Nito nace en Buenos Aires el día en que muere Juan Domingo Perón, julio del 74. Su infancia es una infancia como tantas, retorcida, inclemente, hecha de amores posibles e imposibles, aprendizajes y terrores, contra el fondo de la turbulenta historia argentina. Sus primeros años quedan marcados, además, por la muerte confusa de los suyos: su padre, su abuelo. Y Nito se siente cada vez más fascinado por ese tránsito, más acosado por las dudas: ¿cuál es nuestra relación con los muertos? ¿Se puede mantener el contacto con ellos? ¿Siguen entre nosotros? Años después, cuando se encuentre con el Pastor y se vuelva su arma más afilada, el invento de los living le permitirá aventurar una respuesta –provisoria, frágil– a esas preguntas sin respuesta posible. Con Los Living, el gran escritor argentino Martín Caparrós se adentra en nuestra relación con la muerte, con los muertos y su desaparición de nuestras vidas. Los Living es una historia que va de la farsa a la tragedia –y viceversa– sin perder nunca la mirada afilada, la emoción, la prosa sorprendente. Una novela osada, deslumbrante, llena de humor y de tristezas, que nos propone una ácida visión del mundo contemporáneo, de sus dobleces y desconciertos, de sus silencios fundamentales. Imprescindible.
Martín Caparrós es un periodista y escritor argentino. Comenzó su carrera periodística en el diario Noticias en 1973, en la sección policial, a cargo de Rodolfo Walsh. En la dictadura, abandonó el país y se exilió en Europa: se licenció en Historia en la Universidad de París; más tarde vivió en Madrid, hasta 1983. Tras el retorno de la democracia a Argentina, regresó a Buenos Aires. Vive en España y publica sus columnas en El País de Madrid y el New York Times.
Tragicómica esta novela que en cierta forma se burla de todos nosotros (especialmente de los argentinos). Tiene una primera parte que se vuelve un toque densa la cual, creo, sirve como filtro—si te aburrís te vas, la historia no es para vos. Me pareció muy original conocer el pre parto de un protagonista, pero tampoco es una experiencia que me haya parecido clave. Un poco cuesta arriba y algunas partes del medio, un poco redundantes. Pero hay que llegar a ese último tramo, las últimas 150 páginas son la pesadilla de cualquier hipocondríaco. Díganme exagerado pero mientras leía esos bloques de texto detallando las muertes (escritas en segunda persona) realmente sentía que me moría, que todos nos estamos muriendo. Y lo peor era que no podía parar de leer, la narración es hipnótica, cuesta despegarse de las páginas por más que la lectura sea horripilante. Me pareció muy interesante la discusión en torno a la muerte y, como siempre, encuentro en Caparrós un punto de vista tan certero que me fue imposible no resaltar pasajes completos. La idea final es muy original, ata bien todo y sobre todo, inquieta. Como bien es advertido un poco antes: ''El artista es el tipo que te muestra lo que nunca antes habías sabido ver: que te revienta.'' Felicitaciones a Martín por su premio, bien merecido. Coronación de gloria para un gran artista.
Esta macabra comedia sobre la argentinidad, la muerte y el consumo está contada principalmente a través de la conciencia de un joven muy torcido, muy chiquito y enormemente resentido apodado “Nito” pero bautizado “Juan Domingo” porque nació el mismo día de la muerte de Perón. Busca vengarse, por causas que él mismo no entiende racionalmente pero que siente y le irritan — incluyendo la misteriosa ausencia de su padre biológico, la distinción como chico inteligente que le da su maestra, y más tarde, la estupidez general de los hombres ingenuos en que le resulta muy fácil infundir miedo a la muerte. Aprende el concepto de "la venganza" de las telenovelas que mira con su adorada y bastante estúpida madre, y pronto descubre sus propios métodos de vengarse de la cariñosa maestra, del hombre que posiblemente causó la muerte de su padre en un accidente tonto, y de todos los hombres que puede asustar con sus predicciones inventadas sobre sus muertes. Aparte de la venganza, su gran pasión es pajearse mirando fotos de mujeres semidesnudas en revistas baratas — mientras rehuye de cualquier relación sentimental o sexual normal.
El otro personaje importante es el viejo cocainómano Pitu Carpanta que se imagina un gran artista conceptual a quien sólo le ha faltado el concepto adecuado — que por fin encuentra, con la ayuda inconsciente de Nito: “Los Living” — pero eso viene al final de la novelas, y es tremebundo. Mi cita favorita de Carpanta es cuando, reflexionando sobre su pasado a las oportunidades perdidas, le dice a Nito, "Uno nunca está a la altura de lo que podría haber sido…"
El libro tiene pasajes perspicaces y a veces bastante cómicos, de un tipo de comedia cruel muy argentino. Por ejemplo esto, sobre los que, como Nito, nacieron en Argentina alrededor de 1974:
"… mi generación llegó temprano al banquete de los horrores cibernéticos y neuroquirugicobiomoleculares y tarde al terror policial, y tuvo la gran tarea de inventarse sus terrores con materiales que, a primera vista, no darían tanto miedo: las drogas, la pobreza, el asalto en la esquina, el cigarrillo, las grasas, lo extranjero."
