Colección de cuentos del autor modernista: La balada de año nuevo, La novela del tranvía, La venganza de Mylord, La mañana de San Juan, En el Hipódromo, La pasión de Pasionaria, Los amores del Cometa, Después de las carreras , La Hija del Aire, Tragedias de actualidad, Las Misas de Navidad, Los Suicidios, Historia de una corista, En la calle, Al amor de la lumbre.
Escritor, poeta, periodista, cronista y político mexicano. Nació y vivió en la Ciudad de México. Utilizó múltiples seudónimos. El más popular de sus seudónimos fue: El duque Job.
Precursor del modernismo en México. Perteneció a una familia de clase media. Inició su carrera literaria a los trece años. Escribió poesía, impresiones de teatro, crítica literaria y social, notas de viajes y relatos breves para niños.
El único libro que vio publicado fue una antología de cuentos a la que llamó: Cuentos Frágiles (1883).
Fue uno de los fundadores de la Revista Azul, órgano de difusión del modernismo en México. Gran parte de su obra apareció en diversos periódicos mexicanos bajo multitud de seudónimos: El cura de Jalatlaco, El duque Job, Puck, Junius, Recamier, Mr. Can-Can, Nemo, Omega... Se escudaba en esa diversidad para publicar distintas versiones de un mismo trabajo, cambiando la firma y jugando a adaptar el estilo del texto a cada seudónimo.
Escribió poesía romántica y amorosa. Gustó de lo afrancesado y de lo clásico, como era habitual en los intelectuales mexicanos y la alta sociedad de su tiempo. Nunca salió de México, y en pocas ocasiones de su ciudad natal, pero sus influencias son europeas: Musset, Gautier, Baudelaire, Flaubert, Leopardi. Siempre anheló unir el espíritu francés y las formas españolas.
Su madre, ferviente católica empeñada en que su hijo fuera sacerdote, le impuso la lectura de los místicos españoles del Siglo de Oro y la formación en el seminario, influencia que se vio compensada por la fuerte corriente positivista de la sociedad de la época que pugnaba en sentido contrario. Gutiérrez Nájera abandonó el seminario a los pocos años, y cambió a San Juan de la Cruz, Santa Teresa y Fray Luis de León, que no obstante siempre influirían en su obra, por los autores franceses del siglo y por la práctica cotidiana de la literatura en periódicos locales como El Federalista, La Libertad, El Cronista Mexicano o El Universal. En 1894 fundó, con Carlos Díaz Dufoo, La Revista Azul, publicación que lideró el modernismo mexicano durante dos años.
A Manuel Gutiérrez Nájera se le define como "especie de sonrisa del alma" por la gracia sutil de su estilo, elegante, delicado y con ternura de sentimientos. En el fondo fue siempre poeta romántico. Entre sus obras poéticas más importantes se encuentran: La Duquesa Job, Hamlet a Ofelia, Odas Breves, La Serenata de Schubert y el afamado poema "Non omnis moriar" (No moriré del todo). Cultivó la prosa en cuentos y crónicas, a los que aportó una nueva forma.
El libro de relatos Cuentos Frágiles fue el único que publicó en vida como tal, pero ordenó con distintos criterios sus entregas a periódicos y revistas: Cuentos del domingo, Cuentos vistos, Cuentos color de humo, Crónicas color de oro, Crónicas color de lluvia... lo que ha orientado los criterios de sus editores.
livro de contos maravilhoso , com frases lindas , narrativa perfeita .O autor usa às vezes um lirismo exagerado mas que emociona .Fazia tempo que não chorava ao ler um conto mas não consegui resistir. Ainda não conhecia o autor....Grande descoberta!
¿Por qué no moriste al punto de nacer? ¿Por qué recorres con los pies desnudos ese duro país del sufrimiento? Di, pobre niña, ¿qué tú no tienes ángel de la guarda? Estás muy triste; nadie endulza tu tristeza. Estás enferma: nadie te cura ni te acaricia blandamente. ¡Ah!¡ Cómo envidiarás a esas niñas felices y dichosas que te vienen a ver, al lado de sus padres! ¡Ellas no han sentido cómo la recia mano de un gimnasta desalmado quiebra los huesos, rompe los tendones y disloca las piernas y los brazos, hasta convertirlos en morillos elásticos de trapo! Ellas no han sentido cómo se encaja en carne viva el látigo del adiestrador que te castiga. Para ellas no hay trabajo duro; no hay vueltas ni equilibrios en la barra fija. ¡Tienen madre!
La prosa poética con la cual deslumbro este autor en su tiempo, pocas veces ha sido igualada. Sus cuentos son delicados, con una increíble cantidad de trazos descriptivos, para, solo en unas simples oraciones al final, redondear la idea y dar con simpleza y franqueza el mensaje final del relato. El estilo era ciertamente un tanto barroco, es decir, lleno en detalles y muy florido, lo cual me ha hecho sentir un poco de apesadumbrado al leerlo, ya que tantas imágenes poéticas tienden a disparar la mente en múltiples direcciones.
Aun así, he disfrutado mucho este pequeño libro de relatos. Fue uno de esos libros que encontré de casualidad y, gratamente, me alegro de haberlo hecho.
Gracias, Manuel Gutiérrez Nájera, por esos delicadísimos y bellos cuentos.
Un disfrute leerlo, pero no quisiera ser su amiga. Qué exquisita prosa (exquisita es la palabra que usaría una persona exquisita, ¿no?). Qué tipo tan chismosón y voyeurista. Dicen que Machado de Assis se emparenta con Bernardo Couto, para mí que se emparenta con MGN también. O sea, los emparentamos nosotras, desde el futuro, ellos ni se conocieron, o no sé. En fin. Tipazos todos.