El velo de la impunidad es una red que lo cubre todo en Tenancingo,Tlaxcala, esa pequeña porción de tierra en donde los proxenetas han hecho de su «oficio» un negocio familiar y rentable a expensas de niñas, adolescentes y jóvenes que, engañadas o secuestradas, sucumben ante promesas de amor; y más tarde, victimizadas y ultrajadas, terminan sometidas por miedo a perder algo más que su dignidad. Los testimonios permiten observar, con lupa, la radiografía de una práctica ilícita que a fuerza de costumbre se ha legitimado y ha traspasado generaciones y fronteras. Tierra de padrotes es un documento cuyas voces pugnan por ser escuchadas y atendidas en medio de vacíos legales que no hacen sino violentar aún más a cientos de mujeres que son obligadas a ejercer el sexoservicio como única alternativa de vida. Aquí una denuncia valiente, cruda y descarnada, del fenómeno que se ha convertido en la nueva forma de esclavitud del siglo la trata de mujeres.
Me encanta una frase del libro: "la violencia y la transmutación de los valores se han naturalizado en Tenancingo". ¿Sólo allá? ¿Y luego? ¿Las autoridades? Curioso y lamentable fenómeno retratado en las páginas de este libro sobre la situación de Tenancingo: cómo un pueblo tan pequeño puede ser el centro de una de las mayores redes de trata de Norteamérica. El machismo llevado al extremo. Sí hay que leerlo.
En mi opinión el estilo literario deja mucho que desear, es una recolección de historias desgarradoras en las que destacan la pobreza, la ignorancia y la cruel dad. El valor de este libro está en el trabajo periodístico que informa al lector acerca de la impunidad con que se realiza la trata de personas en el Continente Americano. Hay que leerlo y ¡hacer algo!