Discursos desde la juventud contemporánea es la primera novela de Álvaro Bley. En la lectura de este libro transitamos por 11 momentos claves y reconocibles de la vida de muchos jóvenes del Santiago de hoy, donde la desidia, la ironía y el fracaso que siente Sebastián, el protagonista, en muchas áreas de su vida, tales omo el amor, el fútbol, la educación, las ciclovías, el trámite del pase escolar, el sexo, los carretes, los amigos y otras, nos llevan a conectarnos una vez más con grandes temas universales. Una novela lúcida y ágil, narrada en un lenguaje cotidiano y oral, que le toma el pulso a la vida contemporánea.
La plata peor gastada de mi vida y más encima influenciada por la reseña de mi ex, a quien seguramente le "pagaban" por decir que los libros eran buenos. No debí creerle, ni en lo literario ni en lo amoroso.
Yo pensaba que era un libro más apático. Había leído que la voz narrativa era más desapegada, menos involucrada. Y no, Seba tiene súper claro qué opina de la posición de sujeto que le toca en el mundo. Y es tan crítico como apático de ese contexto. Pienso que esa desafexión viene simplemente del privilegio de joven hétero universitario no endeudado; posición que no le resta opinión o una mirada consciente del entorno. A ratos me cansaba la prosa excesivamente coloquial. Es la apuesta y la entiendo, pero soy tan mañosa al respecto que me costó conceder algunas decisiones. Eso sobre la forma, sobre el fondo, de las 11 cosas o momentos de la vida de Seba, mis favoritas fueron cosa 2, "El trámite del pase" y cosa 4, "Que te guste alguien mayor". En el primero, me reí mucho aquí: "Había un hueón raro (...) que no sabiendo por qué, le cambiaba el nombre a las cosas (...) por ejemplo, Roni me contó que cuando llegaron al paradero, pa volver a sus casas, este hueón le dijo, así textual, que pase rápido el velador culiao, así como cambiándole el nombre de micro por velador". Del segundo, conecté con varios pensamientos que pueden ser la definición del amor: "Era bonita, pero además tenía mucho estilo (...) y en el bolso tenía unos parches de cosas misteriosas, que era muy bacán, porque era esa sensación de que yo podía conocer mucho conociendo a esa persona". "Seguramente debe leer mucho, ya se debe haber curado hartas veces, debe haber fumado pito, y yo con suerte me habré tomado una cerveza en algún asado familiar. Y así como por probar nomás. Entonces la distancia es infinita. Yo puedo ir hacia ella, pero ella nunca va a venir hacia mí". Entonces, en medio de la descripción casi naturalista y frenética que esta novela presenta del universo universitario y joven del Seba, que a ratos me cansaba, aparecen estas reflexiones existenciales, que rozan la condición humana, y que por tanto son arte o literatura o como quieran llamar a ese ejercicio de exponer en pelota la esencia que nos hace personas.
me gustó mucho el libro, las formas de expresarse de los personajes hacen que sea casi imposible no sentirse interpelados por su espacio/tiempo. me gustó que los escenarios donde se desenvuelve el personaje principal sean casi como una "excusa" para llevar acabo reflexiones que todxs nosotrxs, partícipes en algún momento de la etapa llamada juventud, nos hemos cuestionado.
Es un reflejo muy cercano de lo que hemos vivido al principio de nuestros 20, con distintas situaciones, drámaticas, felices y las reflexiones y preocupaciones de esa edad. Muy recomendado.
Creo que un mejor titulo se lograría si en vez de "la" se ocupara un "una", porque es verdad, en varios pasajes me sentí muy interpelado por como Sebastián ve y vive la vida, pero no creo que sea LA (única) juventud contemporánea, sino UNA (dentro de varias tipos de) juventud contemporánea.
Situaciones como cuestionarse amistades, estar engachado por años y no saber para donde ir logran ser muy identificables, pero lo único que me sacó un poco del relato es la inclusión de la joven escolar, que sus motivos tendrá para estar, pero en 2020, me generó un poco de cringe (como diría la juventud contemporanea)
Contras: No me siento muy "identificado" bajo los parámetros de la juventud chilena actual. Discrepo con ciertos puntos ideológicos pero encuentro que ciertos típicos aun no los domina o son algo forzados pero nadie es perfecto.
Pros: Me gusta como plasma el uso de mensajes de texto,algunos chistes que nunca sobran de nosotros los chilenos. La forma de ver el mundo desde una perspectiva que hay que visibilice el chile juvenil.
Demasiado liviano, y la verdad es que esperaba más del autor. Pero me sentí identificada con algunas situaciones, y aún más con los gustos musicales del protagonista.
