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Ser en el Sur

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Recogiendo las palabras del mismo Volodia, “Chile afronta el desafío de defender la conciencia de sí mismo, donde los suyos sepan quiénes son, de dónde vienen, hacia dónde van”.
Es evidente que estas interrogantes están en la base de la reflexión sobre nuestra identidad y los elementos que la han configurado. En este ensayo póstumo, Teitelboim espera derribar cierta mitología en torno a ella a través, más que de los textos históricos, de su literatura, pues han sido nuestros poetas y narradores quienes con más persistencia han buscado desentrañar el verdadero carácter de “lo chileno”.

32 pages, Kindle Edition

First published October 29, 2014

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About the author

Volodia Teitelboim

46 books6 followers
Volodia Valentín Teitelboim Volosky (March 17, 1916 - January 31, 2008) was a Chilean lawyer, politician and author.

Born in Chillán to Jewish immigrants (Moises Teitelboim and Sara Volosky), Teitelboim was interested in literature from an early age. He finished high school (as well as served in the Communist Youth starting at age sixteen), then began his studies in the Faculty of Law of the University of Chile, where at graduation he presented his superior thesis "The Dawn of Capitalism - The Conquest of America."

During the 1940s Teitelboim suffered, along with all the militants of the Chilean Communist Party, persecution and exile, under the ruling of the Democratic Defense Law (also known as Ley maldita). He was treated and detained in Pisagua. In 1965 he was elected senator of Santiago, remaining in this position until the coup of September 11, 1973. During the rule of Pinochet he lived in exile in Moscow, where he developed the program Listen Chile. He clandestinely infiltrated the Militant Regiment, presenting them to the authorities in 1988. The next year he was elected president of the Communist Party, a position he held until 1994.

Teitelboim was formerly married to Rachel Weitzmann, with whom he raised a son named Claudio Teitelboim. However, in 2005 it was discovered that Claudio's father was actually the lawyer Álvaro Bunster.

Teitelboim's literary work, for which he was awarded Chile's National Prize in Literature in 2002, as well as the Literature prize of the 1931 Flower Games, is chiefly in the form of memoirs, biographies, and literary essays. His first book Antología de poesía chilena (Anthology of Chilean Poetry) was published in conjunction with Eduardo Anguita in 1932, and compiled the great poets of Chile. He would later say that it committed the errors of omitting Gabriela Mistral and of accentuating the dispute between Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, and Pablo Neruda. His series of memoirs, Un muchacho del siglo XX (A Boy of the Twentieth Century, 1997), La gran guerra de Chile y otra que nunca existió (The Great War of Chile and Another That Never Existed, 2000) and Noches de radio (Radio Nights, 2001) present from a political and social perspective the great arch of Chilean history during the 20th century. His best known capacity is that of a biographer, in which he wrote about Jorge Luis Borges, Vicente Huidobro, and with the most critical acclaim, Pablo Neruda and Gabriela Mistral. In terms of membership in literary movements, he is generally located within the Chilean Generation of '38.

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Displaying 1 - 3 of 3 reviews
Profile Image for Kokelector.
1,092 reviews109 followers
December 31, 2023
Cómo podemos entender quiénes somos los y las chilenas. Volodia Telteiboim intenta a través de sus recuerdos personales, sus lecturas y reflexiones intentar dilucidar quiénes somos y hacia dónde podemos ir.

Mas es solo las elucubraciones de alguien que quiere realizar un aporte a la construcción de una identidad sin saber el muy bien desde dónde la construimos. Con la perspectiva de un viejo escritor y militante comunista, solo quiere que nos queramos en beneficio de la sociedad en su conjunto.

Un lindo ensayo para pensar el pasado, presente y quizás el futuro.

Puedes encontrar el libro acá.
62 reviews1 follower
December 16, 2025
Pertenezco a una generación de chilenos que no ha tenido grandes momentos de gloria de la que gozaron las anteriores. A mis breves 25 años he visto el desmoronamiento de un proyecto histórico de largo aliento, que se supone venía a cerrar un ciclo de movimientos sociales orientados en desmontar un modelo heredado en dictadura. Ante este fracaso mi generación no tuvo agencia. En pleno período de formación, tuvo que ser testigo de cómo se la farreaban los de más arriba.

Los contemporáneos a mí, los nacidos en la transición al nuevo milenio, nos sentimos muy perdidos en torno al qué hacer con este país. ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué somos? ¿Cuál es nuestra misión histórica? Después de un largo vacío, siento que estamos emprendiendo una búsqueda, tratando de hallar ídolos, referentes o mitos que nos entreguen algún horizonte en medio de este vacío.

Figuraba en esa búsqueda cuando me encontré con Ser en el Sur de Volodia Teitelboim. Este breve ensayo editado por LOM contiene una serie de pensamientos aleatorios del Premio nacional de Humanidades, para tratar de "desalambrar" nuestro ser nacional. Teitelboim se encarga de recorrer la historia de Chile como una épica que va desde La Araucana, Mistral, Neruda, Huidobro, hasta los tiempos que corren hoy (hasta el 2010).

