A lo largo de estas páginas contemplamos al rey-soldado luchando por la liberación de Viena, o por la toma de Túnez o de Argel. Le vemos como un gran viajero, yendo y viniendo por sus reinos para conocer y ser conocido por sus vasallos, o para entrevistarse con los grandes personajes de su tiempo. Vemos al emperador, lanza en ristre, cabalgando por los campos de Mühlberg, tal como lo pintó el genial Tiziano. Es el mismo que, cansado del poder, se retira al último refugio de Yuste. Pero es también el hombre de familia. Y, como no podía ser menos, el hombre galante del Renacimiento, del que se van conociendo sus otros lances amorosos.
MANUEL FERNÁNDEZ ÁLVAREZ (Madrid, 1921- Salamanca, 2010). Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Valladolid (1942). Doctor por la Universidad Central con una tesis sobre Felipe II e Isabel de Inglaterra (1947). Miembro de la Real Academia de la Historia y profesor emérito de la Universidad de Salamanca y del Colegio Libre de Eméritos. Ha dedicado más de cincuenta años al estudio del siglo XVI y es autor de 38 libros y de más de 100 artículos, en su mayoría sobre la España de los Austrias, en la que es considerado uno de los máximos especialistas a nivel mundial. Ganó en 1985 el Premio Nacional de Historia con su libro La sociedad española del siglo de oro. También ha recibido la Medalla de Oro de la Ciudad de Salamanca.
Este libro es el claro ejemplo de un historiador enamorado de su personaje, y de cómo va moldeando el discurso para dar como resultado una tesis previa, aunque vaya (en muchas ocasiones) en contra de la evidencia histórica. En este caso el mensaje es que Carlos V era un grandísimo rey y emperador, muy católico y profundamente ético. Cuando la realidad que cuenta (o calla) el propio Fernández Álvarez da otra imagen muy diferente del rey.
Llama la atención, por ejemplo, que si uno quiere saber cómo llega a emperador, o su hermano Fernando, a rey de romanos, valga más la pena leer el libro de Martyn Rady, que tiene 140 páginas, en lugar de este de 800. Carlos V llega a rey de Castilla primero por puro rebote y luego porque a su hermano le manda para Alemania y a su madre Juana la deja encerrada, hasta su muerte, fomentando esa idea totalmente falsa de su locura. En segundo lugar, si llega a emperador no es más que por sobornos y por deudas con banqueros que ya van a endeudar a Castilla para siempre, provocando ruina y hambruna, e incluso el colapso ya con Felipe II, pero Fernández Álvarez le dedica al asunto solamente una página. Peor es lo de Fernando, nombrado rey de romanos, que ocupa un párrafo, pero que fue otra nueva mordida para las arcas y promesas de todo tipo a los príncipes alemanes.
También oculta, o al menos minimiza, Fernández Álvarez, el papel de los sádicos tercios viejos españoles en todos los desmanes que se producen durante el reinado de Carlos V, desde las masacres en Gante, Roma, Düren... Sólo destaca de esos soldados sádicos su absurda batalla en Castelnuovo, como si fuera una enorme gesta, cuando en realidad fue una traición en toda regla, porque Andrea Doria se retira en lugar de ayudar y además Carlos V está en negociaciones secretas con Barbarroja y Solimán mientras deja que aniquilen a sus soldados.
También vende el autor como grandes gestas la batalla de Mühlberg y el paso por la sierra de Gredos del destruido rey. Mühlberg la ve Carlos V desde una litera, y aunque es cierto que su ejército vence no sirve absolutamente para nada, porque poco después tendrá que tolerar el luteranismo, que es lo que en principio desató la guerra (algo en lo que Fernández Álvarez no incide en absoluto). En cuanto a lo de cruzar la sierra de Gredos es ya totalmente ridículo, porque el rey va en litera, en silla de manos o en brazos de lugareños, así que los cansados serían todos esos que le llevaban, no él.
La supuesta religiosidad de Carlos V tampoco se ve para nada en su vida, primero porque no se preocupó en absoluto de evangelizar América (sólo le interesa el oro); porque las campañas contra el turco en el norte de África son lamentables y se miden por pérdidas más que por logros; porque no ayuda a su hermano cuando el turco ataca Budapest; porque arrasa Roma; porque es cierto que expulsa a los moriscos, pero los cordobeses firman un acuerdo para quedarse durante 40 años más sobornando al rey; porque encierra a su madre y la deja al cargo de los crueles marqueses de Denia; porque tuvo cinco hijos fuera del matrimonio, cuatro de ellos antes de Felipe II; porque cuando su abuelo, Fernando el Católico, le pide que cuide de su mujer Germana de Foix, lo que hace es convertirla en su amante y dejarla embarazada...
