❛❛Son jóvenes, apenas catorce o quince años.❜❜
❛❛Están enamorados. Pero no es uno de esos amores típicos de la adolescencia que un día sí y otro no.❜❜
❛❛Cuándo uno los ve, así de primera impresión, no parece, pero hoy en día los chicos son distintos. Yo diría que sí, que están muy enamorados.❜❜
«Café solo» de Andrea Ferrari me pareció como uno de esos libros que sus historias se vuelven casi tangibles y no precisamente por la buena trama, sino más bien por el toque infantil y divertido que carga consigo, que inevitablemente me transportó a mi niñez y al amor de esas épocas de mi vida. La historia de “Romeo” y “Julieta” de Villa Urquiza cuánta como dos jóvenes, supuestamente enamorados, se suben a la cornisa de un edificio para acabar ambos con su vida, debido a que sus padres no aceptan su amor. Está historia, famosa en el barrio, paso de boca en boca, se tragiverso y se mezclo, hasta lograr crear diferentes versiones que cada persona contaba de una forma diferente. Sin embargo, ¿Cuál será la verdad que se esconde detrás de estos chicos?
La trama es fácil de adivinar si ya eres lo suficientemente mayor y tienes compresión lectora, pero incluso con todos los años que llevo encima, realmente creí que era una historia de amor hasta cierto punto del libro, cuándo ya la propia “Julieta” (Carla) develó que en realidad, nunca hubo un romance. ¿Me desilusioné? Si, porque igual que las personas que se pasaban está historia de boca en boca en el barrio, yo también quería creer mi versión de los hechos y me deje llevar por las versiones de la situación que otros contaban.
En general, me parece un buen libro, que de forma divertida, ligera y chistosa (e infantil, por supuesto) te deja una lección y te enseña que no todo es lo que parece y segundo, los daños que los rumores pueden ocasionar.
Cómo un primer libro para inducir a un niño o a un preadolescente a la lectura, me parece fantástico.