La preocupación de Volodia, como el mismo lo señala en sus primeras páginas, era tratar de contrarrestar las tendencias globalizadoras de la época, que amenazaban con diluir la identidad chilena en medio de un mar de transformaciones vertiginosas. Lo hace mediante la poesía, pero también mediante la historia política y la cultura pop. En una buena mezcla de alta cultura y liviandad popular, te narra su propia búsqueda para entender de qué se trata chile, llegando a conclusiones plurales e incabadas.

La historia de Diego de Almagro muestra que Chile es un "Encuentro en el Desencuentro", el peso de la noche portaliano sugiere "Una Violencia Omnipresente", Mistral lo define como una "Síntesis del planeta". Por su parte, Teitelboim, inspirado en la expedición de Curzio Malaparte, es énfatico al resaltar que chile tiene un dejo de tristeza; al que lo acompaña un sinnúmero de decepciones políticas, promesas incumplidas y un oficio doliente de vivir. Esa última sea quizás la cualidad que más se nos aparece a los chilenos de hoy.

El derrotero que acarrea el entuerto actual parece que no es nuevo, y esa orientación mencionada al principio ya despertaba la preocupación de Ruben Darío en el siglo XIX. Detrás del libro hay un argumento muy claro, que explicita que Chile se siente extraño porque no es capaz de ser lo que potencialmente está llamado a ser. Hay una necesidad de un proyecto que se ha perdido en el tiempo, y que diluye las energías transformadoras para el auge de la nación.

Siempre se necesita un proyecto de futuro. Ello hace indispensable la fidelidad a sí mismos, actualizada con los elementos nuevos que introducen cambios en la sociedad. La necesidad de esclarecer la noción de "identidad" se vuelve más imperiosa en tiempos de crisis, de derrumbe de una idea de país.


En el último disco de Candelabro se cita a Armando Uribe para preguntarse ¿A dónde se ha ido el alma de nuestro país? En respuesta, la letra de Fracaso recomienda: Habrá que levantarse a construir, habrá que levantarse a trabajar, por algo mejor. El tema tan contemporáneo resuena con Ser en el sur, publicado quince años antes.

[La identidad] debería representar no solo los ragos característicos de la sociedad, sino proponer también el sueño del país que queremos ser. Que la nación sea lo que potencialmente es no significa un llamado a la inmovilidad. Es una convocatoria a trabajar por una sociedad que esté a la altura de sí misma y de los anhelos de sus grandes forjadoras.


Este libro ayuda a incorporar el hecho de que la búsqueda de un país es de flujos y reflujos. Va de la esperanza a la decepción, de las euforias pasajeras a las recaídas en el desencanto. Hay que estirar la mirada y entender que somos portadores de una historia más larga de la que creemos, y que por mucho que nos hayamos detenido, no estamos ni por si acaso en un punto final. Muchas generaciones han sido aplastadas antes, pues el problema no es una entelequia inmóvil, sino un proceso de perpetua información.

En la era de la perplejidad, de tiempos críticos, esta preocupación se vive con mayor latencia. Este es el período de jóvenes que se animen a buscar el sentido de la existencia, de investigadores dubitativos que lo den todo por su República. Teitelboim cierra su ensayo con la preocupación de un futuro en que se esfuma la construmbre de la conversación libre, creadora del goce espiritual chileno. Le tocó ver el advenimiento de los malls, las tarjetas de créditos y el chile neoliberal en general. A partir del consumismo, concluye que cada vez serán menos las palabras que se emplean, por lo tanto, menos las ideas que circulan en el escenario nacional. Esta realidad se profundiza cada vez más, en cuanto el consumo de retail se ha visto superado por la sociedad del scrolling, la imagen inmediata y el pensamiento digital automático. La mecanización del ser chileno drena por todos los flancos al alma nacional. Los desafíos son mayores a los que la autopsia de Teitelboim preveía. En medio de este laberinto, el escritor vio una esperanza:

Un número creciente de jóvenes anda buscando respuestas insistentes, a sus inquietudes de hoy, sacudidas a menudo por angustias e incertidumbres. Mudan los nombres de sus referentes y figuras simbólicas. No escasean tampoco los adictos al recuerdo de Los Beatles. Algunos son entusiastas del rock pesado. Admiran a La Ley. Rompen los códigos de anteayer. Repletan durante dos noches seguidas el Estadio Nacional para escuchar la canción "Pateando Piedras". Esta vez junto a sus nostálgicos padres, acompañando a la generación de los '80 se congregan en torno a un conjunto mítico, Los Prisioneros. Sus mensajes remueven la memoria de la generación que escuchó a Víctor Jara por primera vez, pero también dicen algo a muchos jóvenes de hoy.


El ensayo parece aún insuficiente para el proceso donde algo grande está naciendo. Chile necesita una nueva mirada más profunda y más actualizada para destripar el decálogo del 2030. Quedamos los que puedan construir ese Ser en el Sur mediante su pluma sensibilizada en la realidad nacional.
60 reviews
January 27, 2022
Me hizo reflexionar de la identidad - chilenidad que profesamos y como se construye. Excelente lectura para comprender por qué somos así.
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