La tensión aumenta a medida que Nito amplia e intensifica su campaña de venganza contra el mundo, mediante sus discursos detalladísimos de muertes imaginarias, presentados ante públicos cada vez mayores. Pero entonces, para el clímax, el autor abandona la conciencia interior de Nito y la ironía del viejo Carpanta, para el absurdo, grotesco y extremadamente repugnante espectáculo de "Los Living", que nos quiere hacer creer llega a ser muy popular en toda Argentina. Qué efectos puede tener todo eso en la conciencia de Nito, no nos enteramos. En lugar de terminar el relato que estaba desarrollando desde el comienzo, el autor nos deja con nada más que una tremenda e increíble situación. A mí me dejó mal sabor y me sentía decepcionado por la falta de conclusión narrativa.
Con Los Living he descubierto a un narrador extraordinario. No conozco otros libros de Caparrós pero este resulta inesperado, a ratos brillante, en otras ocasiones agradeciblemente sarcástico. Los argentinos encuentran en esta novela un espejo de algunos de sus excesos y síndromes. Hay quienes se quedan con la especulación acerca de la muerte. Yo prefiero la cuidadosa construcción de un personaje que de pronto se vuelve inverosímil, en un vuelco del que Caparrós no sale del todo ileso. El lector tampoco. Pero ha valido la pena.
¿Qué harías si en una novela de 400 páginas, a la página 20 llegás concluyendo que la trama es anodina y aburrida? (aclaro, la trama). Seguramente abandonarías la lectura. Si sos, como yo, un lector empedernido que cree un sacrilegio abandonar un libro sin terminarlo, vas a intentar seguir un poco más, digamos, hasta la página 50, donde te empezás a dar cuenta que la trama no conduce a nada interesante y que empieza a entremezclarse con diálogos inentendibles, no por su escritura sino por la misma trama. Ahí seguro que lo abandonarías definitivamente. Pero eso no ocurrió en mi caso. ¿Por qué? Porque la prosa del autor es admirable. Su relato es hipnótico, literalmente, como cuando un hipnotizador te hace actuar como una gallina sin que vos concientemente te des cuenta. Así es Martín Caparrós. Tengo mucho para leer de él. Esto es lo primero, no lo mejor seguramente. Epílogo: el libro continúa y termina siendo cada vez más inverosimil y con una trama totalmente desquiciada. Pero uno termina de leerlo y no puede darle menos de 3 estrellas, envidiando la calidad de la pluma, del relato.
This is the first novel I've read from Argentinian author Martin Capparaos. Readers follow the leading character's autobiography from prior to his birth until young adult age, which is narrated by himself and from his perspective through the ages.
Readers from around the world can relate to some aspects of the life of this young Argentinian while other aspects of life is specific to Argentine. It is the bio of an ordinary Argentinian boy with no sense of purpose, lost and unsure about himself until he meets people who help me find his gifts and purpose. I was a bit disappointed about the last chapters of the novel because while the beginning seems realistic stories, the last chapters seems surreal and fake.
The novel is about life, living life, and to remember to living it and not focus on death, delaying death and living as if already dead. It is an interesting topic, but ambiguous to fully understand and appreciate.
La introducción enigmática de los personajes genera amplias expectativas con respecto al desarrollo de una historia sólida y de acontecimientos en la vida de Nito. Sin embargo, pareciera que el explicar la nervadura de la relación de sus padres u otros antecedentes familiares hace más jugosa la novela que la historia misma del protagonista. En muchos pasajes se da vueltas y vueltas en divagaciones del narrador y la historia avanza de forma muy lenta.
Entretiene, eso sí, la manera irónica de presentar la cultura argentina de hace algunas décadas.
El gran tema, que a fin de cuentas te incita a seguir leyendo, es la relación con la muerte, el pánico y el negocio que se puede hacer en el rubro y cómo Nito logra sacar un provecho del aprendizaje que le dejó el duelo.
Me tardé un montón en leer este libro, lo abandoné y luego volví para picarme y no dejarlo. Caparrós tiene ese don de agarrar a su lector, azotarlo y luego sorprenderlo, no permitir que se vaya y si se va que vuelva con más ganas de seguir leyéndolo. He leído al menos tres libros del maestro y siempre recurro a sus artículos para refrescar mis ideas o llenarme de otras ideas totalmente alejadas a lo que pienso. Un gran escritor. Con los living me pasó de todo, pero nunca un libro me había hecho pensar tanto en el momento de mi muerte, llevo más de tres días pensando en eso, y aunque hoy se acabe un año y una década, lo que más quiero es seguir viviendo y leyendo a Caparrós.
