«... que una vez, cuando era estudiante de medicina, me preguntó sobre una enfermedad. Contesté en forma corrida y con terminología científica durante largos e interminables minutos... Mí madre guardó silencio y cuando concluí, sentenció:
- Hijo, si hablas así de difícil nunca vas a curar a nadie.
Ese día mí madre me enseñó, entre otras cosas, Medicina..."
Lo leí cuando cursaba semiología en tercer año de la facultad, una caricia al alma y Belgrano, Tita Morello se merecen unas lágrimas de amor y reconocimiento.