Hay personas que llegan a tu vida para cambiarla y hay otras que siempre estuvieron allí. Elyss creció intentando ser la hija perfecta. Aprendió a sonreír cuando debía, a esconder lo que sentía y a vivir bajo el peso de unas expectativas que nunca eligió. Pero al cruzar la puerta de la casa de los vecinos descubrió algo que no conocía: un lugar donde podía respirar. Allí estaban Andy, siempre dispuesto a hacerla reír, y Bryan, el chico que, sin saberlo, se convertiría en su refugio. Lo que comenzó como una amistad de infancia fue creciendo con ellos. Entre veranos, deberes compartidos, películas, silencios y pequeños gestos, los sentimientos empezaron a cambiar. Pero no siempre basta con querer a alguien. A veces el miedo, la culpa y el momento equivocado pesan más que el propio amor. Nunca fuimos un error es una historia sobre crecer, aprender a elegirte a ti mismo y descubrir que el verdadero hogar no siempre es un lugar, sino una persona. Una novela de romance contemporáneo, íntima y emotiva, para quienes disfrutan de las historias que se construyen despacio y permanecen mucho tiempo después de cerrar el libro.
Si te gustan los romances con:
✨ Childhood Friends to Lovers 🤍 Slow Burn 🌙 Amor no correspondido... hasta que deja de serlo (Mutual Pining) 🏡 Found Family ⭐ Right Person, Wrong Time 💫 Crecimiento personal y sanación emocional
...esta historia es para ti.
Porque algunos amores no nacen de un instante, nacen de toda una vida.
Roelle Winter es escritora y creadora de historias emocionales. Puedes encontrarla en su Instagram: @roellebooks ❄️
Siempre ha encontrado en los libros una forma de comprender el mundo y en la escritura una manera de poner palabras a aquello que resulta difícil decir.
Sus historias giran alrededor de las emociones, los vínculos humanos, el crecimiento y esas personas que, de una forma u otra, terminan dejando una huella en nosotros. Su primera novela, Nunca fuimos un error, nace precisamente de ese lugar, de las emociones, los recuerdos y de la pregunta sobre qué significa crecer y descubrir que algunas personas pueden sentirse como hogar.
Su intención es crear historias con personajes imperfectos, cercanos y reales, capaces de hacer reír, llorar, recordar y sentirse acompañado. Porque, a veces, las historias también pueden abrazar.
4⭐ "Nunca fuimos un error" es un libro de romance juvenil donde Elyss, una adolescente con padres estrictos y ausentes que aprendió a ser la "hija perfecta" pese a no ser feliz, encontró un refugio desde pequeña en casa de sus vecinos, donde entabló una estrecha amistad con los menores de casa, Bryan y Andy. Andy es su confidente, pero Bryan siempre ha estado para ella cuando lo necesitaba. Por años todo se mantuvo tranquilo, pero cuando los sentimientos de ambos comienzan a tomar otro tinte, todo se complica. Bryan se niega a dejarse llevar debido a la diferencia entre sus edades, apartándose de Elyss, pero a veces hay sentimientos que pese al tiempo se mantienen.
●Es una lectura corta pero que trata situaciones difíciles, donde el amor surge en el momento equivocado, entre dos personas que han mantenido una amistad inquebrantable desde pequeños, pero con una brecha entre sus edades que a medida que crecen va tomando más relevancia cuando se encuentran en diferentes etapas de la vida. ●Elyss lidia con el constante escrutinio de su madre, quien la presiona a ser una persona modelo sin tomar en cuenta sus sentimientos. Su situación es compleja ya que debido a su crianza hay momentos que ni ella misma sabe que quiere al siempre haber seguido el camino que su madre trazó para ella. Bryan, cinco años mayor que ella, también carga con una fuerte presión por no decepcionar a su familia, por lo que al descubrir que siente algo más por Elyss, quien aún es adolescente, hace de todo por hacer lo correcto, aunque eso termine afectándole emocionalmente. ●También se habla sobre como madurar significa aprender que hay decisiones que duelen tomarlas pero que son necesarias para avanzar y sanar y que no es necesario ser perfectos para encajar.