Otra hipótesis del autor es que Carlos V siempre luchaba por la paz, lo que no se ve en su invasión fallida a Francia, gastando lo poco que quedaba en Castilla y llevando más putas que "estrellas hay en el cielo"; cuando se hace con Piacenza, asesinando probablemente a su señor, que era el hijo del Papa; cuando prepara un ejército junto con el Papa para atacar a los protestantes, mucho antes del concilio de Trento; con la crueldad extrema contra los líderes de las germanías de Mallorca; con la destrucción de personas y ciudades como represalia ante las comunidades...
En fin, que si uno lee más allá de la apología que monta Fernández Álvarez podemos ver que más que un rey glorioso, Carlos V fue un rey penoso. Sobre todo para Castilla donde (según el autor) deja mal la justicia, la elección de los funcionarios falla, la defensa de fronteras es un desastre, el oro de Perú se lo intenta quedar todo el rey, los alcaldes abusan de su poder, se abandona el mantenimiento de puentes y caminos, se talan los montes, las levas son excesivas, hay fraudes en la industria de los paños y la vida es excesivamente cara.
La biografía de un gran personaje de la historia europea, el Gran Emperador de su tiempo, una persona consecuente con sus ideas y con un gran sentido ético de la existencia.
Un gran hombre de su tiempo, destacando por encima de sus contemporáneos Enrique VIII de Inglaterra y Francisco I de Francia, como dice el autor del libro en su epílogo: "Carlos V. Un hombre para Europa"; "Carlos V, el único Emperador del Viejo y Nuevo Mundo, un hombre para la Europa del año 2000"
Un europeísta de su época, que luchó por mantenerla unida bajo una única religión..... su religión, la católica...... quizás visto desde nuestra perspectiva se equivocaba en sus ideas, pero eran sus ideas y luchaba por ellas con toda su pasión, en primera línea, compartiendo con sus soldados las penurias de la guerra.
Otro gesto que lo honra, es el haber sabido retirarse cuando por su precaria salud ya no podía estar al frente de la lucha y no podía servir a su pueblo...... abdica en la persona de su hijo y se retira a Yuste, un lugar apartado de todo en las tierrras de Extremadura.
Un libro recomendable para conocer a este Carlos V de Alemania I de España, heredero de los Reyes Católicos y de un Imperio donde nunca se ponía el sol
Carlos De España, fue una de las figuras políticas que dominaron el panorama del siglo XVI, junto a sus eternos rivales, Francisco I de Francia y Enrique VIII de Inglaterra. Siendo nieto de los reyes Católicos de España, quienes habían reunido bajo su reino territorios como Aragón y Castilla, y nieto del Emperador Maximiliano del Sacro Imperio Romano Germánico; Carlos heredaba un enorme territorio repartido por toda Europa.
Manuel Álvarez nos ofrece una extensa biografía donde retrata el carácter y las fuertes creencias de Carlos, el hombre, así como sus acciones políticas, el manejo de la política familiar y las batallas llevadas a cabo por el Emperador. El libro comienza desde el nacimiento y las tensiones políticas entre las familias de España y los Habsburgo, así como las lamentables sucesos que lo llevaron a ser rey de muy joven.
Libro largo acerca de la vida del hombre más fuerte y grande que tuvo España en la historia. El autor se podía haber ahorrado muchas páginas y se repite demasiado (más que en sus libros anteriores acerca de JUANA LA LOCA o ISABEL DE CASTILLA). La última parte del libro, es decir, a partir de la página 600, es aburrida y no tiene mucho interés. No obstante, muchos datos y curiosidades se aprenden, y la batalla contra el turco y Francisco I es constante en todo el libro.
Buena biografía, un libro ameno, un personaje clave en la historia europea, en una época muy interesante. Bien documentado, incluye numerosas citas y breves fragmentos de las memorias del propio rey y de otros cronistas de la época. Un relato entretenido y recomendable. Sin duda, seguiré con la siguiente lección de historia de este autor con su libro sobre Felipe II.
“Mostrándose admirable en la desgracia, Carlos V no cede una pulgada en lo que le era más caro, la cuestión religiosa…”
“Urgía el apoyo de hombres y de dinero de Castilla, tanto más cuanto que Carlos sabía que no era posible contar con que le llegase nada de Flandes o de Italia. Solo Castilla podía auxiliarle."
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Una detallada aproximación de la vida de Carlos V. Impecablemente documentada, entra en detalles de la vida más personal del Emperador. No obstante, su lectura es muy amena. Una obra divulgativa imprescindible si se tiene interés en adentrarse en la vida del hombre más poderoso de su época.