Me costó engancharme con este libro, pero terminó gustándome mucho. Lo primero que leo de Caparrós; días antes que arrancara la cuarentena fui a una librería y agarré un libro sin conocer nada del autor para que me acompañara durante esta situación. No me arrepiento, aunque me pareció un escritor bastante particular. Cultura popular argentina, poética, y muchas reflexiones al rededor de la muerte. Lloré leyendo en voz alta la parte 9 del capítulo 'Las muertes'. Recomendado
Aunque de original premisa e inesperado final, sería interesante que el libro no tratase a las mujeres únicamente como el objeto de las pajas del protagonista (o, como excepción, su madre, la cual aún así también cuenta con pasajes enormes sobre cómo folla con el padre). No por perseguir la hipersexualidad del libro, sino porque Caparrós, además de haber escrito un libro un poco aburrido y pesado a ratos, también se le ha escapado bastante misoginia por el camino
Había una época que me gustaba mucho la forma de escribir de Caparros, de hecho Amor y Anarquía era mi libro preferido.. hasta que lo releí hace poco. La verdad no me acuerdo que pensé la primera vez que leí Los Living, pero si se que esta vez me aburrió al extremo. La parte más entretenida, definitivamente, es el epílogo.
La verdad es que empezó siendo uno de esos libros por lo que no iba a apostar mucho...pero poco a poco la historia, tornando un auténtico disparate, termina por engancharte, hasta llegar a un final inesperado, increíble y desternillante que solo una imaginación desbordante es capaz de inventar
Muy bien escrito pero me pareció desigual. Por momentos muy bueno luego no tanto. El principio muy lento y el final, cuando nos presentan a los Living, demasiado rápido, casi apresurado. 3.8
El libro está muy bien escrito y durante la primera mitad parecía prometer un montón y termino decepcionándome con un final demasiado armado y totalmente fuera de contexto con la historia
Caparrós es un extraordinario narrador con ideas audaces y una gran capacidad de crear mundos. La historia de la vida de Nito tiene un final sorprendente y atrevido que nos embarra en la cara la banalidad de nuestrras vidas, lo fácil que es convencer a cualquiera de lo que sea mientras se tenga a un buen orador con argumentos aparentemente fundamentados y lo perdidos que estamos en nuestras propias vidas. La Argentina de los setentas nos refleja esa época de gran incertidumbre política, no solo en el país austral sino en toda América Latina y quizás en todo el mundo. Una crítica aguda a aquella urgencia de encontrar héroes a quienes seguir para que nos ayuden a darle sentido a nuestras vidas que se tenía en las últimas décadas del siglo XX y que ha desembocado en una incredulidad y nihilismo total en el siglo XXI. Además de conllevar una profunda reflección y hacer vibrar fibras escondidas del lector, Los living es una novela llena de humor ácido muy divertida.
Una historia más donde el protagónico es Argentina, y el actor de reparto no puede ser otro que la ciudad de Buenos Aires. Nito nacé el día que muere Juan Domingo Perón. Esta es la historia de él y de como descubrió su don de las palabras. Pero es también la historia en cursivas del presente y que en las páginas finales habrán de juntarse pero dar lugar a una revolución no sólo social sino cultural.
Con esta novela Martin Caparrós ganó el premio Herralde de Novela 2011. Una lectura recomendable.
El mejor epílogo de la historia. Una novela escrita con maestría. Mi problema no es de contenido, es de forma. Hay un punto en el que uno no sabe en qué momento se abrió un placard para pasar de la Argentina a Narnia. El cambio abrupto entre las dos líneas narrativas, me parece, no está del todo bien logrado. Fuera de ese detallito que es técnico, esta es una de las mejores novelas latinoamericanas contemporáneas que he leído últimamente.
Estilísticamente hablando, "Los Living" es realmente impecable - Martín Caparrós sabe escribir, y lo hace muy bien. Sin embargo, los personajes son chatos y se hace bastante difícil sentir empatía con ellos, a pesar de su cercanía y de la manera magistral en la que el autor retrata la historia argentina a través de momentos, anécdotas y remembranzas. Este libro daba para mucho más, pero se quedó en un relato bastante soso y hasta un poco descabellado. Poco recomendable.
Por varios momentos se hace aburrido. Me costo terminarlo. Rescato el encanto voyeur de la historia al mezclar hechos y personas reales de Argentina con la trama principal. La historia es ambiciosa y a mi ver, se queda corta en la entrega. La especie de Epilogo (llamado, "a modo de Epilogo") viene a representar ese quedarse corto. La idea gusta pero no convence. La pluma de Caparros, espectacular como de costumbre.
Una narrativa diferente, en donde Nito relata su perspectiva de vida desde que nace hasta llega el desenlace de crear una relación duradera con los muertos. Una lectura un poco confusa, pero logra manifestar a través de la narrativa de su protagonista mucho de la vida social de la Argentina.