Cinco historias cortas con las vacaciones y los turistas como hilo conductor. Las mejores, para mi gusto, son la primera (de Antonio Manzini, con su vicequestore Schiavone como protagonista) y la última, de Marco Malvaldi, uno de mis autores italianos de novela policíaca preferidos. Son los relatos más simpáticos, ágiles y sin más pretensión que la de entretener.
En el polo opuesto se sitúa el de Alicia Giménez Barlett, cuyo éxito en Italia no puedo entender. Plúmbeo, previsible desde la página uno, redicho y con "mensaje social" incluido, lo tiene todo para aburrir. Como no sea porque a los italianos les resulta tan atractivo leer sobre Barcelona como a mí sobre Roma o Sicilia, no entiendo que sea una autora tan leída por ellos. Ya hace unos años intenté leer una de sus novelas de Petra Delicado y la dejé a mitad porque me pareció malísima. Así que después de esto dudo que vuelva a leer nada suyo.
El de Francesco Recami tampoco me ha gustado; aparte de tener una tontería de argumento, con bien poco de policíaco, el relato, ambientado en Florencia, se hace pesado (que ya tiene delito en una historia tan corta) y los protagonistas son bastante insoportables.
Tenía ganas de leer a Santo Piazzese y su Lorenzo Lamarca; me ha parecido original, el protagonista es un profesor de Biología, algo fuera de lo corriente en las novelas policíacas. Las descripciones de Palermo y su ambiente están muy logradas y aunque la historia no sea especialmente interesante me ha dado ganas de leer más del autor.
Una agradable sorpresa ha sido Gaetano Savatteri, al que no conocía. Su historia se desarrolla en Sicilia, en medio de un tour gastronómico bastante accidentado. Me ha gustado mucho su estilo y los personajes están muy bien trazados; los diálogos resultan naturales y simpáticos (al contrario que los de Giménez Barlett, por ejemplo). Sin duda leeré más de él.
En resumen, una más de las habituales compilaciones de Sellerio con un tema conductor, como las que ha dedicado al Carnaval, Navidad, Fin de Año, Ferragosto, etc. Nada extraordinario, pero entretenido y refrescante, que es de lo que se trata.