Lupercia Mania, hija de padres hispanos, vive en la Roma imperial en compañía de sus dos esclavas, Demetria y la joven Cátula, dedicada a la elaboración de elixires, remedios y perfumes. Póstuma, su amiga de la infancia y colega de hechizos, acaba de sufrir un fatal accidente y durante su sepelio se produce un devastador fenómeno meteorológico de mal augurio. Acto seguido Lupercia comprueba que el cuerpo de su amiga ya no está completo y teme que su espíritu se convierta en un espectro maligno o "larga" y vague eternamente sin poder alcanzar jamás el Hades. Hay rumores de que tal vez una hechicera tesalia llamada Ericta haya intervenido en el robo y huido con su botína Grecia. Lupercia decide entonces emprender un arriesgado y duro viaje por tierra y por mar tras los pasos de la malvada y escurridiza Ericta en compañía de Lycofrón, un exgladiador, y el joven iniciado Veyano, así como de su esclava Cátula.
Escritora española. Su obra tiene dos vertientes principales: la narrativa de terror y el ensayo. Desconocida del gran público, es una escritora de culto, cuyo peculiar feminismo sadiano recuerda a la controvertida pensadora norteamericana Camille Paglia y a la novelista británica Angela Carter.
Es la antifantasía épica / medieval inventao / en este caso, edad antigua inventá porque, a ver, pasan cosas pero no son épicas, pero tampoco son grimdark (oscuras y deprimentes por el mero hecho de que sean oscuras y deprimentes), sino muy naturales, como la vida misma, a pesar de que la trama va, básicamente, de tratar que el alma de una bruja, amiga de la protagonista, descanse de una vez. El mayor logro de Pedraza es que te sientas como AHÍ Y EN AQUEL MOMENTO 100%.
Sí que es verdad que no es un turbopasapáginas, no tiene material de best seller (aunque molaría que se hiciese una peli, en realidad), así que si no te engancha muy fácilmente lo dejarás a medias.
Alguna lagrimilla se te salta, A mí, en concreto, cuando el exgladiador Lycofrón se reencuentra con la que pudo ser su vida si se hubiese quedado en su tierra, pero no fue.
Me sorprendió muchísimo este libro. Es una historia de aventuras en la que una misión por cumplir, desencadena un viaje. El placer de leer esta historia remite a La Odisea, remite El Señor de los Anillos e incluso a las aventuras de Asterix y Oblelix (por la ambientación y el humor). Totalmente disfrutable y con una ambientación increíble que traslada vívidamente a Roma y Grecia. Los personajes son entrañables y cada uno con un importante papel que cumplir. Pilar Pedraza le da al viaje del héroe un toque muy femenino en esta aventura.
A mí, que me gusta una novela erudita sobre Historia Antigua más que a un tonto un lápiz, me ha parecido magnífica. Ya disfruté mucho en su momento de La perra de Alejandría, aquella enfermiza historia sobre un mundo, el Mundo Antiguo, que agoniza ante nuevas cosmovisiones y formas de entender la realidad, así que en cuanto llegaron a mi conocimiento estas Lobas de Tesalia, no me quedó más remedio que abalanzarme sobre ellas.
Lupina Menias, una herboristera y curandera romana, muy independiente, inteligente y de fuerte carácter, que se embarca en un viaje para recuperar el despojo de una amiga que, durante los ritos del sepelio, ha sido mutilada por una bruja y castigada por el dios y ahora vaga por los alrededores del infierno comiendo barro y polvo y dando por saco a familiares y amigos. Esta misión recuerda vagamente a un viaje al corazón de las tinieblas espiritual; pagando un alto precio Lupina aprenderá cosas terribles sobre su amiga y su profesión, la de bruja, cuando era practicada por las devotas de Hécate que sucumbían de forma anárquica a los deseos de su naturaleza maligna, caótica, salvaje y cruel en contraste al de las civilizadas brujas de la urbe, que ponen su arte al servicio del Imperio, los hombres, el poder y el dinero.
