Este libro, junto a La Manifestación y Don Abdel Zalim, preanuncian las obras más reconocidas de Asís, es la cocina de los personajes de Flores Robadas, también en esta novela está el germen de ese estilo cínico que caracteriza toda la serie Canguros que transformó a Asís en la estrella de las letras de los 80'.
El título del libro hace alusión a la idiosincrasia de la mayoría de sus personajes, pero también funciona como metáfora política y social, como síntoma de una época. La novela es una postal de los 70' tempranos, previos al proceso militar, una época signada por la violencia política y por las tensiones dentro del peronismo, un peronismo que venía de 18 años sin Perón.
Todo se desarrolla durante el invierno del 73'. Dos tipos buscan "salvarse" vendiendo posters con una foto inédita de Perón durante el acto de lo que después fue denominado como "Masacre de Ezeiza", la vuelta trunca de Perón a la Argentina el 20 de junio de 1973. "Reventados" hace referencia a la idiosincrasia de la mayoría de los personajes, son tipos que están jugados, que buscan todo el tiempo "salvarse" con algún negocio turbio, viven de estafas, venta de cheques robados y todo tipo de actividades no del todo legales. "Pedalean" en lugar de trabajar, viven al día, en la cornisa, rodeados de acreedores y matones. Para el "reventado" Buenos Aires es una selva, no se pueden dar el lujo de sentir pena o piedad, mucho menos de tener consideraciones éticas o morales respecto de las actividades que llevan a cabo, si no matan los matan a ellos, "cada uno en su liana, como Tarzán" dice uno de los personajes centrales. Es un actor político y social central en la cultura argentina, no sólo en los 70', también hoy. Para contrastarlo aparece Tachito, un personaje que trabaja de sol a sol y en forma honesta, sin animarse a hacer nada por fuera de la ley, un tipo que sufre "porque su jefe lo va a rajar", como la mayoría de la gente, pero de alguna manera él también está "reventado". Por eso el adjetivo excede a los chantas y se aplica a toda la argentina de aquella época, de hecho la novela empieza narrando el día que "reventaron a Rucci".
En "Los Reventados", además, los 70', están las tensiones y contradicciones del peronismo y de la sociedad argentina, están las tardecitas de Buenos Aires (con ese qué se yo), los cafés de Corrientes, el lado oscuro de la realidad, y se narra como en pocos textos el "ser porteño". De uno u otro modo todos somos "Reventados" en este país, por eso es una novela que, después de 40 años, conserva su vigencia.