Entre los más de 45 textos que Huxley escribió destacan los de crítica científica, filosófica y social. Un mundo feliz (1932), la novela que le dio fama mundial, es una visión deshumanizada y utópica del futuro. En ella advierte que el mal use de la ciencia y la tecnología puede llegar a ser algo diabólico. Las puertas de la percepción (1954) y su continuación, Cielo e infierno (1956), son dos ensayos que tratan de sus experiencias con drogas alucinógenas y son reflejo de su interés por el misticismo y la parapsicología.
Aldous Leonard Huxley was an English writer and philosopher. His bibliography spans nearly 50 books, including non-fiction works, as well as essays, narratives, and poems. Born into the prominent Huxley family, he graduated from Balliol College, Oxford, with a degree in English literature. Early in his career, he published short stories and poetry and edited the literary magazine Oxford Poetry, before going on to publish travel writing, satire, and screenplays. He spent the latter part of his life in the United States, living in Los Angeles from 1937 until his death. By the end of his life, Huxley was widely acknowledged as one of the foremost intellectuals of his time. He was nominated for the Nobel Prize in Literature nine times, and was elected Companion of Literature by the Royal Society of Literature in 1962. Huxley was a pacifist. He grew interested in philosophical mysticism, as well as universalism, addressing these subjects in his works such as The Perennial Philosophy (1945), which illustrates commonalities between Western and Eastern mysticism, and The Doors of Perception (1954), which interprets his own psychedelic experience with mescaline. In his most famous novel Brave New World (1932) and his final novel Island (1962), he presented his visions of dystopia and utopia, respectively.
A modo de relectura de este clásico de las novelas distopicas. Cabe destacar que al llegar a los dos últimos capítulos quedo totalmente asombrado por las intercesiones de dos mundos o dos mentalidades totalmente opuestas en aquella dicotomía de lo que se presume ser feliz en el mundo.
Un mundo feliz es una novela del escritor británico Aldous Huxley y publicada por primera vez en 1932, la cual describe un mundo distópico irónico y ambiguo donde la humanidad es perfectamente feliz, donde no existe guerras ni pobreza y las personas son desinhibida por un soma, los cuales los mantiene en buen humor, son saludables y tecnológicamente avanzados .
El comienzo de esta sociedad data de 1908 al ser el año en que se fabricó el Ford modelo T, dándole la categoría a Ford como especie de Dios donde las fechas eran identificadas como AF y DF, tanto así que las frases recurrente que se utilizada al decir Dios mío, en este Mundo feliz dicen Ford mío. Es toda un sociedad futurista incómodamente estéril y controlada, conocida como Estado Mundial.
La novela comienza con el paseo y explicación a un grupo de jóvenes que estaban visita en el Centro de Incubación y Condicionamiento de Londres, sobre los procesos de cómo se cultivan seres humanos en botellas y mas luego se les adoctrinan, en pocas palabras, se le lavan el cerebro, bajo el procedimiento de hipnopedia o educación a través del sueño para crear las verdades de la sociedad. El valor de la sociedad debe ser siempre superior al del individuo.
Los últimos capítulos son toda una quedada, cuántas casas se dice en tan poco tiempo, a pesar de que el último capítulo es sombrío ya al final, pues es donde al día siguiente, después de haberse ido la gente que rodeaba la casa solitaria de John, John despierta y dice que “lo recuerdo todo“, lo que sugiere que en medio de aquella frenética orgía tuvo relaciones sexuales con Lenina, y ya atormentado por la culpa, John decide colgarse de una viga en el faro donde estaba confinado, terminando la novela con una imagen de un cadáver girando lentamente suspendido en el aire.
“Una civilización no puede ser duradera sin gran cantidad de vicios agradables.”
Al parecer, nadie vive feliz para siempre en esta historia
Estas fueron mis primeras obras de Huxley y las amé. En la fecha de lectura sólo incluí el tiempo que me tomó leer las puertas de la percepción y cielo e infierno, porque los pospuse un poco y me tardé más. A lo cuál tengo una justificación: me sorprendieron muchísimo. Los comencé pensando que no sería tan interesante leer los efectos de la mezcalina, pero las analogías de Huxley, el cómo empieza a filosofar, hasta cómo ironiza la situación, son aspectos magistrales, y más aún si consideramos que en medio de sus divagaciones nos da también el aspecto técnico de lo que sucede. Los amé, recomendados. Bueno... me iré a observar las cuatro patas de una silla de mimbre en el centro de una habitación, con permisa.
Me gusta que el libro te da a conocer la diferencia en una alternativa futurista donde la protagonista conoce al protagonista con la diferencia de los valores que estos conocen y llevan en su vida además de como estos son clasificados en un nivel social para así estar en su contexto laboral que es asignado desde su nacimiento y también relata como desde la infancia estos son orientados atreves de la enseñanza a cual ya va a ser su futuro en la adultez.
El lenguaje de la burguesía londinense del siglo XX no conecta conmigo, pero aun así a través de este libro se puede rememorar el significado del ser y todo lo que le rodea a través de las drogas. Para Jim Morrisson fue determinante este libro, para mí no lo es debido a la sobresaturación de información y contenido del siglo XXI a la que estamos acostumbrados a absorver, no obstante, siempre es bueno ponerse en la piel de alguien distinto a ti, hace que todo sea más rico de lo que te parece.