Hace poco tiempo hacía leído una reseña sobre la personalidad de Shinki, en la cual mencionaban la gran diferencia que existe entre los clásicos protagonistas de Shonen con este personaje. En Japón, el protagonista de Shonen se tiende a asemejar un héroe, a ese campeón fuerte al que ninguna adversidad le afecta, y eso justamente da el carisma necesario para sentirse tan atraído por estos protagonistas. Si bien hoy en día el Shonen ya ha sido más diversificado, en la época escrita de este manga, este género tratada de abarcar a un público masculino-adolescente, donde trataban de sentirse motivados por personajes con espíritu ardiente, diestros con las armas y rebosantes de masculinidad. He aquí la gran diferencia que hace Shinji, y por lo que probablemente ha perdurado con el transcurso del tiempo.
Shinji no trata de ser este clásico protagonista, más todavía en un género mecha (aunque después descubriremos que no es tan mecha, pero se entiende la idea), donde el protagonista de series como Macross, Gundam o Voltron son como la descripción realizada anteriormente, sino por el contrario, trata de ser imperfectamente humano. En el primer volumen nos lo presentaron, pero acá poco a poco va sacando a flote su pasado y presente, donde esta plagado de inseguridades, con un padre ausente, una madre fallecida, y unos teóricos tíos que no le dan la importancia que Shinji requiere (o cualquier persona). He aquí lo interesante, porque nos presentan a alguien inseguro emocionalmente, con distintas cargas, donde sólo busca la aceptación de su entorno. Y justamente es aquí donde parte el inicio del volumen, y donde termina: la relación con Misato. Ella le propone vivir con él, así él no se sentirá solo, y además podrán pasar tiempo juntos. Al inicio, Shinji lo encuentra extraño, pero a la vez, es justamente lo que desea, alguien que se preocupe por él. Pero, todo cambia cuando él lee unas notas de su supervisora, y siente que es solo una persona más, alguien con quien trabaja en NERV y dentro de sus funciones es cuidarlo, y nada más.
Me quiero detener en este punto, porque es interesante el proceso que tiene Shinji, como lector tú dices: ¿Cómo es posible que no le importe nada, y luego le diga a Misato “No piloteo porque realmente quiera hacerlo”, si debe salvar a toda la humanidad? Es decir, es su deber moral hacerlo, si no lo hace él, ¿quién? Pero siento que es justamente lo que nos quieren demostrar, ¿qué persona humana está realmente capacitado para tomar tal nivel de carga? Más todavía considerando el nivel de carga emocional que ya tiene Shinji. Y bueno, luego de esto, hace una rabieta en medio de una pelea, y eso casi cuesta la existencia de toda la humanidad, pero dada su determinación y su suerte, vence al ángel que vino atacar a la Tierra, donde a raíz de esto, Shinji es recriminado fuertemente por Misato y por varias personas de NERV, hasta que finalmente él toma la decisión de escapar.
¿Por qué hace esto Shinji? La respuesta es simple, él sólo busca atención, él sentirse querido por alguien, no alguien que lo quiera porque es el piloto del EVA, sino porque es Shinji. Eso lo hace tan humano.
Además, sucede (nuevamente) algo muy humano, Shinji desobedece una orden, haciendo entrar a dos compañeros sus al EVA, pero ¿por qué? Justamente por la humanidad que él tiene, si bien, él se siente frustrado por lo que pasa, no quita que le afecta lo que ocurre en su entorno, no es indiferente, lo cual no quita lo depresivo que es (y con distintas razones de por medio).
Ahí es cuando a través del volumen va teniendo distintas conversaciones, pequeñas, donde poco a poco le hacen reflexionar sobre lo que ha pasado, llegando a la conclusión que si su actual vida es exactamente la misma que la anterior, entonces para él no tiene sentido continuar la actual. Él pensó que su padre lo llamaba porque le importaba, pero no era así, y por otra parte, pensó lo mismo de Misato. Pero, aquí hace un punto de inflexión que es realmente precioso, Misato tiene una pequeña charla con unos compañeros de clases de Shinji (los mismos que entraron al EVA), y ahí es cuando ella se da cuenta que le pasaba a Shinji con una frase de Kensuke: “Parece como si fuera un niño desobedeciendo a su madre”. Efectivamente eso fue, una rabieta de Shinji para llamar la atención, porque quería el amor de una madre. Ella inmediatamente parte a buscarlo, y termina el volumen de una hermosa manera: los dos abrazados, Shinji llorando de pura tristeza y felicidad al estar ahí con ella (al mas puro final de Inside Out), y en este lugar, porque es donde se siente importante, donde siente que lo valoran, porque siente que no sólo es el piloto de un EVA, porque siente que ahí es querido.