○Lo que si me hubiera gustado es saber como reaccionarían las familias de ambos al descubrir todo lo que pasaron ambos protagonistas, más que nada la madre de Elyss, que aunque no aparece mucho es quien más la afectó.
Mas allá de ello ha sido una lectura que te hace sentir el agobio de ambos, el temor de perder su amistad al enfrentar un sentimiento que no buscaban a través de los años y como van evolucionando, viendo como Elyss va madurando de a poco y como Bryan va comprendiendo que escapar de una situación complicada no significa que tiene que destruirte.
Hay algo que quiero destacar antes de empezar: el valor de animarse a escribir una historia, poner en palabras emociones propias y compartirlas con otros. Más aún cuando se trata de una primera novela. Creo que ese primer paso merece ser reconocido. ❤️
Nunca fuimos un error es una historia tierna que nos lleva de vuelta a los amores adolescentes, las dudas, las inseguridades y esa etapa en la que todo se siente con una intensidad enorme.
Una de las cosas que más me gustó fue cómo logra transmitir esa angustia tan particular de crecer y descubrir que algunos lugares que antes se sentían como casa empiezan a resultarnos ajenos. Esa sensación de estar cambiando, de no saber muy bien dónde encajamos o dónde podemos ser nosotros mismos, me pareció de lo más genuino de la novela.
Sin embargo, aunque conecté con las emociones que la autora quiso transmitir, me costó conectar con la forma en que está contada la historia.
Por un lado, sentí que le falta trabajo a nivel narrativo. Hay cambios de tiempos verbales, momentos en los que no queda claro desde qué punto de vista estamos viviendo la historia y cierta confusión con la voz narrativa que, por momentos, dificulta seguir la lectura. También me faltó ritmo y un hilo conductor más sólido: las escenas se van sucediendo, pero no siempre se siente una construcción fluida entre ellas.
Por otro lado, me quedé con ganas de conocer mucho más a los personajes y entender mejor sus conflictos.
La historia plantea situaciones interesantes, pero muchas quedan a mitad de camino. Por ejemplo, el conflicto interno de Bryan al enamorarse de Elyss, su amiga de toda la vida, teniendo una diferencia de edad que durante la adolescencia puede ser muy significativa. O la necesidad de Elyss de encontrar refugio en una familia donde se siente aceptada y no juzgada, en contraste con las exigencias y tensiones de su propio hogar.
Son conflictos que tienen mucho potencial emocional, pero que me hubiera gustado ver más desarrollados. Lo mismo sucede con algunos personajes secundarios, como Andy, que parecen tener un lugar importante en la historia, pero no terminan de encontrar el espacio suficiente para que podamos conocerlos y comprender su papel.
Algo que sí agradecí fue que la autora no recurriera al clásico triángulo amoroso entre hermanos, un recurso que ya hemos visto muchísimas veces.
La propia autora cuenta que esta primera novela está inspirada en muchas de sus emociones y experiencias, y creo que esa sensibilidad se percibe. Hay sentimientos genuinos y una intención muy linda detrás de lo que quiere contar.
Pero una historia con corazón también necesita una estructura que le permita transmitir todo su potencial. Y, en mi experiencia, fue justamente ahí donde la novela se quedó corta.
Me quedo con la ternura de la historia, con algunas emociones muy bien retratadas y con esa sensación tan propia de la adolescencia de estar buscando nuestro lugar en el mundo.
Pero también me quedo con la sensación de que había mucho más para contar. Conflictos que merecían profundizarse, personajes que podrían habernos dado mucho más y una historia que necesitaba mayor desarrollo para que pudiéramos involucrarnos de verdad.
Porque, al final, conecté con lo que la autora quiso contar, pero no tanto con la forma en que lo contó.
⭐ 3/5 — Una historia con corazón y emociones genuinas, pero a la que le faltó desarrollo y solidez narrativa para terminar de conquistarme.
