Al abrir este libro y leer el prologo (una colección de 182 breves ensayos sobre diversos libros y autores, desde textos clásicos hasta Harry Potter), y pasar a leer las primeras entradas (cada ensayo no tiene más de cuatros páginas), llegue a la conclusión que este libro me tomaría muchos meses en leerlo, y no por ser complicado o largo (aunque 650 páginas no es poco), sino porque quería disfrutar cada página con tiempo y reflexión. Charles Van Doren es una de las mentes más preclaras en el ámbito de la cultura y en este libro vuelca sus emociones alrededor de los libros que el considera los que deben ser leídos (hasta contiene un epílogo con un plan de lectura para los próximos años).
El estilo de ligero, amable con el lector, pero destila una relación de amor por los buenos libros. Ahí algunos que se extrañan, pero no importa: leer a Van Doren es un placer de cabo a rabo. Esto es particularmente notable en la versión en español del libro, que contiene entradas adicionales de David Guzmán sobre algunos autores y libros en español que complementan los ensayos para el público hispano. Sin embargo, la diferencia de estilo es notable, lo suficiente como para pasar estas entradas lo más rápido posible. Son entradas eruditas, con una mirada crítica de los textos; pero Van Doren no aspira a ser un crítico literario ni un erudito (que lo es), es solo alguien que ama los libros.
Aunque hay muchas entradas sobre libros de poesía (habiendo sido Van Doren profesor de literatura y poesía no es de extrañar sus preferencias), la mayor parte del libro esta dedicado a ensayos, novelas y ficciones. Aunque el autor no recomienda leer el libro de cabo a rabo, sino buscar la entrada que le interese, leerlo en su totalidad es un largo viaje por la historia cultural del hombre, por lo grandes libros de la historia y por las más originales reflexiones sobre nuestra vida. Son demasiados los libros que he terminado anotando y agregando a la cola de libros de ser leídos, libros que probablemente nunca hubiese conocido (¿Cómo hubiese sabido de la existencia de El Origen de la Conciencia en la Ruptura de la Mente Bicameral de Julian Jaynes?, ¿O que el mejor cuento para dormir a un niños quizá sea Buenas Noches, Luna de Margaret Wise Brown?). ¿Quién hubiera dicho que al profesor Van Doren le encanta leer y comentar con sus nietos los libros de J. K. Rowling?
Es un verdadero placer navegar por los libros de Van Doren, leer sus breves, eruditas y apasionadas entradas, pero sobre todo dejarse llevar de la mano de un gran maestro. Altamente recomendable.