¿Puedes encontrar en un cactus el sentido de la vida?
Una gran novela cómica, un diario de viaje absurdo y disparatado
de un español vagando por Estados Unidos
«Estados Unidos era otra cosa. Uno no iba a California a batirse con la vida, sino a reconciliarse con ella, así me lo imaginaba yo. Ya no tenía veintitrés años, ya no buscaba ningún límite de mí mismo, los conocía de sobra. Al contrario, pensaba que a lo mejor hasta era capaz de ponerme una gorra, tomar coca-colas y creerme que el mundo era un lugar sencillo en el que no merecían la pena las complicaciones. Era tan fácil como colocarse unos shorts y dar palmadas en la espalda de todo bicho viviente que te encontraras. Bueno, quizá no hacía falta llegar a tanto.»
La vida de Agustín es un desastre. A los 37 años, continúa viviendo en casa de sus padres, su novia le ha abandonado y acaba de ser despedido de su trabajo como profesor de literatura. Aunque el descenso a los infiernos parece no tener fin, en realidad es complicado empeorar. Por eso, un plan tan demencial como marcharse durante el verano a la Universidad de Stanford, en California, para seguir un curso sobre cactus, resulta una alternativa aceptable. Para quien ya es extranjero de su vida, poco importa estar lejos o cerca.
Rodrigo Muñoz Avia construye en esta novela un recorrido irónico y certero por Estados Unidos que rompe con los límites del tópico. El viaje absurdo y disparatado de un antihéroe que, desde el distanciamiento que le proporciona su cinismo, intenta -sin demasiadas esperanzas- encontrar el sentido a una existencia tozudamente inmutable, inmune a ser marcada por cualquier objetivo a medio o largo plazo.
La crítica ha dicho...
«Cactus, además de un viaje iniciático a una tierra prometida, [...], es el descubrimiento, con enorme carga poética, del paisaje norteamericano para disfrute de las nuevas generaciones.»
Rodrigo Muñoz Avia nació en Madrid en 1967. Estudió Filosofía en la Universidad Complutense y se formó durante tres años en la Escuela de Letras de Madrid.
Su última obra, publicada en 2021, es "La tienda de la felicidad", una novela epistolar que narra la vida de un personaje entrañable y disparatado que se relaciona con el mundo a través del correo electrónico. En palabras de Rosa Montero: "Humor, amor, un protagonista inolvidable y un poso de irremediable melancolía en esta reinvención de la novela epistolar que, bajo las risas, hace un agudo retrato de la fragilidad humana y del absurdo de la vida".
En 2019 publica "La casa de los pintores", un libro en el que narra la vida con sus padres, los pintores Lucio Muñoz y Amalia Avia, un testimonio privilegiado de la vida familiar y profesional de estos dos artistas de primer nivel.
Entre sus primeras novelas, la de mayor éxito es Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos (2005), con múltiples ediciones y traduciones. En 2007 publicó se segunda novela, Vidas terrestres, y en 2015 la tercera, Cactus, con el humor de nuevo como principal seña de identidad.
En el campo de la literatura infantil destacan las novelas Los perfectos, Mi hermano el genio y El signo prohibido, con las que obtuvo el Premio Edebé en los años 2007, 2010 y 2015. Ha publicado novelas juveniles, como Lo que no sabemos (Premio Jaén, 1996) o la última, La jaula de los gorilas, 2011, sobre el tema de la corrupción política.
Ha obtenido el Premio SGAE 2014 de Teatro Infantil, con la obra Un monstruo en mi país, fábula moral sobre el tema de la desigualdad, el racismo y la exclusión social.
Asimismo ha trabajado como guionista de cine, colaborando con su hermano Nicolás Muñoz en los guiones, por ejemplo, de los largometrajes Rewind (1998) y Animales de compañía (2008), dirigidos por el propio Nicolás Muñoz.
Fuera de la ficción destacan los múltiples escritos sobre la obra de sus padres, los pintores Lucio Muñoz y Amalia Avia, pero también de otros artistas. Realizó igualmente la labor de compilación e introducción de dos libros especialmente queridos por él, uno sobre su mejor amigo, un alpinista fallecido en el Himalaya (Alfonso Vizán, un pirata en la montaña, 2004) y otro sobre los escritos que dejó su padre (Lucio Muñoz, el conejo en la chistera, 2006).
Rodrigo Muñoz Avia vive en Madrid, está casado y tiene dos hijos.
Me llamó la atención el título porque me encantan las plantas, entre ellas los cactus, así que pensé que podría gustarme. Resultó ser un libro extraño.
Nos encontramos con un joven español de 35 años que no sabe que hacer de su vida, lo deja la novia, vive con sus padres, lo despiden del trabajo. Entonces, su prima trata de arreglarle la vida enviándolo a realizar un curso sobre cactus a Stanford. Lo cierto es que no consigue cambiar su actitud y acciones en lo más mínimo.
Hace algunas reflexiones finales interesantes comparando la belleza y elegancia del cactus con la vida, pero estas pierden sentido cuando notas que a el protagonista no le hicieron mayor cambio.
La verdad es que llegué a este libro con unas expectativas bastante bajas y quizá por eso me ha gustado mucho más de lo que me esperaba. El protagonista no deja de presentar el perfil típico de antihéroe/perdedor al que le ha dejado la novia, vive con sus padres, ha perdido el trabajo, etc. pero los personajes que le van rodeando sí que hacen que la novela resulte más original y enganche. Algunas situaciones que le van ocurriendo tienen un punto absurdo y surrealista que te saca la sonrisa.