Al querer pronunciar su primera palabra, Marcelo dice una flor hermosa. Maravillados y espantados por semejante prodigio, sus padres prefieren ocultar su don y lo condenan al silencio. Encerrado en un pequeño universo en el que hablar en flores es un pecado,el niño se transforma en hombre.
La nouvelle de Christian Broemmel transita lúdicamente distintos géneros, como el bildungsromano y lo real maravilloso, pero sin atarse a ninguno de ellos. A través de una narración transida fuertemente por la oralidad,nos va arrastrando, de forma vertiginosa, a lo largo de la increíble historia de un hombre que intenta parecerse al resto pero que, a la vez, necesita aceptar su verdadera naturaleza. Esta vacilación es también una sátira de la sociedad contemporánea. El enfoque ácido, y por momentos melancólicos, nos lleva a descubrir la posibilidad de un mundo cotidianamente fantástico.
-"Vos no sos mi amigo" -"Pero siempre voy a estar" le contestó Jamás
Terminó siendo un libro muy interesante, al principio creí seria de esos libros que uno no puede terminar de leer, sin importar lo corto que sea; pero, cuando llegamos a su adultez la lectura se tornó ligera.
Cuenta con capítulos muy cortos, de máximo 3 hojas, algunos con 3 parrafos. Lo cual encontré peculiar, pero que nos lleva a preguntarnos cómo será el proximo capítulo.
La historia de un hombre que no puede hablar, tal vez como metafora de alguien que no sabe cómo expresarse o cómo presentar sus deseos, que se deja manipular y llevar por la vida por sus conocidos. Incluso al final, no sabe qué hacer consigo mismo, a quién buscar, dejando cierto sabor amargo.
Le doy un 4, porque en difinitiva me dejo deseando más.