Hay quienes ceden espacios y hay quienes los acaparan, haciendo imposible respirar a su alrededor. En el ámbito familiar, o en el laboral, en las múltiples instancias de convivencia, la manipulación está entre nosotros. La violencia doméstica, ya sea física o psicológica, el acoso en el trabajo, la amenaza del abandono o el apremio económico, y el chantaje emocional son algunas de las formas de agresión que conlleva este código de comportamiento tan habitual en estos días. Con ello la competitividad ha adoptado una de sus caras más oscuras, la de ser vía para destruir a quienes nos rodean. El asunto se ha vuelto peligroso, con el saldo de personas que teminan perdiendo su identidad a la sombra de otros. Tomar conciencia de cómo estamos viviendo y por qué lo aceptamos es una de las propuestas que usted encontrará en este nuevo y apasionante viaje a través de la conducta de hombres y mujeres que han perdido su autoestima y su dignidad. El Dr. Walter Dresel le invita a descubrir el porqué de la insatisfacción con su existencia. Y le recuerda que no hay juntificación alguna para postergar decisiones que debimos haber tomado hace ya mucho tiempo. Se trata de recobrar nuestro equilibrio emocional.
Fue una lectura un tanto fuerte para mi, me refiero a como lo viví desde mi experiencia. Toca un tema con aristas que son desagradables, porque muestra aspectos de la conducta del ser humano que deberían estar erradicados hace mucho tiempo. Pero la realidad es otra, y el autor dice que la intención de su libro es que cada persona que se acerque a él, se vea reflejada en el espejo de su alma; y vaya que lo fue. Movilizó en mi algunas cuestiones personales.
Un libro de esos que hay que leer varias veces, no por lo que dice, sino por todo lo que sugiere. Cuando lo leí por primera vez, luego de haber leído "Tómate un café contigo mismo", entendí que Dresel es de esos autores que no sólo te hacen pensar, sino que te mueven a la acción.
En pocas palabras, este libro despertó en mi unas ganas irrefrenables de... tomar café, en cantidades industriales de ser posible. Personalmente, me desagrada cuando una expresión es utilizada hasta el cansancio o en términos más cercanos a la temática del libro: cuando se abusa de una "expresión" como lo es "tomar una taza de café con uno mismo". Me resulta tedioso de leer, ya que una vez que se expresa y el concepto es claro... creo es más que suficiente. Pero es una sensación que mantuve a lo largo del libro, la de estar leyendo lo mismo una y otra vez. Tal vez sea un recurso literario pensado justamente para que esas ideas... penetren en la mente de uno como la gota de agua que en su constancia rompe la piedra. Pero resulta agobiante. Algo que me resultó particularmente interesante (pintoresco) es como Walter Dresel, en los epígrafes del libro, se cita a sí mismo.