Debería decir que conocí a "Lazaro" un día que iba a ser, para mí, el primero de una nueva y sorprendente existencia. "Lazaro", o "él", que de ambas maneras describía yo a mí hombre. Al hombre sorprendente y portentoso que me fue dado conocer de la forma más insolita. Tambien de una forma tragica, siniestra y oscura.
Pseudónimo de Juan Gallardo Muñoz. Forma parte de los escritores de la Literatura popular española, junto con otros autores como Corín Tellado, Marcial Lafuente Estefanía, Frank Caudet o Silver Kane. Estrechamente vinculado a la Editorial Bruguera, que publicó hasta los años 80 los llamados bolsilibros (también denominados libros de a duro, en referencia aproximada a su bajo precio), dedicados a géneros como la novela negra, de terror, de ciencia ficción, o del Oeste; así como a las editoriales Toray y Rollán.
Según el especialista en Cultura Popular Española, Jesús Cuadrado, la lista total de los libros publicados por Juan Gallardo Muñoz, con sus diferentes pseudónimos, cuenta con no menos de 2.000 títulos.
Curtis Garland siempre se ha destacado por una pluma consistente y una imaginación desbordante, y esta novelita —una de sus más conocidas, con tres ediciones— no es la excepción.
Aquí conocemos a Lázaro, un hombre condenado a muerte que le pide a nuestro protagonista —un periodista— que lo visite al día siguiente de su ejecución. Es entonces cuando el periodista descubre el verdadero motivo de su nombre: no importa lo que haga ni lo que ocurra, Lázaro no puede morir.
A partir de esta premisa se despliega una trama que introduce a una supercivilización, viajes por el espacio-tiempo y una trama en la que la humanidad es considerada apenas una herramienta biológica. Algunas de estas ideas son realmente interesantes y, aunque no se desarrollan a fondo, le dan un toque distintivo a la historia.
En conjunto, es un libro entretenido, ágil, en general consistente y con un final satisfactorio.
realmente son muy pocas páginas, no está tan mal la historia pero esperaba algo diferente, creo que desde la forma en que cuenta las cosas no me enamoro o me atrapó.