What do you think?


A todo amor
Spanish
- GenresPoetry
85 pages, Paperback
First published January 1, 1988
About the author
Ángel González
145 books63 followersNació en Oviedo el 6 de septiembre de 1925. Su infancia se vio fuertemente marcada por la muerte de su padre, fallecido cuando apenas tenía dieciocho meses de edad. La descomposición del seno familiar continuó durante la Guerra Civil Española, cuando su hermano Manolo fue asesinado por el bando franquista en 1936. Posteriormente su hermano Pedro se exilió por sus actividades republicanas y su hermana Maruja no pudo ejercer como maestra por el mismo motivo. En 1943 enferma de tuberculosis, por lo que inicia un lento proceso de recuperación en Páramo del Sil, donde se aficiona a leer poesía y empieza a escribirla él mismo. Tres años más tarde se halla ya por fin recuperado, aunque siempre arrastrará una insuficiencia respiratoria que al cabo le produciría la muerte, y decide estudiar derecho en la Universidad de Oviedo; en 1950 se traslada a Madrid para estudiar en la Escuela Oficial de Periodismo. El poeta Luis García Montero ha publicado en 2009 Mañana no será lo que Dios Quiera, donde con un lenguaje poético y emocionado cuenta estos primeros años de la vida de Ángel González. Cuatro años después, en 1954, oposita para Técnico de Administración Civil del Ministerio de Obras Públicas e ingresa en el Cuerpo Técnico; le destinan a Sevilla, pero en 1955 pide una excedencia y marcha a Barcelona durante un periodo en el que ejerce como corrector de estilo de algunas editoriales, entablando amistad con el círculo de poetas de Barcelona, formado por Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma y José Agustín Goytisolo; en 1956 publicó su primer libro, Áspero mundo, fruto de su experiencia como hijo de la guerra; con él obtuvo un accésit del Premio Adonais. Vuelve a Madrid para trabajar de nuevo en la Administración Pública y conoce al grupo madrileño de escritores de su generación, Juan García Hortelano, Gabriel Celaya, Caballero Bonald y algunos poetas más.
Ratings & Reviews
Friends & Following
Create a free account to discover what your friends think of this book!
Community Reviews
Displaying 1 - 22 of 22 reviews
April 1, 2022
"A todo amor" de Angel González, poemario que valiéndose de la poética de la experiencia reflexiona, en muchos de los poemas incluidos en esta antología por su autor, sobre lo efímero de lo que se creía eterno, desarrolla temas como: las remembrazas, el amor, las emociones pasadas, el olvido, resignación, etc.; la verdad del amor frente al paso del tiempo y la muerte.
January 5, 2019
(Ángel González)
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
—oscuro, torpe, malo— el que la habita...
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
—oscuro, torpe, malo— el que la habita...
September 20, 2025
Deje de creer en el romanticismo moderno cuando supe que este hombre había muerto.
September 12, 2024
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...
***
¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos
Pensaré en ti, tal vez. Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano,
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importe que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
***
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
an ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca).
y si ese sabor fuese igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente, y
de besarnos sin hacernos daño
-de esto si estoy seguro:
pongo tanta atención cuando te beso-;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte.
siempre la misma y siempre diferente, sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa el
sueño de la vida, resucitándome
con tu palabra, Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo, recuperas
y salvas, mueves, dejas abandonado cuando -luego- callas...
(escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
***
Y a última hora no quedaba nada:
ni siquiera las hojas de los árboles
-acacias-, ni el viento de la tarde,
ni la alegría, ni la desesperanza.
La caricia que pudo haber rozado
aquella piel, no se produjo porque
aquella piel no era la tuya.
ni los ojos
que me miraban eran
tus ojos, ni el deseo
-que en otro tiempo hubiera sido
suficiente-
tenia sentido, desviado
del cauce de ti misma.
A última hora había pasado un día,
y al sentirlo hecho sombra, y polvo, y nada,
comprendí que la luz que había llenado
sus horas,
y todas las palabras
que ocuparon mi boca, y los gestos
de mis manos,
y la fatalidad de mis designios,
y las calles que anduve paso a paso,
y el vino que bebí, y la alegría
de saber que existías en el mismo
instante,
no eran sólo el fracaso repetido
del Día del Señor, sino que eran
un día más sin ti:
comprendí con dolor que jamás, nunca
para mí habría domingos ni esperanza
fuera de tu mirada y tu sonrisa,
lejos de tu presencia tibia y clara.
***
Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el puerto de Bremen
con jirones de niebla y de hielo en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico
Sur bellas bañistas.
Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.
Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
—rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.
Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba —detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.
Pero jamás en el mismo día.
***
Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.
***
Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.
Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.
Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...
***
¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos
Pensaré en ti, tal vez. Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano,
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importe que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
***
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
an ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca).
y si ese sabor fuese igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente, y
de besarnos sin hacernos daño
-de esto si estoy seguro:
pongo tanta atención cuando te beso-;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte.
siempre la misma y siempre diferente, sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa el
sueño de la vida, resucitándome
con tu palabra, Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo, recuperas
y salvas, mueves, dejas abandonado cuando -luego- callas...
(escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
***
Y a última hora no quedaba nada:
ni siquiera las hojas de los árboles
-acacias-, ni el viento de la tarde,
ni la alegría, ni la desesperanza.
La caricia que pudo haber rozado
aquella piel, no se produjo porque
aquella piel no era la tuya.
ni los ojos
que me miraban eran
tus ojos, ni el deseo
-que en otro tiempo hubiera sido
suficiente-
tenia sentido, desviado
del cauce de ti misma.
A última hora había pasado un día,
y al sentirlo hecho sombra, y polvo, y nada,
comprendí que la luz que había llenado
sus horas,
y todas las palabras
que ocuparon mi boca, y los gestos
de mis manos,
y la fatalidad de mis designios,
y las calles que anduve paso a paso,
y el vino que bebí, y la alegría
de saber que existías en el mismo
instante,
no eran sólo el fracaso repetido
del Día del Señor, sino que eran
un día más sin ti:
comprendí con dolor que jamás, nunca
para mí habría domingos ni esperanza
fuera de tu mirada y tu sonrisa,
lejos de tu presencia tibia y clara.
***
Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el puerto de Bremen
con jirones de niebla y de hielo en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico
Sur bellas bañistas.
Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.
Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
—rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.
Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba —detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.
Pero jamás en el mismo día.
***
Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.
***
Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.
Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.
Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.
December 30, 2022
"Todo son breves gestos invisibles
para los ojos habituales.
Y de pronto, no estás.
Adiós, amor, adiós.
Ya te marchaste.
Nada queda de ti. la ciudad gira:
molino en el que todo se deshace"
Mis poemas favoritos:
5.FINAL
15
17
19.CIUDAD
24.EN TI ME QUEDO
31. OTRAS VECES
33. HOY
para los ojos habituales.
Y de pronto, no estás.
Adiós, amor, adiós.
Ya te marchaste.
Nada queda de ti. la ciudad gira:
molino en el que todo se deshace"
Mis poemas favoritos:
5.FINAL
15
17
19.CIUDAD
24.EN TI ME QUEDO
31. OTRAS VECES
33. HOY
September 22, 2020
"Este amor ya sin mí te amará para siempre."
Poemario de Ángel González.
Poemario de Ángel González.
January 31, 2021
Me acerque a su obra tras escuchar el disco junto con Pedro guerra basado en sus poemas y tras la canción que Sabina le dedicó.
Me ha gustado bastante.
Me ha gustado bastante.
March 6, 2021
Si vas de prisa, el río se apresura.
Si vas despacio, el agua se remansa.
Si vas despacio, el agua se remansa.
June 23, 2022
Contiene uno de mis poemas favoritos así que tenia que darle 5 estrellas
August 14, 2022
cómo pudo ángel gonzález escribir estos poemas (entre ellos, uno de mis favoritos, "me basta así") y seguir con su vida como si nada
January 16, 2023
Muerte en el olvido, Me basta así y En serio son a mi parecer sus más hermosos poemas. 😍😍😍
April 9, 2023
"este amor ya sin mí te amará siempre"
cuando leí ese verso en Palabra sobre palabra se me quedó grabadísimo
cuando leí ese verso en Palabra sobre palabra se me quedó grabadísimo
August 22, 2024
“Si yo fuese dios, haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero”.
Cursilon, como debe ser
Cursilon, como debe ser
April 22, 2025
2,75*
Es el primer poemario que leo, no está mal, hay algunos que me han llegado, pero en general está aprobado de milagro
Es el primer poemario que leo, no está mal, hay algunos que me han llegado, pero en general está aprobado de milagro
February 1, 2026
Cierro los ojos para ver más hondo,
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.
huesca
April 3, 2026CD P GON a
February 5, 2019
Ángel González é um dos meus poetas favoritos. Quiçá seja por este mesmo motivo que me decepcionei um pouco com "A todo amor".
December 19, 2020
Es un libro corto, con no más de 50 poemas.
No todos tienen rima, aun así no dejan de ser agradables.
No todos tienen rima, aun así no dejan de ser agradables.
November 21, 2023
"el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia."
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia."
December 4, 2013
Reflexiones poéticas sobre el amor, pero también del olvido, de la añoranza de lo perdido, recuerdos y sensaciones pasadas.
Para leer y deleitarse.
Para leer y deleitarse.
August 21, 2016
Éste es uno de los libros, junto a las Ficciones de Borges y los Cuentos de Cortázar, que se quedan en el ebook para ser leídos una y otra vez. Magnífica poesía hecha de materiales corrientes.
July 15, 2020
"...el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas..."
AG
que determina mi tristeza
cuando te vas..."
AG
Displaying 1 - 22 of 22 reviews




















