Tengo muchas cosas que decir sobre el libro. Para empezar lo escogí porque su portada y título me llamaron la atención, al leer la sinopsis me convencí por completo. Quiero decir que comencé el libro con expectativas bastante altas de encontrar contenido entretenido. Además al ser pequeño, pensé que sería perfecto para agarrar el ritmo con los libros nuevamente.
Siento que el libro es una mezcla de historia real y fantasías, un tanto problemáticas, del autor. Pensé que iba a ser un libro delicado, aunque hablara de sexo, pero no lo fue. Estaba claro que iba a ser explícito, sin embargo, llega a ser vulgar, en fin, eso es subjetivo.
No obstante, eso no me impide separar y reconocer lo que me gustó de este libro. La primera parte logró engancharme realmente, el modo tan realista, porque tal vez fue real, en que se relata la conversación entre el padre Ambrosio y Bella, es exactamente lo que me imagino que diría un padre morboso para aprovecharse de la situación y avanzar de manera inapropiada con una adolescente. Es la parte que más logré disfrutar sin interrupciones de líneas sexuales. Paralelamente, también me gustó mucho la forma en que el padre Ambrosio explica al señor Verbouc el porqué nace ese incestuoso deseo hacia su sobrina, la explicación del deseo de violación y la pedofilia fueron formidables y me gustaron.
Me parece preciso comentar que la protagonista tiene tan solo 14 años, y tiene una vida sexual bastante activa, con diferentes compañeros sexuales, demasiados diría yo, que le triplican la edad! Entiendo claro que es un libro, por ello, prometí leerlo sin prejuicios y disfrutarlo al máximo, sin embargo, es un poco difícil hacerlo cuando sin tapujo alguno, se llama a al compañero sexual, “su violador” y después se relata cuánto Bella disfruta de estos encuentros.
El libro se comenzó a tornar tan perezoso y aburrido, al punto que me tuve que obligar a terminarlo, porque desde la historia IV se vuelva atrozmente repetitivo, me hizo sentir en más de una ocasión que estaba leyendo lo mismo que 3 páginas atrás. Por otro lado, la cantidad de veces en que se refiere al órgano sexual masculino como “arma”, “barra de acero” y “dardo” son incontables y también me aburrieron. Entiendo que no quieran decir pene cada dos líneas, pero eso ya debe indicar algo.
Como último punto, yo compré el libro primera edición, julio de 2019, editorial textos, y en la página 211 hallé un error en el escrito que me pareció tan insignificante como inconcebible a la vez, “masulino” en vez de “masculino”.
En conclusión, al libro le doy dos estrellas, empezó bien pero me decepcionó, una estrella por los puntos a favor que mencioné y la otra porque al ser un libro corto, reduce el tiempo en el infierno que es leerla jaja. Creo que es más que claro que no la regalaría ni la recomendaría.
Sé que la reseña es un poquitoooo larga pero no encontré ninguna reseña detallada bajo este libro, así que decidí hacerla yo:)