DICE: "La tierra de los gringos, la más grande que hay en estos lugares, está toda alambrada y nadie puede pasar por allí. Detrás de los alambres están sus carneros, que vienen hacia nosotros y meten sus cabezas entre las púas. Son carneros de otra raza, muy gordos, grandes, casi como terneras y con toda la lana blanca. Nuestros carneros, en cambio, tienen la lana moteada con manchas marrones y a veces son todos negros y a veces ni lana tienen, que se les ve el pellejo. Pero a pesar de eso, nuestros carneros meten también la cabeza por los alambres y se miran y se hociquean con los carneros de los gringos."
Y TAMBIÉN DICE: "–Con esta máquina –decía– podemos escribir como los blancos. Y así, cuando haya algo que reclamar, las autoridades nos harán caso, escribiremos en un papelito bien limpio..."