Cofresí salía a navegar el mar en su goleta, “Ana”, aventurero, valiente, heróico y pirata. Se dice que los habitantes de las costas de Puerto Rico eran protegidos por él de las autoridades y, según la leyenda Cofresí compartía sus botines con los más necesitados, especialmente sus familiares y amistades. Era considerado como la versión “Robin Hood” de Puerto Rico. Cofresí no había procedido nunca contra la vida ajena sin exponer la probaba por lo menos, que no era un delincuente vulgar; en su conducta había una influencia de una imaginación romanesca y visionera. Era una energía extraviada… He aquí su leyenda...
Se me hizo intimidante al empezar a leer, pues el español de esta es muy diferente al español al que estoy acostumbrada. Atiné a leerla en mi Kindle, pues pude buscar la definición de algunas palabras al momento, aunque hubo algunas que ni siquiera salían. Esta es mi primera novela de Alejandro Tapia y Rivera y no será la última.