Cuando empecé este libro tenía muchísimas expectativas. Después de todo, es uno de esos títulos que aparecen una y otra vez en listas de lectura para UX Designers. Pensé que iba a encontrar una guía práctica que me ayudaría a tomar mejores decisiones de diseño desde el primer capítulo.
Lo que encontré fue algo diferente. 🤔
No es un mal libro. De hecho, se nota que los autores saben muchísimo del tema y entienden profundamente cómo las personas encuentran, organizan y utilizan la información. El problema es que muchas veces sentí que estaba estudiando la historia y la teoría de la arquitectura de información más que aprendiendo cómo aplicarla en mi trabajo diario. 📖
💡 Lo que más me gustó fue que me ayudó a entender que detrás de un menú, un buscador o una categoría hay mucho más trabajo del que parece. Después de leerlo, empecé a mirar sitios web y aplicaciones con otros ojos. Cosas tan simples como encontrar un producto en una tienda online, navegar por Netflix o buscar un archivo en Google Drive tienen detrás decisiones de arquitectura de información que normalmente damos por sentadas.
También disfruté especialmente las partes donde hablan de cómo las personas buscan información. Porque la realidad es que los usuarios rara vez saben exactamente lo que quieren. Muchas veces entran a una web con una idea vaga y van descubriendo el camino mientras navegan. 🚶♀️🔍
Sin embargo, aquí viene mi principal problema.
😮💨 Hubo muchos momentos donde sentí que el libro se volvía demasiado denso. Algunas explicaciones se alargan más de lo necesario y terminé leyendo varias páginas para llegar a una idea que podría haberse explicado de forma mucho más simple.
Además, muchos ejemplos me parecieron lejanos a la realidad actual. Mientras leía, constantemente pensaba: "¿Cómo se aplica esto a los productos que usamos hoy?" 📱
Me hubiera encantado ver más casos relacionados con aplicaciones móviles, inteligencia artificial o ecosistemas digitales modernos. En varios momentos sentí que estaba aprendiendo principios importantes, pero me faltaba el puente que los conectara con los desafíos que enfrentan los equipos de producto actuales.
📚 Curiosamente, el libro me generó una sensación extraña: admiración y frustración al mismo tiempo.
Admiración porque es evidente que gran parte de lo que hacemos hoy en UX tiene sus raíces aquí.
Frustración porque muchas veces sentía que estaba leyendo sobre la arquitectura de información en lugar de aprender a practicarla.
Por eso terminé avanzando más por compromiso profesional que por entusiasmo genuino. Y eso rara vez me pasa con los libros de UX que más disfruto.
✨ Aun así, entiendo perfectamente por qué es considerado un clásico. Es una obra que ayuda a construir fundamentos sólidos y a desarrollar una forma más estructurada de pensar los productos digitales.
📌 Mi conclusión es que este libro es excelente para comprender las bases de la disciplina, pero no necesariamente para aprender a resolver problemas concretos de diseño en el mundo actual.
Si buscas entender el "por qué" detrás de la arquitectura de información, probablemente lo disfrutes mucho.
Si buscas herramientas prácticas para aplicar mañana en tu trabajo, es posible que termines sintiendo lo mismo que yo: respeto por el libro, pero también cierta distancia emocional durante la lectura.
Un clásico importante, lleno de conocimiento y legado, aunque personalmente me costó conectar con él tanto como esperaba. 🌱📚