María es una paraguaya que llega a vivir con su tía Olga, quien tiene un par de hijos y un marido a quien le lleva varios años pero con quien pareciera vivir bajo una linda rutina. Todo va bien hasta que esta joven mujer llega a irrumpir en la convivencia que esta familia armada tenía. Las vidas de estas personas se van mezclando poco a poco con la gente del barrio en el que viven y de alguna manera terminan relacionadas con dealers y travestis.
Un libro coral con el que no se logró conectar a ningún nivel. Ni con el estilo del autor, ni con los personajes, ni con el intento de tener una historia popular de fácil identificación. El final toma mejor ritmo, sin embargo no alcanza para ser memorable ni si quiera de poder considerarlo una buena experiencia.
Una porquería con todas las letras. Una excusa que encontró el autor para escupir clasismo sin siquiera cuidar las formas -hay partes donde compara sin contexto al peronismo con las ratas, o hace hincapié en la falta de dientes de los personajes-. Aparentemente el hecho de haber nacido en la Matanza le da al tipo este carta blanca para escribir cualquier cosa. Una prueba de que el premio Clarín es más una cuestión de contactos que de talento.
re entretenido y rápido de leer. hay un plot twist cerca del final que me encantó porque me tomó por sorpresa. iba a darle 4 estrellas pero hubieron algunas cosas del final que en lo personal no me convencieron así que le bajé un poco el puntaje. igual un buen libro para pasar el rato