Aunque el argumento es muy sencillo y los mecanismos del relato no son muy allá (avanza a base de casualidades o inspiraciones de los personajes), el conjunto es excelente, estupendamente escrito como es habitual en Pedraza. Muchos detalles de la excepcional ambientación que me han gustado mucho; ese entrar en una mentalidad a la vez tan próxima y tan lejana a la nuestra (el relato está escrito en primera persona por Lupina), ese mundo lleno de dioses, espíritus, semidioses y prodigios que los personajes aceptan con naturalidad porque realmente forman parte del orden natural, y, por supuesto, todas esas narraciones que trufan el texto sobre costumbres romanas, vida de los esclavos, mitologías, visitas a oráculos, etcétera, que son deliciosas. También me ha hecho mucha gracia las expresiones vulgares que trufan el texto, de hecho los romanos eran unos artistas del taco y el insulto. Aunque expresiones como "pasaba olímpicamente" chirrían bastante en labios de una matrona romana, me han hecho mucha gracia, porque me he imaginado a Gene Wolfe marcándose un epílogo a esta novela, disertando sobre la dificultad de la traducción del texto, cómo estas expresiones son traducciones aproximadas del original en latín adaptadas a nuestro idioma y cómo el universo que levanta el texto es, necesariamente, una imagen, una representación siempre inexacta, de la realidad.
Le he puesto cuatro estrellas, pero mi corazón le da cinco. Lobas de Tesalia me fue recomendado (y prestado) por un amigo que conoce bastante bien sobre qué me gusta leer (y escribir), y dió en el clavo. En esta historia se conjugan varios de mis temas predilectos: las mujeres sabias y libres, la magia y los mitos de una manera magistral. La habilidad de Pilar Pedraza como escritora está fuera de cualquier duda. Cómo inspira leer a alguien que sabe captar tan bien el tono, el dialecto, las palabras y las expresiones que tiene que utilizar para escribir una historia desde el punto de vista de una mujer del Imperio Romano. Simplemente Chapeau. Es el primer libro que leo de esta escritora y, desde luego, no será el último. Además de su maestría como narradora, a todos lo niveles, y el gusto que da leerla, destaco la enorme verosimilitud que tiene la historia gracias al gigantesco trabajo de investigación que se adivina detrás. Pero es precisamente esa gran documentación la que creo que a veces le juega malas pasadas (de ahí cuatro y no cinco estrellas). Algunas veces he sentido que me salía de la historia (muy pocas, se cuentan con los dedos de media mano) cuando la autora hacía servir la línea de diálogo de un personaje para explicar de forma bastante extensa las costumbres romanas. Por todo lo demás tengo que darle las gracias a esta mujer por Lupercia Mania, una protagonista que no es ni joven, ni guapa, ni excesivamente lista, pero que es valiente, disfruta de la vida y recibe por ello su recompensa: sabiduría y experiencia. Personajes muy bien creados y trabajados, diálogos excelentes, imaginario que realmente se recrea en tu cabeza mientras lees y un capítulo magistral, casi al final del libro, con una Titánide de por medio. Pilar Pedraza, sigue escribiendo lo que te dé la gana y como te dé la gana, por favor.
Sin duda este es mi libro preferido de la autora hasta la fecha, y sin duda prefiero las novelas que ambienta en época antigua (la perra de Alejandría me encantó) y es que solo Pilar es capaz de convertir una historia sobre un viaje fantástico de brujas, mitología griega y romana, en una historia sobre las relaciones humanas y el valor de la amistad o el cariño, sin caer para nada en clichés y ñoñerías, con una trama de corrupción política de trasfondo, todo aderezado con su peculiar lenguaje y toque de acidez característica y su sátira , sorna y crítica habitual (y mucho menos grotesco que lo que nos tiene acostumbrados con otras novelas). No obstante, no va falta de significado, si no más bien cargadito de reflexiones, ya fuera de tanta broma (como el nombre de su amiga -Póstuma- que es el origen de viaje por el hecho de haber muerto previamente) y pensamientos fácilmente trasladables a la actualidad.
Tiene todos los elementos y trama para ser “el viaje del héroe“ y aún así consigue que sea distinto. Centrándose casi más en la vuelta que en la ida.
