No existe ningún milagro cuando los escritores de ciencia ficción hacen buenas predicciones. Las buenas se mantienen siempre al nivel de los desarrollos científicos y tecnológicos. Julio Verne, por tomar un ejemplo clásico, no inventó el submarino. Pero conocía progresos en ingeniería submarina que sus lectores ignoraban, y fue capaz de extrapolar a partir de ellos. Lo mismo puede aplicarse a la energía nuclear. Desde el descubrimiento de la radiactividad en el siglo pasado, los científicos han teorizado acerca de la energía encerrada en el átomo. En consecuencia, no es sorprendente que numerosos escritores predijeran la bomba atómica muchos años antes de que la primera de tales armas fuera realmente construida. Puede argumentarse incluso que la ciencia ficción ayuda a crear los futuros que describe.
Volumen II: Holocausto y catástrofe; Máquinas inteligentes; Hombres y superhombres; Sueños y pesadillas del futuro; Los poderes de la mente; Misterios del pasado y del presente; Donde la ciencia ficción se equivoca.
Segundo volumen (de dos) de una obra original americana publicada como un solo libro (The science in science fiction). Pertenece a la Biblioteca de Divulgación Científica que sacó en su momento la revista Muy Interesante, los célebres libros rojos. La obra original americana fue publicada en 1982, (1987 en España) así que se ha quedado anticuada. Obviando que se pierde todo lo que se ha escrito desde entonces, es un buen libro, pero solo si se está interesado en la CF clásica.