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JARDINES. LOS VERDADEROS Y LOS OTROS.
He aquí un manifiesto irónico de resistencia botánica. Y también una radiografía de nuestra sociedad, la que obtenemos por medio de un ataque en toda regla contra los jardines de moda y sus propietarios. En el catálogo de Umberto Pasti están todos los jardines: el del coleccionista fanático, obsesionado con las especies raras hasta el punto que olvida el placer visual y el perfume de las flores; el jardín exquisito y distinguido pero artificial; el del millonario carente de pasión para quien su jardín no representa más que un símbolo de su triunfo social; los parterres kitsch que se instalan en las rotondas; incluso el jardín pornográfico en el que la naturaleza desbocada estalla dejando al descubierto toda su sensualidad. En las antípodas de esta galería de horrores, Pasti nos invita a recorrer los verdaderos jardines: el jardincillo improvisado en una gasolinera, el huerto clandestino que progresa a despecho de la polución y la falta de espacio, auténticas extravagancias de la naturaleza que dan lugar a creaciones conmovedoras.
- GenresNature
151 pages, Paperback
First published January 1, 2010
About the author
Umberto Pasti
11 books4 followersVive e lavora in Italia e in Marocco. Dopo la laurea in filosofia della storia, ha collaborato con il Giornale, scrivendo di letteratura, di arte e costume. Impegnato nella difesa del territorio, ha fatto della natura del nord Africa la protagonista di quasi tutti i suoi libri.
È tradotto in inglese, francese, spagnolo e darija (arabo marocchino). Ha realizzato giardini in Italia, Spagna e Marocco, cercando sempre di utilizzare le piante autoctone. Il suo giardino di Rohuna, in un piccolo villaggio del nord del Marocco, dove ha messo in salvo centinaia di specie minacciate dallo sviluppo selvaggio della regione, è noto nel mondo intero.
È tradotto in inglese, francese, spagnolo e darija (arabo marocchino). Ha realizzato giardini in Italia, Spagna e Marocco, cercando sempre di utilizzare le piante autoctone. Il suo giardino di Rohuna, in un piccolo villaggio del nord del Marocco, dove ha messo in salvo centinaia di specie minacciate dallo sviluppo selvaggio della regione, è noto nel mondo intero.
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Community Reviews
Displaying 1 - 5 of 5 reviews
August 10, 2017
Un bell'inizio ma proseguendo si trascina un po' diventando noioso e/o troppo specifico. Gli spunti interessanti comunque non mancano...
"(Il giardinaggio) è una strana inclinazione a dimenticare se stessi nel momento in cui si concentra tutta l'energia per realizzare una visione scandalosamente intima"
"Per diventare giardinieri non devi essere uno sciamano .. Basta che aspiri a conoscere un poco le leggi che governano il ciclo della vita, della tua come delle graminacee. E che tu obbedisca senza opporre resistenza. Sei un giardiniere se in questa sottomissione sai riconoscere la tua libertà"
"(Il giardinaggio) è una strana inclinazione a dimenticare se stessi nel momento in cui si concentra tutta l'energia per realizzare una visione scandalosamente intima"
"Per diventare giardinieri non devi essere uno sciamano .. Basta che aspiri a conoscere un poco le leggi che governano il ciclo della vita, della tua come delle graminacee. E che tu obbedisca senza opporre resistenza. Sei un giardiniere se in questa sottomissione sai riconoscere la tua libertà"
November 11, 2024
Una narrativa un pelín cutre y mucha opinión personal sobrante (supongo, cmo toda crítica) además d una tibieza política sin precedentes jajajaajsj, pero muy divertido a ratos y muy específico a otros,,,,, un libro que pretendía muchas cosas y no creo q haya conseguido ninguna lo cual lo convierte en un mal libro pero m lo regaló un chico al q le gusto mucho así q espero q nunca lea está reseña porq le jure y perjuré q m había encantado,,jajaj
February 2, 2021
Ameno y con muchas ideas interesantes.
June 6, 2015
TRAS LA ÚLTIMA PÁGINA, SERÁS CAPAZ DE DISTINGUIR UN VERDADERO JARDÍN DE UNA MERA ACUMULACIÓN DE PLANTAS SIN ALMA. TODO UN APRENDIZAJE.
Hay muchas maneras de llegar a saber de un libro, de acercarse a él, de dejar que nos cuente lo que lleva dentro. En mi caso, no llegué a “Jardines…” por su asunto; disfruto mucho de los jardines, pero no suelo leer al respecto. Tampoco fue por el autor, al que no conocía en absoluto. Fueron las ilustraciones de Pierre Le-Tan las que me llevaron a “Jardines…”. Lo conozco desde hace muchos años como ilustrador de las portadas de Patrick Modiano (mucho antes de que recibiera el premio Nobel) para Gallimard, en su colección Folio de bolsillo. Siempre me ha admirado su interpretación en dibujos de ese universo onírico tan propio de Modiano, hasta el punto de que ya no puedo imaginar otras portadas para sus novelas, como tampoco se puede pensar en “El Pequeño Nicolas” sin los dibujos de Sempé o en las historias de Roald Dahl sin las ilustraciones de Quentin Blake.
Ya tenía el libro en mis manos, gracias a Pierre Le-Tan, como digo. Y entonces, al pasar las primeras páginas, caí, para mi asombro, en el prólogo de José Carlos Llop, uno de los autores españoles contemporáneos más interesantes, tanto como lo puede ser Modiano en Francia, y con universos muy próximos entre sí. Y además, comisario de la exposición que el Centro de Arte Reina Sofía dedicó a la obra de Pierre Le-Tan en 2004, en cuyo catálogo, como el propio Llop cuenta, se incluyó, a instancias de Pierre Le-Tan, un artículo de su amigo Umberto Pasti. De este modo, queda cerrado el círculo que une a estas cuatro personalidades fascinantes.
