En Fiel a mi demonio, el poeta y narrador Diego Muzzio abre las puertas de su taller interior para ofrecer una conmovedora meditación sobre el poder de los libros y la escritura. Desde los primeros descubrimientos lectores en la infancia y el rigor de los talleres juveniles hasta la disciplina de la corrección, los viajes y el análisis del terror y lo fantástico en la literatura argentina, Muzzio traza un mapa íntimo de su vocación.
Es narrador y poeta. Actualmente vive en Francia. En 1991 publicó su primer libro de poemas, El hueso del ojo. En 1996 obtuvo el Primer Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes por su libro Sheol Sheol, publicado en 1997 por el Grupo Editor Latinoamericano. En el 2000 recibió el Primer Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz por Gabatha, publicado en México por la editorial Práctica Mortal, en el 2001. También ha publicado: Hieronymus Bosch, Segundo Premio de Poesía, Fondo Nacional de las artes, año 2004 (Ediciones del Dock, 2005), Tratado sobre la ejecución de animales (Honoarte, 2008), y El sistema defensivo de los muertos (Hilos editora, 2012).
La literatura y la escritura como viaje, como salvación, como forma de desaparecer del mundo. En el viaje que es este libro, Muzzio nos pasea a través de su vida y de los acontecimientos que lo constituyeron como lector y escritor en formación constante. Dividido en ensayos breves, se trata de una lectura muy fresca y emotiva, que logra enlazar temáticas diversas -el horror, el duelo, la muerte, el mar, la migración, Titanes en el ring, el lenguaje, la obra de Melville y tantos otros, la poesía- con la serie The Twilight Zone como hilo conductor fantástico al cual siempre volver ante lo absurdo del mundo.
En resumen, un lindo libro que completa muy bien la obra de ficción del autor.
Espectacular como todo lo que leí de este autor. En pocas páginas metió relatos personales, análisis de ciertas obras, recomendaciones para escritores, detalles sobre la producción de sus libros, y hasta un mini cuento al final que me dejó con la boca abierta. Diego te amooo