Cuando el estrés y el cansancio estén encima tuyo, este libro te abrazará un ratito.
Como que no sé mucho qué opinar de este libro. Empezó super sólido, me encantó el estilo en que estaba escrito (nunca creí que iba a poder leer un libro escrito como hablamos sin querer sacarme los ojos) y la manera en que las frases estaban construidas, simples y muy de diálogo, fluía de una manera que me encantó. Pero después la historia fue avanzando, y de a poco Seba, el personaje principal, se fue convirtiendo en un gran saco wea. Y ahí como que el libro se bajó un poco del pedestal en el que lo tenía puesto. Porque lo que me hizo la experiencia de lectura al principio fue el hecho de poder identificarme con él, como el poder decir: sí, así somos los jóvenes chilenos, aquí me puedo ver yo. Pero después como que el tipo se empezó a ir a la mierda. Dejó de ser discursos desde la juventud contemporánea para convertirse en discursos desde un tipo bien saco wea. Y la cosa es que yo no me considero saco wea, entonces identificarme con él se me empezó a ser difícil. Igual tiene unos capítulos después que son genios, como el de la niña hablando en la micro. Esa cuestión es arte. Pero también hay mucho de la historia de alguien que solo consiguió que me acordara de por qué me carga gran parte de la gente que me rodea. Y quizás eso hubiera estado bien si el libro hubiera sido más crítico de sí mismo, si hubiera hecho patente su rechazo a ese sector de la juventud. Pero no lo hizo, y lo que empezó tan prometedor terminó solo como una lectura interesante. Como que tampoco sentí una verdadera evolución del personaje. Sí, al final se daba cuenta de que había cosas que no estaba haciendo bien, pero como que quedaba en nada. Es más, después de esa realización hasta encuentro que empeoró su nivel de egocentrismo. No sé, es mi opinión nomás. Lo dejo en un 3.5, aunque igual recomiendo mucho leerlo, sobre todo la primera mitad. Da para reflexionar igual.
3.5 estrellas. Buen debut, se lee rápido y el vocabulario no aburre. Sebastián aparece como alguien relativamente insensible, pero se puede empatizar con sus pensamientos y refleja bien a la generación universitaria actual. Me gustó el capítulo de la escolar, que me recordó al cuento "Pelando a Rocío" de Fuguet. Eché de menos una mayor construcción de los demás personajes y una mayor profundidad en el relato.
Una lectura muy rápida. La novela no pretende ser un cuento de grandes acontecimientos, sino que se centra en la vida normal de un joven de 22 años, lo cual se enriquece al plasmar el habla actual, y no solo de los jóvenes, sino que de los chilenos, muchas veces ausente en las novelas nacionales.
Una corriente de conciencia con historia, a relatos, una historia entretenida pero que no me llamó más allá la atención. Novedoso por una parte, pero sin intriga por otra.
Son lecturas divertidas, en lenguaje coloquial e incluso con la dermis de una juventud bien llevada; esa qué no sabes para dónde te lleva la micro, pero si con los chispazos propios de quien esta aprendiendo a llevar la vida. Álvaro Bley nos muestra situaciones cotidianas, desde sacar el pase escolar hasta irse acampar para un 18 de septiembre, con un carácter lúdico de quien sabe encontrar las palabras precisas para entretenerte. Es un anecdotario hecho libro.
Me costó bastante adaptarme a la voz coloquial del personaje principal, y si bien esta súper bien tratada y no suena para nada forzada, por una disposición personal más que otra cosa me resulta imposible simpatizar con ello.
Ni hablar de las visiones de mundo de Sebastián cuya desafección y sensación de relativo distanciamiento continuo de todo me resultan de una apatía terrible.
No obstante hubo ciertos trechos y algunas frases que me gustaron bastante- dentro del total- sobretodo los segmentos que tratan sobre la idea de amor y/o relaciones de amistad para un millenial de "clase media". Aun cuando los secundarios son una charca en cuanto a profundidad esto me resulta bastante lógico al tener Seba una visión no tan cercana a su entorno, dentro de una vida sin preocupaciones endemoniadamente grandes y donde todo parece demasiado fútil para intentarlo.
Hay ciertas pinceladas también a movimientos estudiantiles y la percepción desde la interna,y si bien, hay al menos dos capitulos completamente dedicados a ello, son tratados más como una extensión de escenarios y mundo, que con una intención de dar profundidad.
Mis capítulos favoritos son "Que te guste alguien mayor","Buscar palitos para hacer una fogata en un lugar que no se puede" y "Volver a no ser campeón".