Todos los libros de Virginia Camacho me gustan, unos más que otros, pero todos tienen su encanto.
Dulce destino es una historia simplemente maravillosa, hermosísima, super romántica y hasta con un pequeño toque paranormal.
Daniel Santos me ha robado el corazón, tanto de adolescente como en su edad adulta, su dulzura, su personalidad, su madurez, en definitiva, el gran protagonista de esta historia.
Diana, aunque me ha gustado en algunos momentos no lograba entender su manera de actuar, aunque sabía que debía haber una razón de peso para ello, debo decir que en algunos momentos me ha caído bastante mal, pero luego logramos entender por qué ha actuado así.
Una historia de amor muy bonita que inicia en la infancia, luego pasa por muchos contratiempos, tal vez demasiados, pero al final triunfa el amor, gracias a algunos empujoncitos de esos viejos metomentodos a los cuales amé desde Dulce Renuncia, el primero de la saga.
Que más puedo decir, super recomendada esta historia para las románticas empedernidas.