En Lujuria, Juan Eslava Galán, conocido por sus amenos ensayos divulgativos, cuenta las anécdotas y los datos más curiosos que el sexo y el deseo han aportado a la Historia de España. Algunos de los episodios narrados en este libro son los amores clandestinos de María Cristina de Nápoles, la última esposa de Fernando VII; las películas pornográficas promovidas nada más y nada menos que por Alfonso XIII; el asesinato de Carmen Broto, una prostituta que sabía demasiado; la represión de la homosexualidad en la España franquista; o el destape de los años setenta. Este es el primer volumen de la serie Los siete pecados capitales de la Historia de España, cuya segunda entrega tratará sobre un pecado de rabiosa actualidad: la avaricia.
Los libros de Eslava Galán tienen un defecto: una vez escribe uno sobre un tema ya se lanza y no para hasta que tiene una docena que son variaciones sobre el mismo tema. En este caso consigue entretener, informar y dar una visión irónica y mordaz sobre temas que la historia académica deja a oscuras, o simplemente arriconadas. En cierto modo sus libros son recopilaciones de notas a pie de página de otras publicaciones. Más lujuria, lo que se dice lujuria, poca.
Trata de la actitud en general de los Españoles acerca del sexo en especial durante la represion franquista en asociación con la Iglesia en que intentaron reprimir un sentimiento que es imposible de reprimir. Tanto el estado como la iglesia querian ver a todos los españoles de rodillas y con la cabeza baja en las Iglesias y no en el bar de alterne socializando y dando rienda suelta a instintos primitivos e inspirados por el Diablo. Fracasaron!!! Amen!!
En este libro el Autor expone de manera general y con vocabulario vernáculo, lo que fue la represión de la sexualidad impuesta por la iglesia católica y cohonestada por el gobierno franquista, apoyo que los jerarcas católicos aprovecharon para interferir en el gobierno civil de España. Con un estilo irónico y mordaz, el Sr Eslava presenta un tema que por la influencia de la poderosa y retrógrada Iglesia católica española, la cual por todas partes veía a Asmodeo, el demonio de la lujuria, coartaba las libertades de los españoles y ha sido escasamente tratado aun cuando afectó a todas las clases sociales y dio pie al tráfico de influencias, prebendas y negocios sucios. Con un humor especial aun cuando entretenido, va desde mediados del siglo XIX hasta finales del XX. En sus notas hace amplias referencias a otros autores y documentación, lo que lo cubre de veracidad y estimula el interés por leerlo.
Debo reconocer que comencé a leerlo con un poco de morbo pensando en "chismes sabrosos" de la realeza o "sociedad" española a través de la historia, pero fue una gran decepción. No sólo no eran "chismes sabrosos" sino se pasa todo el libro explicando, y denostando, los intentos de la curia católica por proteger a la ciudadanía española de los pecados de la carne, y de cómo unos y otros, entendiéndose alta sociedad y vulgo, hacían caso omiso de sus indicaciones. Tiene más de 200 páginas, pero creo que le sobran más de 150. El escritor muestra cierta picardía que en un principio saca sonrisas, pero luego aburre por lo repetitivo.
Vida erótica de los españoles en la Historia moderna. Interesante y, a veces, muy sorprendente descripción de lo que ha sido este erial. Llega hasta Alfredo Landa, no pidamos más. Con el cine sexy-celtibérico se cierra el ciclo. Nos quedamos con ganas de más. Las mujeres lo terminarán con asquete y los hombres con tristeza.
He sido un lector asiduo de los opus de Juan Eslava Galán por bastantes años y siempre me recreo en su salado sentido del humor y sus notas al pie de página (que según parece desagradan a algunos de sus lectores, aunque cargan con perlas espléndidas); este libro me encantó, pero lo encontré un poco repetitivo en algunos aspectos e incompleto. Lo encontré incompleto en el sentido que el autor no se detiene a estudiar la sexualidad de los españoles en la Edad Media y el Siglo de Oro. Por lo demás, este libro cubre con gran humor el periodo que va desde mediados del siglo XIX hasta el Destape de los 1970-80, sin ir más lejos. El final del libro parece haberse escrito de forma acelerada y se hubieran apreciado unos cuantos capítulos más sobre la historia sexual más reciente de nuestro país. Dicho todo esto, es un libro muy entretenido y documentado.