Hoy nos vamos a los verdes paisajes de Irlanda para conocer la historia de Hannah. Y se ha convertido en toda una aventura. La llegada de Hannah al clan de los Caldwell no deja indiferente a nadie, y sobre todo a su laird,Tuathal. Tuathal está dispuesto a entregarse por entero a su Clan. Es un ávido guerrero dispuesto a presentar batalla ante cualquier amenaza. Pero con los asuntos del amor no hay estrategia certera eehh Tuathal. La autora nos presenta una estupenda ambientación para la historia, presentándonos a la bella Irlanda como escenario. La trama está llena de romance. Pues, aunque lo nieguen, la conexión entre Tuathal y Hannah es total desde el primer momento. Pero en el desarrollo se toman su tiempo, dándonos a la lectoras los enfrentamientos, diálogos y escenas cargadas de tensión que necesitamos. Y es que no hay nada como adentrarse en el corazón de un Laird para vivir un amor de lo más intenso. Por otro lado, la enemistad y la amenaza latente del antiguo clan de Hannah añaden un toque de tensión muy acertado. Esta intriga constante hace que mantengas el interés a lo largo de toda la lectura, especialmente al ver el dilema interno de Hannah: ese continuo debate entre la responsabilidad de proteger a su nuevo clan, las dudas sobre lo que realmente siente por Tuathal y el sacrificio que está dispuesta a hacer por los demás. Además hay un elemento mágico, un poder que despierta en Hannah, haciendo que su pasado regrese y se convierta en una maldición para ella. Me ha gustado mucho ver a esta autora en una historia mucho más épica, donde se nota su sello en la fuerza de la protagonista, deja su huella en la relación de los personajes y nos regala un amor pasional y fuerte.