En 1999, Irati Arregi desapareció en un bosque del norte de España. Tenía siete años.
Veintisiete años después, su hermana Nahia regresa al valle por la desaparición de su madre y se encuentra con algo que ninguna investigación podría hay árboles que mueren siguiendo una línea imposible, senderos que no llevan dos veces al mismo lugar, voces conocidas que llaman desde donde no debería haber nadie y viejos registros que hablan de personas desaparecidas mucho antes que Irati.
Y en Ezkairu hay una regla que todos parecen haber aprendido demasiado en el bosque, decir un nombre puede tener consecuencias.
Nahia no cree en leyendas. Necesita fechas, medidas, pruebas y explicaciones. Por eso empieza a registrar cada anomalía, a comparar documentos y a reconstruir lo ocurrido durante generaciones. Lo que encuentra no es una única respuesta, sino un sistema antiguo de límites, deudas, pérdidas y decisiones cuyo precio quizá siga pendiente.
El bosque de los que no envejecen es un thriller sobrenatural de desarrollo progresivo, con misterio, folclore, investigación y una fuerte carga emocional. No es una novela de sustos constantes ni de acción frené el peligro crece poco a poco mientras las piezas empiezan a encajar y objetos aparentemente pequeños —una piedra blanca, un silbato, una cinta, unos calendarios guardados durante años— adquieren un significado cada vez mayor.
Es una historia para lectores que disfrutan siguiendo pistas, descubriendo reglas y preguntándose qué parte de una leyenda puede ser cierta cuando los hechos empiezan a obedecerla.
Pero, por encima de todo, es una novela sobre dos hermanas, una madre que nunca dejó de buscar y una pregunta que atraviesa veintisiete añ
¿Qué estarías dispuesto a perder para devolverle el tiempo a alguien que dejó de tenerlo?
En este libro se respira una atmósfera, una atmósfera inquietante que va creciendo mientras lees sus páginas. Una novela en la que se mezcla la mitología popular con un misterio que se hace cada vez más intrigant a medida que la historia avanza. La autora ha sabido mezclar en una misma historia leyendas y un análisis concienzudo y científico de lo que está ocurriendo realizado a través de su protagonista, Nahia. Un libro que te atrapa desde la primera página ya que no puedes dejar de leer para intentar entender que está pasando en este pueblo.
Una historia muy diferente a lo que había leído hasta ahora y que me ha atrapado por completo. La mezcla de thriller psicológico, terror y mitología vasca ha sido uno de sus grandes aciertos para mí. El misterio que rodea a Irati y al bosque de Ezkairu me ha mantenido queriendo descubrir qué estaba pasando. Me ha encantado y la recomiendo si buscas una lectura distinta en la que dejarte sorprender.