Dopo anni di silenzio, la protagonista di questa storia incontra per caso la zia Lidia in un bar di Madrid. Riaffiorano così i ricordi dei due anni trascorsi insieme e di un legame intensissimo, nato quando, adolescente inquieta e insofferente alla propria famiglia, aveva scelto di andare a vivere con lei nel suo appartamento di Pamplona, scoprendo un modo totalmente nuovo di abitare il mondo. Lidia è una donna eccentrica, irresistibile, affetta da quella che lei stessa chiama “telecinesi malinconica”, un superpotere che la porta a spostare gli oggetti con la mente ogni volta che è sopraffatta da una tristezza profonda. È circondata da una famiglia di personaggi memorabili: la madre Refugio – nonna della narratrice –, la cui demenza senile si manifesta in insulti senza filtri; la sorella con cui non si parla da anni; i quattro fratelli e le amiche di sempre. E poi ci sono le capre. Lidia ha inventato un gioco narrativo – le avventure dell’insolente capra Juana – in cui le capre diventano specchio ironico e tenerissimo della confusione, del desiderio e della fame di vita che accompagnano ogni passaggio verso l’età adulta. La rivolta delle capre è un romanzo magnetico sul disincanto, sui miti che cadono e sui legami familiari che resistono nonostante tutto.
Laura Chivite nació en Pamplona en 1995. Estudió Literatura Comparada en Granada y más tarde se especializó en la relación entre literatura y cine. Con su libro de relatos Gente que ríe (Caballo de Troya, 2022) ganó el Premio Ojo Crítico de Narrativa y el Premio a la Promoción del Talento Artístico de Navarra. En la actualidad se dedica a la docencia y a la escritura, y ha colaborado en medios como la revista Cuadernos Hispanoamericanos o el programa de La 2 de RTVE Un país para leerlo. El ataque de las cabras es su primera novela.
como leí hace poco en algún lado, “mi género favorito es mujeres volviéndose locas”. y sobre todo me gustan los libros con historias y personajes que parecen extraños, pero que realmente nos definen a la perfección, por muy “normalitas” que nos sintamos, porque todas tenemos a una tía Lidia dentro y nos gustaría hacernos amigas de una cabra cineasta llamada Juana 🩵 y sobre todo: queremos mantenernos cuerdas, a pesar de preguntarnos todo el tiempo por la lógica de lo que nos rodea.
Libro entretenido sobre el paso del tiempo y el hacerse mayor. La protagonista cuenta cómo se fue a vivir con su tía Lidia, una mujer lesbiana con un don telequinético muy peculiar, y cómo esa convivencia terminó influyendo en su forma de ver el mundo.
Es una novela sencilla, con buena prosa, fácil de leer y, en general, bastante amena. Cada sección empieza con un relato de la cabra insolente, tipo “elige tu propia aventura”, narrado por la tía, lo que le da un toque divertido y original.
Lo que no me convenció fue que, hacia el final, la autora se saca de la manga un rollo vampírico totalmente fuera de tono con el resto de la historia, y que no lleva a ningún lado. Además, el tema de los dones queda medio colgado: salvo una catarsis en un baño portátil, no se resuelve realmente, y acaba pareciendo solo una anécdota “rara” de la familia.
En resumen: lectura ligera, rápida y entretenida, aunque no del todo memorable.
Es verdad que es inevitable el paso del tiempo, el cambio de las cosas, las despedidas, la tristeza y la felicidad, la desidia y el deseo de siempre querer más. Este libro te acerca a ello, te acerca a todo lo que una vez fue y a todo lo que no vamos a poder cambiar. Te acerca a aceptar y continuar.
no sé explicar bien qué me ha encandilado tanto de esta historia?? se ha sentido personal y original y divertida y triste y dolorosa y universal y única
La risa es el alimento más sano que tenemos para todo en la vida. Es el antídoto perfecto para aquello que menos nos gusta. La risa nos hace mejores, nos convierte en indestructibles. Un día sin risa es un día sin vida y de esto trata esta novela de Laura Chivite. Laura, una nueva voz en la literatura española y con un enorme futuro por delante y que, al menos a mí, me ha ganado para siempre.
El Ataque de las Cabras es especial y es original. Un libro que se lee rápido y se lee con ganas. De esos que empiezas y no puedes parar hasta llegar al último punto, el que cierra el libro. Es un libro intimista y divertido, un libro donde la emoción forma parte de la narración y también de la familia. Un retrato perfecto sobre el paso del tiempo y sus consecuencias. De aquello inevitable contra lo que luchamos y aprendemos cada día. La vida y la muerte, la risa y el llanto. De lo que está contigo y se acaba marchando. De lo que viene y está por llegar. Una oda maravillosa a todo aquello que no elegimos. A lo que le da forma y ritmo a nuestros días.
