He disfrutado uno por uno estos incomparables cuentos de Chejov, todos ellos pura Rusia decimonónica, llenos de vida y sentimientos. Es difícil decir algo del autor que no sea un tópico: que es un maestro del cuento, que en pocas páginas es capaz de retratar perfectamente personajes y situaciones, que toda su narración está llena de realismo y psicología, que rebosa humanidad y también humor.
Totalmente imprescindible para los amantes del género, va directo a mis favoritos.