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Me ha sorprendido la manera en la que se presenta un amor que no surge de un momento a otro, sino que va creciendo con los años, entre amistad, confianza, sentimientos difíciles de reconocer y muchas cosas que nunca llegan a decirse.
Elyss y Bryan se conocen desde pequeños, por lo que su vínculo va mucho más allá de una simple relación romántica. He disfrutado acompañándolos mientras maduran y cambian con el paso del tiempo, viendo cómo aquello que comenzó siendo una amistad termina transformándose en algo que ninguno puede seguir ignorando.
Precisamente, esa evolución es de lo que más he disfrutado. No lo tienen fácil: hay dudas, celos, distancia y decisiones equivocadas. Además, Andy complica aún más ese vínculo que los tres comparten desde niños.
Elyss me ha parecido un personaje muy fácil de comprender. Sus inseguridades, sus miedos y ese deseo de sentirse querida y aceptada hacen que pueda empatizar con muchas de sus decisiones. Bryan, por su parte, también carga con sus propios conflictos y durante gran parte de la trama intenta hacer aquello que considera correcto, aunque sus emociones terminen desordenándolo todo.
Otra cosa que me ha gustado es cómo se aborda el hecho de crecer, cambiar y entender que no necesitamos ser perfectos para que alguien nos quiera. También habla de encontrar ese lugar en el que podemos mostrarnos tal y como somos y sentir que, por fin, estamos en casa.
El ritmo me ha parecido ágil y la narración resulta sencilla de seguir. Los capítulos recorren distintas etapas de sus vidas, permitiendo comprender mejor todo lo que han vivido y cómo han llegado hasta el momento actual.
Ha sido una lectura llena de emociones, amistad, sentimientos difíciles y segundas oportunidades. Una historia sobre dos personas que, a pesar de todos los obstáculos, siempre terminan encontrando el camino de regreso al lugar donde comenzó todo. 💕
Y gracias a la autora por darnos un romance bonito, aunque duele, es una historia corta, pero con muchas emociones a flor de piel y que atrapa desde el inicio.
Aqui nos sumergimos en la vida de Elyss y Bryan, ellos han crecido juntos, pero con eso sus sentimientos también, se ven envueltos en una encrucijada que no es nada fácil. Porque cuando creces, ya no miras ni sientes las cosas igual que cuando eres niño.
Asi como muchas veces que no llegas a valorar lo que tenemos a nuestro lado, hasta el día en que nos damos cuenta que los estamos perdiendo para siempre, eso duele bastante.
Justo esto es lo que le pasa a Bryan, porque Eliss siempre ha estado ahí, pero, ¿que pasa cuando ella decide caminar lejos de él? Les cuento que en estos capítulos me dolieron, porque yo lo queria especuezarlo a él, por sus decisiones 🤣🤣🤣 me la hizo sufrir y eso no se lo perdono. Pero bueno, entiendo que es parte del proceso adolescente - adulto.
La familia encontrada que la vida le dio a ella, la ame. Son esa ancla que la ayuda a no terminar perdida en la vida. No solo sus vecinos, también Irina y Carter.
Creo que muchas veces hay madres que se olvidan que tienen hijos, y piensan que estos son objetos que pueden tratar a las patadas. Asi que si, la madre de Elyss no la pase.
El final me gusto, aunque me hubiera gustado leer mas desarrollo en esa parte, la senti muy rápida, aun así, me encanto, llore y reí una que otra vez.
Es un romance juvenil muy bonito, de esos que no puedes parar de leer.
Son pocos los libros que me he leído en un solo día, y este, entra en esa pequeña lista. Cuando comienzas no puedes parar, la sinceridad de la autora, la historia, los personajes, todo, te atrapa de tal manera que la única forma de librarte es, terminándolo. Lloré, reí, volví a llorar, y cuando llegué a la última página los personajes no se quedaron ahí. Los traje a mi memoria y corazón como si los conociera de toda una vida.