Cuando vi el año de publicación de la Emancipada debo admitir que me tomó muy inadvertido el hecho que fue escrita hace más de 150 años. Para empezar es muy poco común tomar como protagonista a una mujer, y otorgarle tal desarrollo sin decantarse por los cientos de estereotipos que se replican en la literatura de los roles femeninos. La mujer víctima, el personaje a rescatar, la madre consoladora, la amante, la madre torturadora, la esposa histérica, la hija desobediente.. Aunque la mayoría de estos roles comparten con Rosaura esa tragedia del amor, es un ejercicio muy valiente por parte de Riofrío, que va mucho más allá y a través del uso de la sátira confundió a sus contemporáneos, tergiversando las aventuras de Rosaura como una crítica a la mujer, y más no como una reinvindicación social de la misma. Lo digo en ese sentido porque algunos ponen mucho énfasis en qué hizo Rosaura tras su liberación, y cómo fue juzgada por ello. Es más, lo veo como una ironía que problamente Riofrío anticipaba. Pero centrandonós en la historía, tanto lírica como dramática y narrativamente, Riofrío construye su obra de forma muy meditada, cada descripción geográfica, metáfora, y tinte crítico tiene su sentido de ser. Esta obra es muchas cosas, hasta una historia trágica, más que moralista. Hay muchas perspectivas que perdono a Riofrío por su conclusión, pero la más llamativa fue a la apología a la divinidad inalcanzable que se ha puesto sobre el cuerpo de la mujer y su ser como tal. Riofrío trastoca el tema, pero no lo profundiza, pero deja la duda como un cimiento que aquella dividad es la misma que subyuga a las propias mujeres, desde una intención puramente demandada, defendida y hasta reforzada por el hombre. Y muestra como esa disposición al momento de ser cuestionada despierta un berrinche en los personajes hombres, como si de una ley natural se intentase discutir. La estaca hacia el clero se mancha también de esta dispocisión social, y hasta natural que perdura hasta la actualidad, pero sin dar un mensaje abierto sobre su rechazo a esas disposiciones y sometimientos, la obra ridiculiza deja entre ver que comportamiento hasta fascista en posición del poder es despertado cuando una mujer intenta no ser una mujer, a pesar de que aquello le de libertad, paz, autonomía. Riofrio termina por retratar que un paso de libertad en aquellas circunstancias, es un paso hacia la muerte. Por ello la emancipada es víctima de toda su vida y de los personajes que la sometieron. Nunca alcanzó una verdadera enmancipación, y el suicidio, u homicidio intencionado, es la trágica conclusión a su historia. La Enmancipada es una obra sobre el poder, y sobre el despojo, sobre la crueldad natural, y sobre nuestra historia. Sobre trenzas irrompibles, de sotanas ajustadas, y de votos a la palabra mayor, que sostienen estas calles y bolsillos.