para el curtido en su historia y música que quiera saber muchas de las anédoctas que se cocían en el mundo del flamenco.
Un libro precioso, muy bien escrito. Perfecto para todos los aficionados que quieran conocer un poco más de la historia más reciente del flamenco, así como para aquellas personas que quieran acercarse al mundillo. Lo recomiendo 100%
This is an enjoyable hodge-podge of anecdotes and stories from a journalist who has direct contact with some of the great names of flamenco. I was expecting a social history of broader character and more academic intention and this is not that book, but it more than made up for it with charm and incision. I enjoyed the stories about Farruco and there is a wealth of detail that, for a non-specialist and 100% guiri like me, has given me plenty to look up and enjoy.