Todo empieza en una cafetería de Madrid, con el reencuentro de la protagonista con su tía Lidia, la cual no veía desde hacía muchos años. Una tía especial y divertida, con la que compartió un tiempo en su vida anterior. Es entonces cuando empiezan a aparecer todos esos recuerdos y momentos de un ayer que son la punta de lanza hacia la importancia que supone en las personas el paso de la juventud a la madurez.
Interesante el aspecto surrealista. Tía Lidia y su telequinesis, esa capacidad de mover objetos a distancia sin contacto físico, utilizando únicamente el poder de la mente. Me ha gustado especialmente los detalles de humor y las fábulas con la cabra Juana. Divertidas y que te van a obligar, inevitablemente, a reflexionar. Un modo de crecimiento personal, de tratar de enmascarar el dolor y la pena, de dejarlos anestesiados y vencidos. Es motivador y positivo. En lo personal, un libro que he descubierto de la forma que más me gusta: de la nada más absoluta, sin ni tan siquiera leer la sinopsis, dejándome llevar por mi instinto y ¿sabéis qué os digo? He vuelto a salir vencedor.
Melancólico y entretenido. Sorprendente y fascinante. Distinto e intimista. Super recomendable si buscas leer cosas diferentes.
Tenía todos los ingredientes para que me gustase mucho pero se me ha quedado un poco a medio fuego. Tampoco me parecía que hubiese una gran cohesión o punto conector entre unas ideas y otras y, aunque aisladas sí que me parecían geniales, simplemente me he quedado con la sensación de que era un draft a medias, eso sí, un gran draft (porque la cabra Juana merece un libro a parte, y era mi cosa favorita de la novela), pero un draft. Ojalá me hubiese encantado, tho.
De lo mejor que está por llegar este 2025. Una novela de crecimiento, sobre los apegos, los silencios y la deidad que otorgamos en las primeras veces. Cuando todo rompe, el humor lo salva. Lo de Chivite solo acaba de empezar y de qué manera. El regreso del humor a la novela tiene nombre de mujer.
«Los conflictos familiares son como unas vacaciones en Yucatán, crees que las tuyas son mucho más sorprendentes que las del resto, pero en realidad son todas iguales».
otro libro mediocre sobre las relaciones femeninas dentro de la familia y el paso catárquico de la infancia a la adolescencia y a la edad adulta 🥱 además mete un rollo vampírico de repente durante dos páginas que no sé a qué viene
Para mí, esta novela ha sido la prueba perfecta de que escribir bien o manejar a la perfección los típicos recursos de taller de escritura creativa no implica hacer buenos libros. Si acaso, hacerlos todos iguales o muy parecidos, como últimamente parece que pasa con muchos escritores, y sobre todo escritoras, españolas. Es la misma escritura cerebral, todo súper colocadito para fingir intensidad, con su buena dosis de visceralidad impostada y listo para comer. Y la verdad es que esto la autora lo hace muy bien.
Pero claro, al menos para mí, una buena novela es mucho más, y esta tiene todo lo que he nombrado anteriormente, pero le falta todo lo demás. Básicamente, una historia lo suficientemente consistente como para permanecer leyendo durante casi 200 páginas. Y no, el simple paso del tiempo, la madurez o cómo cambiamos las personas se queda muy corto como premisa y como argumento.
Sólo me han interesado los cuentos de las cabras, porque me han hecho reír. Las protagonistas me han parecido unas auténticas petardas con las que era imposible empatizar o meterse en su historia y, para colmo, al final decide meter todos los fuegos de artificio que tenía en su cabeza tengan sentido o no. 150 páginas sin pasar nada y 30 pasando de todo y más.
Que movida es crecer, descubrir, juntarse y alejarse, armarse y que la vida te desarme. A veces siento mucha nostalgia de cuando no era mayor y otras simplemente me deleito mirándolo todo 🍒
"Si prestas la atención suficiente a alguien buscando puntos en común, y si además eres una persona con cierta tendencia a la paranoia, y yo lo era, sufrirás la revelación ilusoria de que el alma de esa otra y la tuya son, en esencia, idénticas."
Me ha gustado la construcción de la relación tía-sobrina, si es que en todas las familias se cuecen habas, y en esta especialmente. Sobre las cabras... honestamente no sabría qué decir.
