Simon Reynolds is one of the most respected music journalists working today, and his writing is both influential and polarizing. He draws on an impressive range of knowledge, and writes with a fluid, engaging style. His books Rip it Up and Start Again and Generation Ecstasy are well-regarded works about their respective genres, and RETROMANIA may be his most broadly appealing book yet. It makes an argument about art, nostalgia, and technology that has implications for all readerswhether diehard music fans or not. Its an important and provocative look at the present and future of culture and innovation."
Alguien en el 2014 se quejaba de que no conocía a muchas de las bandas y yo a dos meses de iniciado el 2019 pienso que una de las mejores partes de mi relación con el libro fue no conocer -o no haberle prestado el suficiente interés- a varias de las bandas que Reynolds menciona en el libro y ponerme a escucharlas. Así que gracias youtube por todo lo que nos das: https://www.youtube.com/watch?v=01hq2...
Esta es una colección de artículos y ensayos que se siente como si siempre hubiera sido concebida como libro. Esto se debe probablemente al andamiaje conceptual que fue desarrollando con los años Simon Reynolds, que configura una especie de cuerpo teórico sui generis para pensar la música contemporánea.
Reynolds analiza el quiebre punk y los giros post-punk y no wave, la evolución histórica de la psicodelia hasta sus futuros revivals, los presupuestos básicos de la electrónica y el vínculo entre el noise y el horror, y configura así una especie de obra total sobre los últimos 50 años de música en tan solo 200 páginas. La audacia de sus tesis en los años 80 y 90 se ve recompensada: la mayor parte de las veces, sus postulaciones se vieron confirmadas de una u otra manera.
No siempre acuerdo con él (en particular, estoy más de acuerdo con la tesis de Fisher, de quien era amigo, sobre el agotamiento de la invención en el pop, que con la que expresa Reynolds sobre el posible carácter positivo del agotamiento de la innovación en Occidente). Pero eso no importa, porque este libro refuta la vieja frase sobre que escribir sobre música es "como bailar sobre arquitectura", es decir, imposible. Reynolds te enseña a escuchar.
(La erudición enciclopédica y -ciertamente, algo intimidante por momentos, debemos aceptarlo (y por algunas reseñas de otros usuarios es lo que dicen entre líneas)- lucidez dinámica del señor Reynolds porque, seamos sinceros, no es tan común como se podría pensar que un lector de Derrida tenga en su iPod un álbum de My Bloody Valentine y menos de A.R. Kane, o de Disco Inferno; o que un conocedor medianamente competente de Deleuze también disfrute de diseccionar los métodos de producción de Brian Eno. En especial, a un nivel casi obsesivo y que pueda encajar una en la otra en un ensamblaje coherente y atractivo, al menos para mí. La música es no un simple deleite, un fondo sonoro óptimo para desenvolverse durante el ajetreado día y saltar de un género a otro sin pensar en las implicaciones del acto. Ahí radica el valor del exhaustivo trabajo de Reynolds, porque su trabajo no lleva la etiqueta de obligatorio o de recomendado, ni siquiera para los mismos melómanos. Los hay quienes se quedan con el mero goce sensorial al bailar o los que jamás leerían con fervor una página sobre el tema pero, quizás sí, alguna que otra biografía de sus músicos predilectos, y eso está bien. Nadie está obligado a saber cómo escribir bien la palabrita techno, aunque la hayas leído en un libro, mínimo, unas veintitantas veces. Cada texto de la edición contiene horas de fruición y de análisis estrictamente sonoro. Su valía también reside, como bien se apunta en el impecable prólogo de Pablo Schanton, en probar que las formas son políticas sin ser demagógicamente estridentes como en RATM u otros grupos del mismo corte. Simon Reynolds será el último eslabón anómalo de su generación; un tipo anclado en su tiempo que, a través del pasado que él vivió, le ha permitido abrazar el presente huidizo que se ha vuelto el futuro. Y es anómalo porque sus coetáneos estaban muy ocupados en otros menesteres para apreciar en la música un campo digno de atención -salvo excepciones-, y para las nuevas generaciones es un fósil que presenció el derrumbe de la industria como la conoció, intentando asirse en este tiempo líquido.)
Son distintos artículos de Simon Reynolds sobre distintos estilos de música. Yo no lo conocía la verdad, pero parece que es bastante famoso. Mezcla mucho filosofía, crítica social, con música. La gran macana que tiene es que la mayoría de los grupos de los que hablaba no los ubicaba ni de nombre. Me imagino que si tenés unos 50 años y viviste toda tu vida en Inglaterra podés disfrutar mucho más que yo este libro. Por momentos lo sentía como si me lo estuviera leyendo Alfredo Rosso. Me llevó mucho tiempo leerlo, porque ya me desacostumbre a leer en papel, y no tengo tiempo y porque se pone un poco denso. Me llamó la atención compartirle el criterio al tipo a pesar de todo: es un rockero devenido en punk, devenido en postpunk, devenido en tecno (o como se llame). Me cae bien.
Las diferentes ideas que Reynolds plantea sobre otros movimientos musicales que no son el rock, terminan siendo muy enriquecedoras y ofrecen una lectura diferente que ayuda a escuchar de otra forma distintos géneros musicales, como por ejemplo la música electrónica. El contrapunto es que por momentos los planteamientos resultan redundantes y eso hace la lectura un poco más lenta, además que constantemente uno tiene que pensar en las ideas de Reynolds pero contextualizarlas en la actualidad, ya que muchos de estos textos fueron escritos en la década de los 80 y la realidad musical ha cambiado desde entonces.
Sin embargo, su lectura es importante para todo aquel que quiera entender la música y sus movimientos como un ente social y no de mero entretenimiento.
Colección de ensayos del crítico musical Simon Reynolds. Aborda fenómenos como el postpunk, la electrónica, el rock sicodélico y el pop en general. Recomiendo el ensayo sobre Madonna, es un acabado análisis sobre el discurso de la cantante y su figura icónica, aunque vacía, en el mundo de la música.