Un puma que vive en elei nos cuenta su vida observando a los senderistas. La verdad que el punto de vista elegido para contar esta historia me ha parecido tan original como tierno. Ese puma queer protegido por su madre y expulsado por su padre, un puma que quiere ser humano, que querría ser “normal” y que no le tuvieran miedo. Un puma que quiera hablar, pero al que solo le salen gruñidos.