Laura da onena nire buruen gara bffs. Gente Que Ríe da nire liburu faboritoetako bat, ta ioste kriston ilusiñoa ikusteak antzekotasunek. Aurreko liburuek bezala, iminten nau super umore onean, ta amaiera da una fumada deliciosa preciosa maravillosa. super gomendagarri <3
“Suceden tantas cosas todo el tiempo. Y yo intento abrir los ojos, limitarme a mirar. Mirarlo todo. Las cerezas en el plato, las ventanas, la gente que pasa, el sol. Intento no dejarme saturar por las palabras. Hacerlo todo con delicadeza”.
Pues me ha parecido muy original y me ha divertido bastante, peeero una de las cosas que sucede al final no me ha convencido nada y me ha sacado bastante de la historia 😅 Aún así, ha sido una lectura agradable, aunque tal vez no exactamente lo que esperaba.
El clásico “he estudiado bellas artes, ergo soy artista”.
Es difícil señalar qué está mal en un libro en el que lo difícil es encontrar algo que esté bien. Honestamente, no sé quién dio luz verde a que este libro saliera tal y como está. Da la sensación de ser un borrador, como si no existiera la figura del editor y ni siquiera la propia autora lo hubiera revisado tras escribirlo.
Hay momentos en los que la autora utiliza palabras que claramente no sabe qué significan, cuenta relatos que evidentemente no ha vivido ni de cerca y no se ha molestado ni en averiguar si son verosímiles. Y así en cada una de las páginas. Intentos de humor, intentos de profundidad, intentos y más intentos. Hay fanfics escritos por adolescentes infinitamente mejores que esto.
Es incomprensible que una editorial haya aprobado la publicación de este libro. Luego descubres que la autora procede de una familia de “escritores”. Algo que a cualquiera con un poco de honestidad le motivaría a preocuparse por no dejar en evidencia una carencia total de talento, por no deshonrar el nombre familiar; pero que en este caso ha devenido en la publicación del libro más mal escrito que ha caído en mis manos.
Culpa mía, haber perdido el tiempo en esta lectura, por hacer caso a internet y leer a ciegas.
Esta señora no ha estado cerca de una zarza, un cervatillo y ni siquiera de un gato, en su vida. Y escribe tan mal que es capaz de evidenciar esas carencias ridículas en un libro que podría haber sido aceptable si le hubiera dedicado un poco de interés y le hubiera puesto un poco de cariño.
Me preocupan, igual o más, los que leen esta aberración y creen estar ante una lectura aceptable o, peor aún, buena.
Qué-horror.
En resumen: estudiar literatura no te convierte en escritor, de la misma manera que estudiar historia no te convierte en Napoleón.
+5⭐️ Cuando leo esta clase de libros me pregunto cómo se lo hace la gente que no lee para poner nombre a tantos sentimientos y vivencias que habitan dentro de nosotros. Este libro lo hace: trata de la vida en todas sus etapas, desde la niñez, pasando por la adolescencia, con todas las dudas que la acompañan y la creación de una identidad que, en realidad, nos acompaña hasta la muerte, y además lo hace con un tono tan irónico que consigue banalizar lo verdaderamente importante de nuestra evolución. Qué deleite de novelita, ojalá tuviera 500 páginas más.
“El miedo a los fantasmas, a la oscuridad, los lobos, las águilas y los osos, el miedo a todo lo que viene de fuera, se relega de golpe y en su lugar empiezan a aflorar los miedos interiores, aquellos que nunca te abandonarán, que surgen como un mensaje de bienvenida al mundo adulto: el miedo a no pertenecer, al ridículo, la burla, las malas intenciones...”
Me ha sorprendido muy para bien, no me esperaba que me fuera ha gustar tanto, qué satisfacción! Es bastante introspectivo (de lo que más disfruto en la lectura) y se nota que se trata de una historia muy personal para la autora. Recomendadísimo.
Me ha cogido de la manita y no me ha soltado en ningún momento. Ha sido imposible no confundirme a mi misma con la voz narrativa del libro y vivir lo que ella ha vivido, sentir esa extraña fijacion y amor que se sienten por los referentes que tanto nos hacen falta en la adolescencia y quizas, por nuestra contemporaneidad, tener esa epifanía final sobre la vida y el mundo. He soltado una carcajada en alto y llorado mientras leía en el metro en la misma pagina a la vez.
Ultimo apunte, he pensado bastante que la familia de la protagonista, son un poco los Cullen ¿no?