Umberto Pasti se dedica a muchas cosas. Es periodista, traductor, escritor, coleccionista, y sobre todo jardinero, de su propio jardín cerca de Tánger y de los que acepta idear por encargo. En este libro, trata de resumir su filosofía personal en torno a esos espacios mágicos que son los jardines. Para ello, lo primero que hace es despotricar contra todos los que no considera como tales, como el del coleccionista, el del millonario, el de diseño, el morisco o los de las rotondas de las carreteras. Arremete contra todos ellos con una mezcla de furia y humor, que resulta irresistible y muy divertida. En su diatriba apenas salva los jardines más modestos, las humildes latas con plantas de las gasolineras, los que cultiva la señora normal y corriente para su propio disfrute o el patio pobre y algo desordenado de una familia marroquí donde los animales y los cachivaches abundan más que las propias plantas. En sus propias palabras, la belleza de un jardín radica en su funcionalidad, en lo que lo vincula a las necesidades de los que lo cultivan, por eso considera que un jardín es hermoso cuando se plantan en él especies que podrán completar todo su ciclo de vida, siendo además coherentes con la historia y la cultura del lugar. Al contrario, un jardín le resulta feo y vulgar cuando el criterio estético es el único que se utiliza para su disposición. Para Pasti, la belleza de una planta se encuentra en su propia vida y la jardinería sólo lo es de verdad cuando fomenta el conocimiento y el respeto por las múltiples formas en que esas vidas se entrelazan con la nuestra.
Al final, a pesar de haber llegado hasta el libro de Pasti por los dibujos, cierro la última página feliz por sentirme ahora capaz de distinguir un verdadero jardín de una mera acumulación de plantas sin alma. Todo un aprendizaje.
Hay muchas maneras de llegar a saber de un libro, de acercarse a él, de dejar que nos cuente lo que lleva dentro. En mi caso, no llegué a “Jardines…” por su asunto; disfruto mucho de los jardines, pero no suelo leer al respecto. Tampoco fue por el autor, al que no conocía en absoluto. Fueron las ilustraciones de Pierre Le-Tan las que me llevaron a “Jardines…”. Lo conozco desde hace muchos años como ilustrador de las portadas de Patrick Modiano (mucho antes de que recibiera el premio Nobel) para Gallimard, en su colección Folio de bolsillo. Siempre me ha admirado su interpretación en dibujos de ese universo onírico tan propio de Modiano, hasta el punto de que ya no puedo imaginar otras portadas para sus novelas, como tampoco se puede pensar en “El Pequeño Nicolas” sin los dibujos de Sempé o en las historias de Roald Dahl sin las ilustraciones de Quentin Blake.
Ya tenía el libro en mis manos, gracias a Pierre Le-Tan, como digo. Y entonces, al pasar las primeras páginas, caí, para mi asombro, en el prólogo de José Carlos Llop, uno de los autores españoles contemporáneos más interesantes, tanto como lo puede ser Modiano en Francia, y con universos muy próximos entre sí. Y además, comisario de la exposición que el Centro de Arte Reina Sofía dedicó a la obra de Pierre Le-Tan en 2004, en cuyo catálogo, como el propio Llop cuenta, se incluyó, a instancias de Pierre Le-Tan, un artículo de su amigo Umberto Pasti. De este modo, queda cerrado el círculo que une a estas cuatro personalidades fascinantes.
Umberto Pasti se dedica a muchas cosas. Es periodista, traductor, escritor, coleccionista, y sobre todo jardinero, de su propio jardín cerca de Tánger y de los que acepta idear por encargo. En este libro, trata de resumir su filosofía personal en torno a esos espacios mágicos que son los jardines. Para ello, lo primero que hace es despotricar contra todos los que no considera como tales, como el del coleccionista, el del millonario, el de diseño, el morisco o los de las rotondas de las carreteras. Arremete contra todos ellos con una mezcla de furia y humor, que resulta irresistible y muy divertida. En su diatriba apenas salva los jardines más modestos, las humildes latas con plantas de las gasolineras, los que cultiva la señora normal y corriente para su propio disfrute o el patio pobre y algo desordenado de una familia marroquí donde los animales y los cachivaches abundan más que las propias plantas. En sus propias palabras, la belleza de un jardín radica en su funcionalidad, en lo que lo vincula a las necesidades de los que lo cultivan, por eso considera que un jardín es hermoso cuando se plantan en él especies que podrán completar todo su ciclo de vida, siendo además coherentes con la historia y la cultura del lugar. Al contrario, un jardín le resulta feo y vulgar cuando el criterio estético es el único que se utiliza para su disposición. Para Pasti, la belleza de una planta se encuentra en su propia vida y la jardinería sólo lo es de verdad cuando fomenta el conocimiento y el respeto por las múltiples formas en que esas vidas se entrelazan con la nuestra.
Al final, a pesar de haber llegado hasta el libro de Pasti por los dibujos, cierro la última página feliz por sentirme ahora capaz de distinguir un verdadero jardín de una mera acumulación de plantas sin alma. Todo un aprendizaje.
November 7, 2017
Estensione e modernizzazione del "capitolo di botanica" tratto da "L'anno del giardiniere" di Karel Čapek. Riuscito, in parte. Molto belli i disegni. Ah, tutto questo lo penso io, non credo sia stato un intento dell'autore.
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