Es un libro con muy buen ritmo, no tiene ni un capítulo que sobre, ni un personaje ni una descripción.
Además creo que este libro siembra las ganas de seguir investigando y aprendiendo, sobre mitología, etruscos,… averiguar que parte es una basta documentación de la autora y que parte son mofas, chistes o incluso guiños a modo de easter eggs
Habiendo leído ya una parte importante de la bibliografía de Pilar Pedraza, mi conclusión es la de encontrarme ante una de sus mejores novelas, donde destacan especialmente los personajes, excelentemente construidos, a modo de peculiar compañía de aventuras. Por otro lado, es tan coherente en tono y en la expresión formal del universo y su relación con el sustrato divino (palpable y real en estas obras) que no puedo evitar pensar en formar ese díptico con La Perra de Alejandría, aunque debo admitir que este me ha gustado mucho más, precisamente por el ritmo más brioso y natural, además de una trama donde me resulta más fácil empatizar y acompañar los objetivos de los personajes, especialmente los de Lupernia, que trata de solucionar por todos los medios una mácula que ha tenido la desgracia de heredar. Por otro lado, el equilibrio entre los diferentes elementos que, en general, me fascinan de Pedraza, como son el horror, el dominio histórico, la aventura y el erotismo, se combinan esta vez en una proporción casi áurea. Sí, podría decir que creo que es la novela más equilibrada de Pilar Pedraza en todos los sentidos, más redonda, sin aristas. Como la superficie pulida del seno esculpido de Afrodita.
Reseña: http://www.fabulantes.com/2015/06/lob... "Lobas de Tesalia (Valdemar, 2015) tiene su origen en Brujas, sapos y aquelarres (Valdemar, 2014). En aquel ensayo, Pilar Pedraza repasaba de manera muy informal, sin suscribirse a ninguna corriente crítica, la historia de la brujería a través de los tiempos. Pedraza ejercía más de comisaria de exposición, cargo que no le es extraño en quien fuera catedrática de Historia del Arte en la Universidad de Valencia, y ofrecía amenos ejemplos cinematográficos, artísticos, pictóricos, con los que sustentar sus tesis en favor de las magas y hechiceras. Para ella, las brujas eran mujeres rabiosamente independientes que se oponían al poder constituido masculino y que, por su transgresión, eran perseguidas y severamente castigadas."
No des fácil embarcarse en un viaje como el que nos plantea la autora. Me costó mucho subirme al carro con Luprecia y su compañía. Es un viaje de misticismo arcaico y escenografiado en un Mediterráneo idílico y perdido, pero bastante arduo de leer para los poco versados en Cultura Clásica. Mi viaje por el libro se perdía en consultas mitológicas y elucubraciones propias para imaginar lo relatado. Eso si, he aprendido mucho. Y me he sentido más cerca de vivir el politeísmo de la sociedad romano-helénica. Y claro está, las brujas. Que tema tan fascinante sin duda. Me llevo una perspectiva nueva sobre ellas. No una visión bonita o complaciente pero sorora y fuerte, que es lo que buscaba.
Me ha parecido una maravilla que te arrastra indudablemente. Pedraza ambienta de maravilla y construye unos personajes fantásticos cuyo problema u objetivo es tan creíble que empatizar y sumergirte en la trama, en el viaje es cosa hecha. El dominio de la autora por las costumbres y la frescura con la que introduce deidades y personajes mitológicos en un trato de tu a tu es brutal. Termino el libro queriendo saber mucho más de Póstuma, de Ericta, de Macaria y Veyano. Voy a devorar el resto de su trilogía sin duda.
Siempre me han gustado las novelas ambientadas en la Antigüedad, así que entré a la lectura alegremente, a sabiendas que incluía toques de fantasía. Sin embargo, no me esperaba que la fantasía fuera tan realista, tan humana y a la vez épica, narrada con un encanto y naturalidad que me han dejado boquiabierta.
Estoy deseando leerme los otros libros de la trilogía.
