"El héroe sólo podía ser idolatrado, pero al hombre podía amarlo".
Una historia ambientada en un pequeño pueblo estadounidense en el que los prejuicios ocupan un gran espacio. Aunque la autora nos presenta la historia de Blue, uno de los Seals, en esta ocasión no hay gran presencia del equipo, como en la primera, y se deja sentir. Sin embargo, me he encontrado leyendo y preguntándome si Lucy no podría entrar en los Seals, dado su carácter y su fuerza de espíritu y de voluntad, su enorme capacidad de confiar en el otro y de luchar por lo que quiere. Aunque después de la descripción de la autora sobre la Semana Infernal...
La trama gira entorno al asesinato del hermanastro de Blue y la acusación que este recibe como autor del crimen. No hay grandes giros en la trama ni sorpresas, quizás las sospechas de quién puede haber sido son casi evidentes, aunque desconozcamos el motivo. Sin embargo, la autora la utiliza para darnos a conocer a los dos protagonistas, sus inquietudes, sus miedos, sus caracteres y sus historias, y a forjar un lazo de confianza y de amistad que tendrá que sobrevivir a los continuos embates de la vida y de la situación que atraviesan.
Tanto Blue como Lucy me han encantado como personajes, pero, sobre todo, me ha gustado su historia de amor, cociéndose a fuego lento, tirando muros de ideas preconcebidas, de sueños idealistas. Porque es verdad que Blue es un héroe, pero también es un hombre, con sus virtudes y defectos, aunque sea más difícil amar al hombre que idolatrar al héroe.
Blue no hace aquí demasiado alarde de sus habilidades como Seal, al contrario, parece revelarnos sus miedos, su incapacidad para salir de la situación en la que se encuentra, y de la que es salvado por una mujer. Pero también se revela como un hombre tierno, dulce y respetuoso.
Lucy es fuerte, decidida y brutalmente sincera. No hay artificio alguno en ella y, sin embargo, no pierde su femineidad. Esto es algo que me ha encantado de ella. La vida le ofrece una segunda oportunidad cuando Blue vuelve al pueblo, y no duda en aprovecharla, a pesar de sus propias dudas y miedos. Se enamora poco a poco, pero no se acobarda ante ese amor cuando lo reconoce, y es capaz de arriesgarlo todo por el hombre al que ama.
Estoy deseando conocer las historias del resto del equipo de Seals, porque estos hombres duros y tiernos, que se enfrentan a situaciones difíciles, parecen solitarios y necesitados de amor, de la mano suave y fuerte de una caricia femenina.