Tal como precisa su nombre, el tema central son los años ochenta en Chile, inmersos en un dictadura sangrienta.
En sus casi 260 páginas, rememora los artistas y corrientes culturales de esa época. Desde “Don Francisco” hasta “Las Yeguas del Apocalipsis”, pasando por Jorge González y todos quienes figuraron de una u otra manera durante esos años.
Es como una enciclopedia para los eternos ochenteros.
El contenido es muy interesante y divertido, da a conocer algunos parajes desconocidos por quienes no vivimos los ochenta y eso genera una atracción potente. Personalmente soy un seguidor de esos años y este libro me pareció buenísimo.
Es de lectura fácil y su contenido lo hace más rápido de leer, muy recomendable