4/5 Estrellas
Menudo personaje ha creado Camilleri, y yo que me lo había perdido (hasta ahora).
En unas cuantas hojas pasa de ser un cabrón brutal, clasista, machista y obtuso que saca de quicio a todo el mundo a ser un tipo brillante y sensible, que es capaz de preocuparse de todo y de todos y, de paso, resolver los casos que se trae entre manos con un par de flashes brillantes.
Lo mismo me pasa con Livia, la novia a distancia de Montalbano, que pasa de ser un personaje absolutamente odioso, a generarte ternura y compasión en el párrafo siguiente (sobre todo cuando su querido Salvo la deja tirada todo el día). En fin un sube y baja de personajes y situaciones desbaratadas, que no puede dejarte indiferente.
Mientras tanto nos damos un paseo culinario por Sicilia (esto me interesa más bien poco o nada, pero se lo perdonaremos en aras del bien de la trama, que este hombre sin comer no funciona). También nos adentramos en la realidad delictiva de una isla, Sicilia, por la que han pasado todo tipo de civilizaciones y conquistadores, la mayoría de los cuales no la han tratado demasiado bien y en cuyo seno nació la terrible y tristemente conocida Mafia. Pero no sólo de la Mafia vive Camilleri, y por ende nuestro comisario Montalbano, todo lo contrario, forma parte de la cotidianidad de las vidas de esta sociedad y se asume como algo casi natural, sino que en estos libros nos asomamos a otros delitos en los que por su situación geográfica, Sicilia, está en el centro del huracán.
En esta entrega nos asomamos al problema de la emigración en el Mediterráneo, de la que Sicilia constituye una de las puertas de entrada hacia Europa, y muchos de los problemas que aprovechan este flujo para infiltrarse entre nosotros, como el terrorismo islámico. En base a esto crea una trama de celos, intrigas, servicios secretos, que no es demasiado brillante, pero que la pluma de Camilleri convierte en un libro interesante y ágil, en el que estás deseando llegar al final.
Se entiende que a partir de aquí, la estrella de Camilleri y sus éxitos de ventas, empezara a alcanzar su cénit en el panorama literario, sobre todo italiano, pero también europeo.