Quise reelerlo para poder escribir esta reseña (que mas que una recomendación, las utilizo como un acervo personal abierto a opinión).
Como en toda relectura uno encuentra detalles que no se apreciaron durante la primera ocasión.
Particularmente me gustó el desarrollo de los personajes femeninos. También considero acertado el uso de lo estereotipos: expresiones de clase mexicanas, gustos por la comida popular, lengauje expresivo, comportamientos sociales (pedas, confesiones, verguenza). Todos ello, sustenta la historia dentro de sus límites. Para ser un relato tan breve, la instrospección de los sentimientos me pareció fenomenal, ¡vaya! incluyendo a Cucufato.
Si toda la vida han gozado de todos sus sentidos ¿Alguna vez se han preguntado el sabor de las cosas sin olor? Bueno, la narrativa de esta hitoria tiene un sabor especial; aunque no es precisamnete el de salsa roja con limón y sal. Uno parece estar degustando un clásico extranjero, considerado incluso Gourmet, pero con el aroma de la comedia y espontaneidad mexicana. De hecho, podría decir que el "agua para chocolate" se utilizó para acitronar la piña de los de pastor que al final se vendió como un campechano.