Debo decir que la primera mitad (hasta que llegan a la cueva de Ericta) me encantó ♥ Estaba fascinada por el libro y no podía dejar de leer; sin embargo, la segunda mitad se volvió demasiado onírica para mí y eso hizo que le bajara un poco la nota. También me gustó, pero algo menos y, además, me dio la sensación de que se trataba de una historia completamente distinta de la del inicio. Ahora, es cierto que Pedraza consigue de una manera magnífica que exista este cambio de registro sin que lo notes realmente, pues no es sino hasta que Lupercia cuando te das cuenta que las cosas se pusieron un poco locas, así que kudos for that. Pero bueno, dejando a un lado lo onírico del final, debo decir que este libro fue una grata sorpresa. Lo compré hace un par de años (ay) y tenía miedo de que no me gustara, aunque --por su sinopsis-- tiene tres de las cosas sobre las que más me gusta leer: Roma, brujas y fantasmas; y mientras lo estaba leyendo (aun en las partes raras) no podía dejar de pensar UAU UAU UAU. La ambientación está súper bien lograda, de verdad tienes la sensación de que una ciudadana romana de inicios del siglo I a.C. está narrando la historia; las alusiones puntuales a sucesos, lugares o costumbres de la época te envuelven de tal modo que sientes que estás ahí, con Lupercia. También me encantó la manera en que describe a las brujas y a su trabajo, así como a los fantasmas y las costumbres o creencias que de ellos había en Roma. Además, la manera en que incorporaba anécdotas mágicas/fantasmales de textos de autores clásicos o las alusiones directas que había a ellos o a su obra fue increíble. Creo que eso fue, justamente, lo que más me gustó del libro. Pfft, eso y que Ericta (la terrible bruja de la Farsalia de Lucano) fuese la villana ♥ ♥ ♥ LO MEJOR. Como persona que estudió la carrera de Letras Clásicas y que, además, está escribiendo su tesis sobre temas de ghostlore en Grecia y Roma, leer este libro fue emoción y amor puro.
Eso sí, me habría encantado que Pedraza incluyera una bibliografía al final, para ver los libros que consultó y poder aprender más al respecto. En conclusión, si les gusta leer novelas sobre la antigüedad romana y les interesan los temas brujeriles o fantasmales, ésta es una gran opción para ustedes (y, además, aprendes también en el proceso).
Maravillosamente ambientado, trata el mundo grecorromano y la brujería con precisión teórica, pero de manera muy amena. El punto débil de esta novela es el desarrollo de la historia y de los personajes, que es bastante plano. De cualquier manera, lo recomendaría encarecidamente a cualquier persona interesada en mitología clásica y fantasía.
Pedraza escribe de miedo y la ambientación es perfecta... pero fui perdiendo interés por la historia y la novela se me acabó haciendo bola. No he llegado a terminarla.
La verdad, me ha gustado, aunque ha habido algunas cosas que no. Todo el tema de brujería, misticismo, diosas, y feminidad es fantástico. El principal problema es el hecho de que es una novela viaje, es decir, una historia que cuenta como un grupo de personas van de un punto a otro, y a mi personalmente se me hacen tediosas y algo densas esas historias. Aún así, me ha gustado mucho, sobre todo, como siempre, la prosa de Pilar Pedraza y su ambientación son magnificas
Como novela no vale nada, pero sí como libro de texto «narrado». La trama no tiene mucho de original, avanza a un paso terrorífico y sus personajes son más planos que un folio, pero su principal atractivo es la ambientación en el mundo antiguo y toda la información que aporta acerca de cultos oscuros más minoritarios. Sin embargo, la autora se esfuerza más por escandalizar (¡Brujas! ¡Cadáveres! ¡Lesbianas! ¡Sexo!) que por crear una novela bien estructurada y unos personajes bien perfilados. Tomándolo como libro de referencia teórica con un formato «original» al estar narrado en primera persona, es una obra correcta que ofrece un conocimiento que no suele verse en las aulas y que resulta particularmente interesante si uno está familiarizado con el mundo grecolatino y la historia de la brujería. De no ser así, el lector no se va a enterar de la misa la mitad.