Marcos Aramburu nació en enero de 1994 y creció en el barrio bonaerense de Villa Adelina. Es locutor, guionista y un psiconauta aficionado. Hizo contenido sobre drogas para Vice y para Gelatina. Conduce un programa en Nacional Rock y acompaña en la radio a Elizabeth Vernaci. Tanto su trabajo en los medios, como sus viajes, o también este libro, tienen un objetivo en común: contar historias, compartir relatos. Su único consumo problemático es el azúcar. Ama a Maradona.
Hermoso. Una aventura de dos hombres jubilados con una vida entera de amistad y complicidad. Se van encontrando con distintos escenarios que aportan tensión y diversión a la historia. Lo mejor es que está relatado desde la perspectiva de un hijo que los mira con amor, admiración y respeto. Muy bello.
Qué hermosa sensación me dejó este libro. Nostalgia por esos tiempos de antes donde todo era (o parecía?) más sencillo, donde se le daba más lugar a la aventura, a los sueños locos. Y aunque me da nostalgia, Roby y este grupo de humanos navegantes me dan la certeza de que, con un poco de esfuerzo, todavía es posible y que todo llega cuando tiene que llegar. Que el tiempo solo es eso y que podemos disfrutar tanto de la meta como del camino recorrido y de la gente que encontramos en nuestra travesía por los ríos de la vida.
Que difícil es hacer hablar a los padres,viejo. Una novela hermosa y bien contada. La leí en el laburo en un día y medio así que tiene un valor porque teóricamente me pagaron por leer. Lloré frente a la computadora con lo de Adrián y la familia y mis compañeros estaban sin entender porque estaba llorando haciendo un supuesto excel. Recomendadísima.
Qué orgulloso debe estar Roberto de tener un hijo como Marcos. Me encantó. Tanto como Las ceremonias, y me pareció incluso más emocionante. Me dieron ganas de navegar en el Viejo Almacén con ese gran grupo de amigos ❤️🩹